martes, 29 de junio de 2010

Es tan duro


Es tan duro pensar que te fuiste de casa para ingresar en el hospital para hacerte unas pruebas y pensar que ya no volviste allí. Todo quedó en espera, sin recoger, total serían unos días...


Es tan duro que dejaras tu furgoneta cerca de tu casa, me enviaras de vez en cuando a echarle un vistazo y cambiar el ticket de la zona azul, te la mudase a Aljaraque para poder tenerla a la vista y ya no volvieras a cogerla.


Es tan duro revisar ese portátil que no querías que cogiera para que no viese algo tuyo privado. Te lo llevaste a Córdoba para comunicar con tus amigos e incluso allí cuando lo cogí para reservar más noches de hotel me dijiste que no mirara.


Es tan duro mirar cuadros, dibujos, papeles, cuadernos, apuntes, poesías de juventud, ...


Es tan duro que llegue San Juan y ya no sea motivo de celebración.


Es tan duro no poder arreglar esto, ni consolar a tu madre, ni poder verte más.


Es tan duro que ya hayan pasado nueve meses...

Jon, te echamos de menos.

jueves, 24 de junio de 2010

San Juan


Tenemos miedo, nos vamos acercando a esa fechas que nos condujeron a tu final.

Hoy es San Juan, el santo de tu padre y el tuyo. Te llamas igual que él, Juan Manuel, aunque no se para qué, porque desde que fuiste un bebé te llamaron Jon, Juan en vasco.

En los papeles oficiales Juan Manuel y para el resto del mundo Jon, tanto que tu primo Antonio se sorprendió el día de tu muerte cuando preguntó por Jon Castizo y le dijeron que allí no había nadie con ese nombre pero, pensando, le dijeron que sí había un Juan Manuel Castizo.

El año pasado celebramos vuestro santo el sábado aunque cayó en miércoles pero como yo estaba en Sevilla lo dejamos para ese día. Comimos pollo y carne ibérica al horno con muchas patatas para que no haya problemas.

Te regalamos lo que nos pediste, una nueva cámara de fotos digital cuyo único uso fue tu viaje a Avila y una foto a una paciente en el hospital mientras esperabamos a tu ingreso. Te dije que no la hicieras, que estaba inconsciente y que no debías hacerla sin permiso pero me miraste diciéndome que me callara con la mirada y la hiciste. En la tarjeta de memoria seguía esa foto robada después de tu muerte.

Ayer nos acordamos de tí todo el día, estuvimos revisando alguna de las cosas que aún nos quedan. Me acosté pensando en tí y mi primera idea al levantarme ha sido ¡Felicidades, Jon! Ya ni siquiera tengo móvil al que mandar un mensaje...

Sigue siendo increible lo que ha sucedido ¿Qué vamos a hacer hoy? No queremos celebrar nada pero habrá que pasar de alguna forma este día. Seguramente iremos a misa esta tarde.

Mi hermano, mi compañero, ¡Zorionak! ¡Felicidades!


P.D. Jon con nuestros padres y la tía Carmen en Laga.


lunes, 21 de junio de 2010

Exposición aula pintura

Texto de Jon para la exposición. Al final os incluyo unos segundos que grabé con mi cámara de fotos el 16 de junio de 2009.

Un ciclo más se ha completado para los estudiantes del aula de pintura de Aljaraque. El verano llegó, los pinceles que se movían ahora rápidos y ahora lentos, permanecen enjabonados y peinados a la espera de la mano que los sujete firmes en su danzar frenético y los lienzos encapados muestran sus brillos de barnices imposibles.

No es ésta una exposición de glorias sino de labores pausadas, cada pincelada nace de una duda para que vosotros saboreéis certezas.

He tenido la dicha, en este año de cambios, de observar como mis alumnos han crecido en maestría y destreza y como han dejado atrás sus miedos retando a la vida paleta en mano; yo les enseño y de ellos aprendo y de este trueque antiguo unos y otros nos beneficiamos.

