miércoles, 13 de octubre de 2010

Nombres


Ambos tenemos nombres con solera. Yo, para qué negarlo, con más que tú.

Tú te llamas como tu padre y tu bisabuelo paterno. No sé si viene de antes porque lo desconozco y tu padre también.

Sin embargo y gracias a que en Euskadi están digitalizadas las partidas de nacimiento, yo he podido remontarme hasta 1500 en nuestro árbol genealógico e investigar.

Yo siempre he sabido que a tu madre le pusieron su nombre (el mío) por un abuelo paterno. Éste, como antes los archivos estaban en castellano, era de nombre oficial José María pero no sólo él, podemos subir a partir de este bisabuelo a nuestro tatarabuelo e incluso 2 niveles más. En resumen, tu madre, que esperaban fuese un niño, es la quinta generación y yo la sexta.

Bien podría no haber sido este mi nombre porque la tía Miren y tu madre hicieron un pacto a la muerte de la abuela Felisa: la primera niña que tuviesen llevaría su nombre. Pero yo no fui la primera sino la segunda. Curioso empeño éste, cuando la abuela que tuvo cuatro hijas a ninguna le quiso poner su nombre porque no le gustaba.

A la abuela y sus hermanos les pusieron el nombre del día en que nacían y después de todo tuvo suerte porque a las tías les tocó Dionisia y Leoncia, ahí es nada.

¿Sabes?, siempre he sentido curiosidad por conocer a una abuela desconocida por nosotros pero a la que tu madre ama tanto y de la que aún te pueden hablar en Huelva con admiración por lo buena que era.

Bueno, tú ya estarás con ella y te has adelantado en conocerla. Siempre le he dicho a tu madre que mejor que ella no creo que fuera pero ella insiste en que sí. ¿Tú que piensas?

Un beso muy grande Jhosebe.

P.D. En la foto están nuestros abuelos Francisco y Felisa, con sus hijas menores, la tía Miren y nuestra madre.

domingo, 10 de octubre de 2010

La boda de Elena


¡Hola Jon! No tengo ganas de contar nada, me siento triste, dolida, sin fuerzas,...

Ya llevo tiempo queriéndote contar como nos fue en la boda de Elena, nuestra ahijada. Yo le dije a los compadres que iba porque era ella, de lo contrario, bien sabe Dios que no hubiera ido.

La boda se celebró en Niebla en un sitio muy bonito en medio del campo, “La Reunida”. Llegamos a las ocho en punto para no ver mucha gente y sólo hice llegar y ya tenía unas ganas de salir corriendo. Le dije a Jhosebe: “me siento como gallina en corral ajeno”. Había 260 personas con sus correspondientes trajes de colorines y tu madre como la viuda negra, un traje largo negro con una flor en el pecho también negra. Me acordé de ti cuando me dijiste “mamá, no abuses del negro que ya en tu edad hace mayor” y llevabas razón, pero no me importa.

A las ocho y cuarto llegó la novia, guapísima, como es Elena alta y delgada, y el traje estaba muy bien elegido con la mantilla a juego.

La ceremonia la hicieron en un patio y fue muy bonita, cada uno leyó algo que traía preparado. José Mª hijo en especial estuvo muy emotivo. En fin, que en total duró más de una hora.

Resumiendo, todo estuvo muy bonito, nos hicimos fotos con ella y los compadres y en la mesa estuvimos con Eduardo y Rosario, Antonio y Antoñita y su hermana.

La comida fue estupenda y cuando terminó nos fuimos para casa antes de que empezara la orquesta.

El regalo que le hicimos fue uno de los cuadros de Barcelona y les ha gustado muchísimo.
Agur, mi Jon.

miércoles, 6 de octubre de 2010

El valle del Jerte


Jon, ¡qué meses de agosto y septiembre he tenido! Tú y yo lo sabemos, esa Córdoba que me va a matar, me tiene esclavizada a tus recuerdos... pero hoy no quiero hablar de eso, es más no quiero ni escribir pero esta noche ha sido distinta, por fin he visto el valle del Jerte, ¿ y por qué tanta ilusión?

