lunes, 29 de agosto de 2011

Doña Lucía



Lucía, mi compañera de las clases parroquiales. Eres como una parte de mi juventud y mis hijos.

Es curioso, son personas que apenas si se ven y que, sin embargo, van contigo como parte de tu vida. No sólo me pasa contigo sino con Sara (la de Valverde), Mariana, Cecilia, Charo (que ya está cerquita de Jon), etc. En fin, parece que esté nombrando al magisterio entero.

En la exposición de Jon, uno de los bedeles me dijo que alguien que había estado por la mañana había dejado una tarjeta en secretaría. Cuando me la dieron vi que era una invitación de Jon escrita por detrás por ti. Me dio tal alegría que fue uno de los regalos más grandes de esos días y eso que aparecieron también compañeros de Jon del instituto y la carrera.

Todas las tardes las pasábamos con él en aquel salón tan grande pero tan lleno de él. Como dijeron en la inauguración: "aquello era Jon". Allí me consolaba, a veces con mucha gente conocida y otras sola o con la familia.

Me ponías en la tarjeta que "Dios tiene con Él un artista que mandó a la tierra y que se llevó pronto" y es cierto.

Recuerdo que en la Primera Comunión Jon tenía que leer una lectura y tu apuro al ver que no llegaba al púlpito. Buscaste una caja vacía en el patio de la Iglesia y se la pusiste para que se subiese y problema resuelto.

Él recordaba siempre con cariño ese día que tantos problemas le dio y te relaciona con algo muy importante para él y es que los niños para recordar se la pintan solos.

Un abrazo muy fuerte de mi Jon y de su madre.

P.D. Jon en el momento de la lectura junto a Lucía.

martes, 23 de agosto de 2011

Espacio 1999 y la ciencia ficción


Septiembre de 1999, una explosión nuclear sacude la luna y ésta sale de su órbita comenzando un viaje imprevisible por el espacio. En ella se encuentran los habitantes de la base lunar Alpha. Este es el comienzo de la serie Espacio 1999.

Esta serie fue el comienzo de nuestra aficción por la ciencia ficción. Cuando teníamos 9 y 8 años empezaron a emitirla por la única cadena disponible, la de TVE, y el horario era de lo más "cómodo" para el público infantil ya que se emitía sobre las cuatro y media de la tarde cuando aún estábamos en el colegio.

A las cinco de la tarde corríamos como posesos junto a nuestra amiga Blanqui de los colegios de arriba a los de abajo (a casa) en Villarrasa. Encendíamos nuestra televisión en blanco y negro y veíamos a lo sumo diez minutos del episodio cuando no llegábamos sólo para ver las letras. Pero la carrera merecía la pena para nosotros. Cada día una historia y un planeta nuevo por descubrir.

Al año siguiente ya la pusieron en un horario más decente, miércoles a las siete, gracias al aluvión de cartas de los sufridos seguidores. Pocos episodios nos perdimos de éstos y aún quedan fotos y recortes de revistas en el fondo de un cajón del armario.

Luego en nuestros juegos se incluyeron viajes y peleas "espaciales" simulando las armas y, por supuesto, con unas chaquetas que nos compraron gemelas y que a nosotros nos parecían similares a los uniformes.

Hablábamos de otros mundos y de aquel año, 1999, que nos parecía tan lejano y en el qué seríamos tan mayores. ¿Cómo sería el mundo entonces?

Jamás habríamos pensado que justo diez años más tarde de esa fecha mítica te ibas a marchar.

Hace unos cuatros años buscaste por internet y copiaste esa serie tan importante para nosotros para dármela como sorpresa de Reyes. Algo más para reactivar nuestros recuerdos.

Un beso muy grande.

P.D. La nave Águila de la base lunar.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Feliz ninguna razón



















17 de agosto, 23 meses

Mientras estudiaba la carrera de Bilbao una de las cosas que más alegría me daban era recibir algo desde Huelva, ya fuera un periódico de Huelva, una carta o un paquete.

Normalmente nos carteábamos para felicitarnos santos y cumpleaños pero tu ama también me enviaba periódicos, sobre todo si había pasado algo de relevancia como por ejemplo una inundación en la antigua estación de autobuses de la ciudad. Tengo que decir que en aquella época eso no era nada raro si coincidía subida de marea y mucha lluvia como la vez que terminaste con agua hasta casi la cintura para regresar a casa desde el instituto en "camioneta" (autobús interurbano para los onubenses).

Una vez, cuando estaba en segundo, recibí una carta inesperada tuya que contenía unas breves y alegres palabras y en las que describías que habías visto esta tarjeta y te habías acordado de mí.

En una época en la que no llevábamos aún tarjeta alguna, yo metí la primera en mi cartera y ella me ha acompañado toda la vida en cada cambio de cartera. Ahí sigue, ya amarillenta, y me acompañará siempre.