Creo que hablo en nombre de todos al reconoceros vuestro apoyo para con la Escuela Municipal de Artes Plásticas, que pronto dejará de ser un un sueño y pasará a ser una realidad.

Me gustaría terminar agradeciendo a mis alumnos su paciencia y dar la bienvenida a aquellos que decidan sumarse a este grupo de locos por el arte.

Atentamente,

Jon Castizo Ciluaga

jueves, 17 de junio de 2010

Seguimos viviendo


17 de junio, nueve meses

Hoy además de 17 es jueves como ese 17 de septiembre, cuando hablamos contigo por última vez y nos despedimos de ti.

Jon, cambiamos de estado de ánimo continuamente aunque muchas veces la apatía (¿tristeza?) puede con nosotros. La gente dice que la primavera es época mala para la cabeza, que todo el mundo anda igual, pero para nosotros es mucho más.

Por ejemplo, a mí antes de todo esto no me solía costar ir al trabajo, después me he sobrepuesto pero he pasado unos días en que he sentido una losa encima mía. Me he cogido una semana de vacaciones para ver si al menos desconecto de él.

Cuando hablamos tu madre y yo, aún nos parece increíble que no vayamos a verte, que no estés aquí. Cuando me vienen esas ideas intento no pensar en ellas y cambiarlas por otras, incluso recuerdos contigo. No se si esto es una huida pero me cuesta enfrentar lo contrario.

Algo más calmada debo estar cuando puedo pararme a escribir anécdotas. Por cierto, a colación de recordar la Primera Comunión, vi nuestros libros y en el mío el segundo propósito era ¡no pelearme con mi hermano! ¡Vaya!, eso no lo conseguimos siempre desde luego. Somos hermanos para lo bueno y para lo malo. Con Aitor es distinto, siempre lo hemos cuidado y protegido y no tenían sentido peleas con él porque pertenece a otra época del desarrollo de nuestra vida.

Los recuerdos son agradables, sí, pero conllevan la tristeza de que no está aquí mi compañero para compartirlos.

Dice ama que cuando preguntaba por el más allá a la suya, ella le decía que no había vuelto nadie del otro lado para contarlo. Ya sé que tu tampoco lo harás pero ya podrías dejarnos alguna muestra de que estás velando por nosotros.

Un beso muy grande.

lunes, 14 de junio de 2010

Jon y el canasto




Como todos los chiquillos de entonces, ellos jugaban en las calles del pueblo sin miedo a tantas cosas como pasan ahora.

Les teníamos dicho que antes de oscurecer vinieran a casa pero algunas veces se les iba el tiempo sin darse cuenta, sobre todo a Jon jugando a las canicas (Josebe venía más tarde de la clase).

Un día le dije que si venía de noche, le dejaría en la puerta sin entrar con un canasto y un trozo de pan. Recuerdo que se quedó pensativo (no estaba acostumbrado a los castigos) pero pasó y pasó.

Uno de los días se confió y vino de noche, tan tranquilo, mirándome a la cara para ver como estaba el asunto. Yo con las mismas, sin decirle nada le puse en la mano el canasto y le cerré la puerta detrás de la cuál me quedé. Me extrañó tanto silencio (sin llanto) y viendo que el tiempo pasaba, abrí la puerta y el pájaro había volado. Me llevé un buen susto y nos pusimos a buscarle (culpándome por lo que había hecho). Menos mal que tardamos poco en dar con él, estaba en casa de la tata Juanita sentado en la copa, tan tranquilo y con cara de no haber roto un plato.

Ya no le puse más castigos de ese tipo (primero y último). La castigada fui yo.

¡Ay, Jontxu!

P.D. Jon con Aitor. Se está riendo porque le dio a Aitor, que era muy pequeño, una azada, cosa que su madre no quería.

jueves, 10 de junio de 2010

La Primera Comunión



Siempre fuimos a una en todo pero llegó la Primera Comunión y ahí se rompió la pareja, no porque nuestra madre no la quisiera sino por mí. Ese lapsus no impidió que nuestro ritmo de educación y vivencias continuaran siendo uno después.