¿Te acuerdas que cada curso querías llevarnos para contemplar ese valle de flores blancas con sus pétalos pidiendo ser miradas? Una vez por otra no nos pudiste llevar, una porque el tiempo no acompañaba, otra porque no había dinero, ...

Hoy con Imanol Arias y Juan Echanove he vivido su hermosura y me he hecho a la idea de que habíamos ido como siempre en el autocar. Estábamos maestro y alumnos juntos hablando de lo que cada uno se imaginaba: un cuadro lleno de flores, otro con el río Jerte, otro con el valle lleno de personas con su corazón robado por el colorido. También habría algún cuadro con la tortilla y sentados en la hierba.

¡Cuántos recuerdos Mi Amor en cada cosa, en cada música, en la mesa, en el coche, en tu sitio, ¡qué sólo y vacío está!, y aunque tengo la esperanza (y la certeza como cristiana) de tenerte a mi lado, quisiera tenerte un poquito en ese cuerpo que Dios te dió y que hemos tenido durante 42 años pero qué poquitos comparados con el que ser humano vive. Tú que eras un chicarrón, un muchacho fuerte, ...

¡Mi Jon!, qué quieres que te diga, el día de hoy han sido recuerdos y más recuerdos y era natural que al final del valle del Jerte dijera alguna tontería.


Muxu asko lastana, tu ama.

domingo, 3 de octubre de 2010

Certamen Jon Castizo Ciluaga





Ayer se celebró el certamen de pintura al aire libre que lleva tu nombre y aquí, tu hermana, ha entregado el primer premio. Leí también unas palabras y hubo unos instantes en los que poco me faltó para que se me saltaran las lágrimas pero me contuve. Incluyo aquí el texto y el cartel del certamen.



Un beso muy grande para mi hermano pintor.



En primer lugar, quiero expresar el agradecimiento de mi familia por el reconocimiento que supone para Jon darle su nombre a este certamen que él mismo se encargó de promover y organizar. Resulta extraño hablar así de mi hermano en cuanto este reconocimiento supone un homenaje póstumo. Se nos fue demasiado pronto y aún no nos hemos acostumbrado a ello.

En este certamen él nunca participó por razones obvias pero sí que lo hizo en otros lugares. El paisaje pintado con espátula era uno de sus aspectos preferidos en la universidad y le hizo merecedor de una beca de paisaje en el Paular y de recibir una de sus medallas.

Nosotros le hemos acompañado a varios de estos certámenes siempre con mucha ilusión. A la hora de la entrega esperábamos detrás a oír el resultado.

Recuerdo en especial uno en Cortelazor por el calor que hizo aquel día a pesar de estar en la sierra. Aunque Jon iba preparado y se colocó su gorra para pintar, se le quemó el cuello entre idas y venidas del resto llevándole refrescos.

Igual que hoy la entrega de premios fue por la tarde y como pudimos la sobrellevamos entre sombras y bares.

Regresamos, ya anocheciendo, los cinco en el coche y el cuadro fresco sobre la bandeja del maletero. En menos que canta un gallo, unos 20 km, tuvimos que parar porque todos íbamos ya mareados con los vapores que exhalaba la pintura fresca incrementados por el calor. Esperamos un buen rato a que se hiciera de noche y por fin pudimos volver.

Es para mí un gran orgullo entregar este premio no por mí sino por el pintor y la persona que era mi hermano. Quiero dar mi enhorabuena a los ganadores pero también al resto de participantes. Como dice nuestro amigo Chema “si gano bien, si no un cuadro que me hallo”.


P.D. En el cartel se incluyen varios cuadros tuyos, incluido el de Cortelazor en la esquina inferior izquierda.

jueves, 30 de septiembre de 2010

El cabo de San Vicente


Ya se me acabaron las vacaciones, quince días repartidos entre una semana antes del 17 y una semana después. La primera me hacía falta para tener el apoyo y apoyar a los nuestros en esas fechas que tantos recuerdos nos han traído. La segunda para descansar.