No se si alguna vez te comenté que aún la conservaba, quiero recordar que te la mostré hace unos años pero igual mi memoria y mi deseo me engañan. Hay muchas cosas que forman parte de tu rutina y que damos por sabidas y no se lo decimos a la otra persona aún cuando puedan suponer una alegría para el otro.

Jon, ahora que todo lo sabes, ¿es posible que veas como escribo ésto con la tarjeta con tu firma delante mí?

Te quiero mucho.

P.D. Como ya suponía estoy repitiendo ciclo aunque creo que menos intenso que el año pasado.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Música





Aunque nuestros gustos no sean exactamente los mismos hay una serie de cantantes y grupos que formaran siempre parte de nuestra "cultura" musical. Es fácil, si eres de la misma generación y compartes discos y equipo durante tu juventud ¿cómo no serlo?

Ahora con descargas y CD's más baratos en relación a lo disponible en aquella época casi puede parece irreal que la compra de un disco (de vinilo por supuesto) o una cinta hubiera que pensarla más de dos veces ya que resultaba un golpe a nuestros ahorros. Además nada de aparatos individuales, allí estaba el equipo de casa y listo. Más tarde llegaron como gran novedad los walkman cuando ya estábamos en la universidad.

Ahora resulta que tenemos bastantes CD's por duplicado, los tuyos y los míos. Y algunos de ellos son de aquella música de adolescencia en el nuevo formato.

¿A qué viene todo esto? Como casi todo viene por algún detalle.

Miguel Ríos se retira de los escenarios este año y ¿cuál fue nuestro primer concierto?Aquel suyo del año 82 en que se recorrió el país. Aún en el instituto, con 16 años, fuimos al estadio Colombino, hoy derribado, andando desde la casa de la tía junto a Miren y Begoña. Y allí, en plena excitación, sin separarnos y en la grada (no fuera a pasarnos algo), se nos abrió un nuevo mundo.

Repetimos al año siguiente y allí vimos por primera vez como telonera a Luz Casal, que ha sido una constante en nuestras vidas desde entonces.

Después seguimos compartiendo algunos conciertos y nuestro último compartido fue una tarde de agosto en el hospital. Estábamos viendo por la tele un festival de verano cuando nos quedamos asombrados al ver a una Amy Winehouse (que nos encanta) en no muy buenas condiciones.

Hoy casi dos años después Amy también se fue. Dicen que vivió como quiso pero qué lastima de vida perdida aunque, eso sí, su música al igual que tu arte quedará con nosotros. ¿Cuántos podemos decir eso?

Un beso Jontxu.

P.D. Ahora cuando Aitor o yo escuchamos Halo de Beyoncé siempre recordamos que era una de tus favoritas en ese verano del 2009.

viernes, 5 de agosto de 2011

No hay recuerdo...


"No hay recuerdo que el tiempo no borre ni pena que la muerte no acabe" Miguel de Cervantes

Ayer, aunque ya la conocía, escuché esta cita en la radio y pensé, la segunda parte es cierta (no hay duda), la primera no tanto.

Es cierto que a medida que pasa el tiempo vamos matizando nuestros recuerdos, algunas cosas las olvidamos aunque pueden estar ahí ocultas pero otras permanecen con nosotros siempre tanto buenas como malas.

Durante este tiempo he recordado cosas que creí olvidadas. Los detalles vienen a veces de forma inconsciente y otras de forma consciente porque quiero recordarlos y traer a mí momentos felices.

Parece que en la primera parte la cita nos dice que lo malo habrá algún momento que no lo recordaremos pero no es cierto. Todo el mundo tiene grabado algún momento especial en su memoria. Lo que si es verdad es que para sobrevivir el ser humano no puede quedarse anclado en el pasado y los recuerdos se van matizando.

Me dijeron cuando hacía un año de tu muerte que me acordaba perfectamente de todo lo ocurrido en aquellos últimos días como si eso fuese algo extraño. ¿Es que se puede olvidar aquello que ha resultado tan traumático para tí? Sinceramente creo que la persona que me lo dijo seguro que no ha pasado por ningún hecho traumático porque no creo que yo sea especial.

Ahora que nos vamos acercando a esos dos años, los recuerdos siguen ahí, algo ocultos pero esperando salir a la menor oportunidad. Yo conscientemente los mantengo a raya porque quiero recordar nuestra vida compartida sin que esos últimos días la empañen.


Un beso mi querido hermano.


P.D. Esta foto la hicimos después de un día de "pesca" en el puerto de Elantxobe (para ello fuimos cargados con las cañas desde Huelva). La única que pescó algo fui yo y ahí estoy mostrando mi trofeo mientras tú muestras un anzuelo con forma de pez.