Nosotros no coincidimos en el mismo curso por diez días pero ni aún así hubiésemos ido a la misma clase ya que en nuestros primeros años de colegio se separaban los niños y las niñas.

La Comunión antes se hacía con menos edad y en el pueblo (Villarrasa) recibíamos la catequesis en clase y en la iglesia. Estando en 1º de EGB empezamos a prepararla y llegada la primavera, Don Antonio, el cura, le dijo a nuestra madre que ya estaba preparada.

Ella le dijo que no, que era muy pequeña, 6 años, y que además quería que la hiciéramos juntos. Y así fue, no la hice aunque sí la hicieron las mayores de mi clase y sólo quedamos sin hacerla unas pocas, las pequeñas de final de año.

Al año siguiente ya la iba a hacer el resto de mi clase y de nuevo vino nuestra madre a decirme que te esperara y yo le dije que no, que ya no quedaría nadie de mi clase. Total que transigió y yo hice la Comunión antes que tú.

Como para todos los niños fue un día especial, los bancos de la iglesia fueron adornados con sábanas, flores y trigo por nuestra madre y otras catequistas, los regalos fueron una cosa más adecuada a un niño que los actuales pero el convite sí fue especial.

Vivíamos en una casa anexa al colegio en que nuestra madre daba clase (sólo había dos aulas, el resto se encontraba en otro colegio) por lo que el patio del colegio, fuera de horario escolar, era nuestro enorme patio particular y allí se hizo el convite, se usaron las clases como salón y el patio para estar.

La comida fue preparada en casa por la familia y amigos y hubo de todo en abundancia: jamón, queso, carne mechada, ... y entre todo, lo que llamaba más la atención era una mesa llena de marisco de toda clase que trajo tu tío y padrino Crisanto directamente de los barcos. Asistió toda nuestra familia y medio pueblo y nuestros primos aún recuerdan los convites allí y que siempre deseaban que hubiese alguna ocasión para ir a otro.

De estos convites hubo tres en total porque al año siguiente tú hiciste la Comunión y dos años más tarde fue el bautizo de Aitor. Sólo un año más tarde nuestra vida cambió, nos mudamos a Aljaraque y perdimos aquel pequeño reino de nuestra niñez.

Bueno y como tú eres el protagonista, aquí estamos los dos en el patio del colegio con los ventanales de una de las clases detrás el día de tu Primera Comunión.

Un beso muy grande Jon.

jueves, 3 de junio de 2010

Señales



A veces hay gente que dice que hay que tener la mente abierta y receptiva para descubrir señales de los seres queridos.



Soy bastante escéptica pero la verdad es que no está nada mal el pensar que recibes una señal y a mí me parece que he recibido varias en una semana.

Aparte de la rabia que siento por no tenerte aquí y ahora, mi falta de fe en algo más me destroza porque pierdo la esperanza pero creo que podría considerar señales para recuperar mi fe las siguientes:

1.- Tu hermano Aitor me dijo con firmeza que el estaría contigo en una vida futura. No tiene dudas al respecto y me lo dijo sin que yo le preguntara por ello en medio de una conversación.

2.- Rizando el rizo, ¿cómo terminó Perdidos? (serie tonta para tí pero que yo he seguido de principio a fin): con una declaración de vida futura en la que te reencuentras con todas las personas importantes para tí, ya hayan muerto antes o después de tí. A mí, que la ví con amigos para disfrutar de ese capítulo final, se me saltaron las lágrimas imaginando un reencuentro futuro.

3.- He ido a un curso en el trabajo denominado "Inteligencia Holística". He llegado a él de rebote, sin esperarlo, porque hubo gente que se apuntó y luego se echó para atrás. Ha sido un curso metafísico que ha revuelto todo mi interior. Nada más comenzar, la profesora dice que para ella la muerte es un tránsito y que eso es algo que sabe el inconsciente colectivo de nuestra especie...

4.- Además de técnicas de relajación, aprendimos técnicas de visualización y en particular una que usan los Sioux para encontrar respuesta a una pregunta que tú te haces sobre algún conflicto interior o problema que tengas.

Realmente al relajarte obtienes la respuesta de tu inconsciente que tú no te atreves a darte. No voy a explicar aquí la técnica pero como en un flash obtuve tres respuestas cortas y claras: "busca en tu interior", "hallarás lo que encuentras" y "cree en lo que siempre has creido".

Y tu me dirás ¿y ahora qué? ¿sigo agarrándome a la ciencia o asumo lo que me dice mi inconsciente?

Un masajito, Jontxu.

P.D. Evidentemente esto no me quita la rabia y sigo queriéndote conmigo ahora. En la foto estamos con Aitor y nuestra madre (que está guapísima) en Elantxobe.




La niñez


Creo que tuviste una niñez muy feliz y alegre. En los pueblos es así y distinto a las ciudades, todo es de todos. Iglesia, escuela, plaza, ... son pequeñas cosas que echas en falta en lugares más grandes.

Tenías la pelota en la placita, el patio de la escuela, las bicicletas de los Reyes en la clase. Nunca se nos olvidará las caritas de felicidad contemplando los colorines de las bicis en rojo y azul.

En el patio, las casitas (cajas de lavadora y no recuerdo de qué más). Tijeras y cuchillo en mano le hicieron ventanas, puertas, entrada, etc. Les salió redondo, pena que el tiempo que no tiene piedad de nadie, con un chaparrón terminó con ella y adiós comedor, cocina, tienda, ....

La tienda era algo digno de ver, garbanzos, lentejas, alubias, panes, guisantes, leche, etc., todo traído, y cocina de verdad, trocitos de pan, hojas de plantas y flores, carne de hojas gruesas, leche cuando había.

Por cierto, el arroz y los garbanzos se comían con la riña consiguiente al ver que luego no tenían ganas de comer. Si se podía tenían leche de verdad si no, era rápidamente sustituida por agua.

Los primos también participaban cuando venían los fines de semana, todos erais más o menos de la misma edad. En fin, todo un mundo lleno de inocencia que luego al cabo de los años empieza a pediros más responsabilidad (los estudios, la carrera, el trabajo, ... la vida misma).

Mi Jon, ¡cuánto daría por tenerte ahora y no te tengo con tu cuerpo y tus cosas! Como cristiana tengo que creer que estás a mi lado y diciendo: “¡Ay, ama! ¿Cómo pueden pasar esas cosas por tu cabeza?” Es que es muy duro pensar que en plena juventud te has ido con tantas cosas y proyectos por hacer. Tengo que pensar que Dios sabe lo que hace, que era tu momento para reunirte con Él y aunque yo no lo entiendo, ya me lo hará ver ¡Yo qué se cuando es algo bueno para ti!

Dios y Jon, agur, ama.


P.D. Jon, échale una mano a tu madre, que te necesita mucho y te echa de menos. Jon y yo con el puerto de Elantxobe detrás. Un beso, Jhosebe.

domingo, 30 de mayo de 2010

Exposición aula pintura, junio 2003




Para el catálogo que se hizo con motivo de la exposición del aula de pintura del curso 2002 -2003 escribió Jon el siguiente texto:

Apaciguada la fiera interior que cada día se levanta con nosotros, pues el sueño que la puede la dejó tendida, dormitando, nos lanzamos al sol con las garras escondidas en los nudillos y la sangre alborotada de esperanza. En el exterior un mundo, y en él, mil paisajes.

Grandes cascadas babilónicas bañan las riveras desgastadas de las tundras y bellos laureles son vitoreados por los mares, que en su vaivén estudiado, hacen el amor a las orillas.

Son esos momentos de dulce empalago, cuando mirando en nuestro interior vemos a la fiera despertando de su goce e impasibles asistimos al festín aterrador que la conduce; fuera, lo hermoso escupe flores, dentro, el horror humano de la duda.

Creedme, no hay nada más asombroso que vuestro paisaje interior.

© Jon Castizo Ciluaga


P.D. Jon con sus alumnos en un viaje del aula de pintura a Sevilla.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Pasar página

Es curioso el estado de susceptibilidad en el que me encuentro. Me dijo una persona la frase "tenéis que pasar página" el viernes y hoy martes sigo dándole vueltas.

Vino a colación de que le dije que me iba antes a Huelva por un tema familiar y estuve a punto de contestarle pero me contuve porque me dije que no lo iba a entender y además tenía prisa. Sin embargo, se lo comenté a tu madre más tarde.

¿La gente se para a pensar lo que dice? ¿Qué significa pasar página? Pasar página sería cerrar un capítulo de nuestra vida y abrir otro y ¡qué diablos!, de eso nada. Tú eres mi hermano y siempre estarás conmigo, con nosotros.

Supongo que lo que quiso decir con esa frase tan desafortunada es que debíamos continuar nuestra vida dentro de lo posible pero ¿eso cómo se hace? Lo intentamos como podemos y ponemos de nuestra parte haciendo cosas pero no es posible decir terminó el dolor y ya está. ¡Qué fácil lo ve el que nunca ha pasado por algo así!

Un abrazo muy fuerte, Jon.

viernes, 21 de mayo de 2010

El Rocío 2010






Somos de una familia rociera por las dos partes y sí, digo bien, por la paterna y la materna de una forma u otra.

Nuestro padre es de la Palma del Condado, de un pueblo que tiene la segunda hermandad filial en antigüedad de la Virgen del Rocío. Aunque él no es dado a las fiestas y se ha desentendido de lo que es el Rocío, su familia es rociera. Así podemos verlo en fotos que lo atestiguan como en la que adjunto a esta entrada y en la que está junto a sus hermanos: Amalia, Diego, José María, él y Andrés. Nuestros tíos Andrés (que ya está junto a Ella) y Diego tienen casa en el Rocío y tanto el uno como el otro no faltaban a la cita anual más las que se producen durante el año. Así mismo lo hacen nuestros primos y sus hijos.

Nuestro abuelo Pepe a su muerte debía ser o casi el hermano más antiguo de la Hermandad ya que la bisabuela Amalia lo apuntó siendo joven por una promesa y murió con la nada desdeñable edad de 95 años. La última vez que fue al Rocío fue una madrugá, ya fallecida mi abuela, en que le dije que si quería ir con nosotras porque nos íbamos a acercar en el coche. Aún recuerdo su cara llena de lágrimas al paso de la Virgen junto a mi madre que también lloraba a raudales.

Por otro lado, está la parte vasca que aunque no tenía antecedentes familiares, a su llegada a Huelva se unieron a la devoción que tenía el lugar donde vivían a la Virgen del Rocío. Así las hermanas mayores, Begoña y Carmen, se unieron a la hermandad de Huelva para hacer el camino y participar en una romería que no tenía las comodidades de ahora y aunque volvieron a vivir en Bizkaia, no dejaron de visitar a la Virgen en cada una de sus visitas a Huelva y de ver las imágenes que ponían en la televisión. La última visita a la Virgen de la tía Begoña fue en ese último verano en que vino de vacaciones.


Además, también se volvió devota nuestra tía abuela Dionisia ya que cuando estuvo en Huelva para acompañar a mi madre cuando me tuvo, le pidió una gracia a la Virgen que le fue concedida y siempre decía que era muy milagrosa. Y, por supuesto, también mantienen esa devoción las que viven aquí, nuestra tía Miren y nuestra madre, aunque esta última está bastante “rebelde” este año y sus razones tiene.

Aunque esto pueda parecer increíble por la cantidad de gente que va ahora, de pequeños solíamos ir a pasar algún día durante el Rocío, cogíamos el coche, la mesa plegable, la comida y hala, como en cualquier romería nos juntábamos al grupo y pasábamos el día allí. Ahí estamos nosotros en un charret con un caballo "fogoso" durante un Rocío. Tú, con tu ceño fruncido típico en tí, y yo, sonriente. Detrás se ve a nuestra prima Mª José.

Yo no he hecho nunca el camino pero tú te animaste hace unos cuatros años y lo hiciste junto a unos cuantos amigos. Para ti fue una buena experiencia, le hiciste una petición a la Virgen y volviste contento. Tenemos colgada tu medalla en casa. Por mí parte, aunque había dejado de hacerlo por la cantidad de gente que va, el año pasado me animé junto a tu madre a ir de nuevo a ver la madrugá. ¡Quién nos iba a decir lo que nos esperaba en los meses siguientes!

Estos días me he acordado constantemente del abuelo Pepe, de la tía Begoña y de ti. Esperemos que estéis juntos compartiendo esta fiesta.

Un beso muy fuerte Jontxu.
P.D. Como curiosidad podéis acceder a la página http://www.elrocio.net/page2.html que encontré por casualidad cuando falleciste y ver los agradecimientos al final de la misma. En ella se dice literalmente en inglés: We would like to also thank all those who have brought me closer to my faith, and to The Virgin Mary, specially Jon Castizo, and Cristian Almodovar (Nos gustaría también darle las gracias a aquellos que nos han acercado a la fé y la Virgen María, especialmente a Jon Castizo y Cristian Almodovar). ¡Hay que ver por cuántos sitios has dejado tu semilla hermano!

lunes, 17 de mayo de 2010

Sentimientos de fallo


17 de mayo de 2010, ocho meses

No se si esa es la palabra adecuada pero, a veces, en mi regreso a Córdoba siento que de alguna forma te fallé.

Realmente todo ocurrió tan rápido que no pudimos ni pensar, ni siquiera pedir un milagro pero recuerdo claramente cuando me dijiste en la UCI que te encontrabas regular, el barullo de los médicos, como te pusiste nervioso al ver que nos llevaban aparte para hablar y yo, yo te impedí que te quitarás la máscara por miedo a que te pusieras peor y no te dejé hablar.

Seguro que querías preguntar qué pasaba pero te dije que no te preocuparas, que todo iba bien, y que en la próxima visita por la tarde traería papel y lápiz para que escribieras y ya no hubo próxima vez, estabas inconsciente.

¡Qué tonta fui! Con los nervios no caí en buscarte un bolígrafo y un papel allí mismo. Lo cierto, es que no podemos volver atrás y se que tampoco te habría podido ofrecer más información porque ni los médicos la tenían. Te queremos mucho y allí nos tenías a tu lado aunque torpeásemos.

A mí me gusta controlarlo todo y en lo tuyo no he podido hacer nada y me siento impotente.

Jon, todos pensamos en ti y curiosamente tu hermano me sorprendió ayer por su fe en su encuentro contigo en una vida futura. Quisiera recuperar la mía.

Te quiere muchísimo tu hermana.
P.D. En tu portátil he encontrado esta foto tuya de tu último viaje a Madrid con tus amigos Paco, Luis, Isa, Cinta y Luis.

viernes, 14 de mayo de 2010

Granada




He regresado a Granada esta semana y, cómo no, tú has estado presente desde el momento en que empecé a pensar en el viaje.

La primera vez que fuimos a Granada fue en un viaje organizado con jóvenes de Villarrasa en la que junto a sus padres iban dos únicos niños, nosotros.

Teníamos 6 o 7 años y, para variar, como es costumbre en mí (me falta tu memoria), recuerdo poco del viaje: un trayecto largo en autobús, o como se dice en Huelva camioneta, de al menos 5 horas, que durante el viaje había alguien diciendo cosas “picantes” que a nosotros nos asombraban y nos hacían gracia, un hostal no muy potable y del que algunos se llevaron “recuerdos” (¡vaya escándalo para nosotros!), alguna cosa de la Alhambra como el Patio de los Leones y poco más.

Tenemos fotos de recuerdo como las que he adjuntado a esta entrada. En la primera estamos junto a nuestro padre y algunos jóvenes en el Patio de los Leones y en la otra sentados junto a nuestra madre (ojo a las gafas de la época). Nosotros con ropa igual pero de distinto color.

Después he ido un par de veces más de turismo y una de ellas también contigo y un grupo de amigos. Además he ido por trabajo alguna vez que otra aunque ya hace tiempo que no lo hacía.

Ahora he ido a un congreso y para venir he tenido que sobreponerme ya que muchas veces siento un gran hastío, como si no pudiera con las cosas diarias y costara moverse.

Ya que venía, le he dicho a tu madre y a tu hermano que me acompañaran para hacer un miniviaje de placer pero aunque ese era nuestro deseo y veníamos con mucha ilusión, lo que tenemos encima siempre va con nosotros y no hemos podido evitar la pena y los problemas ni aquí. Eso sí, hemos seguido con nuestra consigna de pasear y hemos salido a Sierra Nevada y Santa Fe.

Muchos besos Jon.

martes, 11 de mayo de 2010

El flamenco de la Cruz de Abajo




Como todos lo años, llegó la fecha de la Cruz de Abajo (“la Coloraita”) y con ella la preocupación de buscar sitio donde montarse y los trajes.

Josebetxu no tuvo problema, tenía su traje nuevo y su jinete (el hijo del Mesqui) que la tata Juanita le buscó pero quedaba el Jon por arreglar y la tata quería a toda cuesta que saliera también en el romero de la Cruz.

Le pedimos el traje al primo Javier, se lo probó y le estaba perfecto, era su talla, pero la madre, como vasca que es, no sabía vestirlo, mejor dicho, era el sombrero el que más problemas le dio y en las fotos que le hicieron (como en todas las fiestas) salió el pobre Jon con el sombrero de ala ancha caído hacia atrás como un carretero.

Jon estaba contentísimo con sus compañeros de carreta cantando “Las margaritas” y las de la Cruz de Abajo en voz en grito: “Se creían que iba a llover, se creían que iba a llover” y, más tarde, los vivas a la Coloraita, a la que siempre gana, ..., como si las dos Cruces no fueran la misma. Santa inocencia, el Señor también sonreirá desde el cielo al ver esas cosas.

Ahora Jon, tu estás con Él y te ha llamado bien joven, con tu sonrisa, tu buen corazón que a todos tus alumnos cobijabas, pero eso sí, sin el sombrero de ala ancha y tu sonrisa de niño.

¡Eres mi gitanillo de la Cruz! y Él te acogerá este 2010 sin carreta. Ruega a la Cruz de Cristo (esa que no tiene colores) por nosotros, tanto por los villarraseros de nacimiento como por los de adopción.

¡Qué viva siempre la Cruz de Cristo!

Una villarrasera de adopción, tu madre.

viernes, 7 de mayo de 2010

Incredulidad






No puedo pararme a pensar. Cuando lo hago siempre viene a mi la misma idea, ¿cómo puede ser posible que ya no te vaya a ver más, a tocarte, a hablar contigo?

A pesar del tiempo transcurrido me cuesta mucho trabajo tragarme esta situación ¿llegará el momento en que lo haga?

Hoy, hablando con un compañero, me decía que quería escribir un libro para regalárselo a sus hermanos y sobrinos con la perspectiva que tenía ahora sobre la “bendición” que había acompañado a la muerte de su padre.

¿Bendición? No he entendido muy bien lo que me ha dicho. A mí me resulta imposible pensar así ahora mismo. Puede que su visión sea distinta al ser un padre lo que le falta ya que un hermano debería haberte acompañado toda tu vida.

En esta situación, de lo único que me “alegro” es de haber podido compartir contigo ese mes de hospital que nos permitió acercarnos y hablar más de lo que lo habíamos hecho recientemente, pero ¿de tu muerte?




Te echo mucho de menos Jon.