Aunque había decidido antes de tomarlas que haríamos una escapada de al menos dos o tres días en la segunda, llegado el momento, el cansancio era tal que no queríamos hacer nada, sobre todo yo, pero tu madre me animó y con cierta tozudez por su parte durante tres días me persiguió para que buscara hotel.

Mi idea en agosto era ir a hacer turismo por Cáceres y alrededores pero tu madre quería algo más tranquilo y al final hemos ido al Algarve. Hemos estado en Albufeira bastante relajadas, contemplando el mar y dando paseos. Además estaba todo muy tranquilo porque ya no hay animación veraniega y había poca gente.

El día de nuestra vuelta decidimos ir a conocer el cabo de San Vicente, así que tomamos la carretera de la costa para conocer un poco el paisaje de la zona mientras llegábamos. Nos ha gustado mucho el cabo con ese paisaje impresionante y hemos recordado que en el verano del 2008 tú también estabas por allí con unos amigos en tu furgoneta cargada de trastos.

In situ hemos reconocido algunos de los regalos que trajiste como una piedra con una especie de trilobites incrustado que le regalaste a Aitor. Lo pasamos bien ese día y estuviste junto a nosotras todo el tiempo. Compramos también alguna cosa y nos volvimos.

Este lunes al volver a Sevilla he ido a mi nevera a colocar el imán que compré con el cabo de San Vicente y al ver los otros que tengo, he visto el faro que me trajiste de allí. Estás por todas partes y en mis imanes también. Siempre me traías alguno de recuerdo y para ti en realidad eran nuestra colección privada y te hacía ilusión verla.

Un beso muy grande de tu hermana.

P.D. No he encontrado fotos tuyas de ese día pero aquí va una mía realizada con tu cámara de fotos.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Y llegó la calma

El pasado sábado, día 18, fuimos a hacerte una "visita" en el día en que nos despedimos de tu cuerpo definitivamente.

Tomamos la carretera de la sierra y llegamos al sitio. Estuvimos sentadas durante horas en la placita que hay antes de tomar el camino hasta el lugar en que descansas. Hablamos, rezamos y estuvimos en silencio. Estuve contemplando también esas nubes, con esas formas, que tan mágicas nos parecían. Me vino bien el ligero viento que hacía porque así cambiaban continuamente su dibujo.

Luego tomamos el sendero y llegamos a la encina. Toqué la tierra intentando que a través de ella llegaras más a mí. Estuvimos allí un rato y regresamos. Lo cierto es que el viaje sirvió para calmarnos y relajarnos.

Ahora, después de la vorágine vivida mientras estos días rememorábamos nuestro viacrucis particular, ha llegado la calma, pero acompañada de derrota y agotamiento.

Un masajito de tu hermana.

P.D. Jon y Salma en el verano del 2007.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Jon, Jon, Jon


Ya pasó la misa y ha sido muy diferente a la del año pasado. El año pasado el dolor era más agudo y en parte estabas como en otro mundo. Este año la pena es más profunda y más consciente.

Cada vez que ha pronunciado tu nombre el cura (y lo ha hecho muchas veces) ha sido como una puñalada en mi corazón. Decía Jon y mi mente traducía, está muerto, esta es una misa de difuntos.

Te quiero muchísimo, Jhosebe.

P.D. También he recibido alegrías como amigas nuestras a las que no veía desde hace años y que no se enteraron el año pasado de tu muerte y han venido éste a estar con nosotros. En la foto, en la piscina de Almonaster, en un viaje que hicimos a la sierra, tú a la izquierda y una de ellas a la derecha.

viernes, 17 de septiembre de 2010

El aniversario

17 de septiembre, un año

Parece mentira pero ya ha pasado un año. Estos últimos días han sido horribles. Tu madre y yo no hemos hecho más que recordar los días en Córdoba contigo, hora a hora, minuto a minuto. Si se pudiera volver atrás ¿qué habríamos cambiado? Nos lamentamos por decisiones tomadas en un instante cuando seguramente otras diferentes también hubieran sido lamentadas ahora.

Ayer eran las tantas y ahí estábamos viendo un poco la tele, a ver si nos entraba sueño. En realidad dormimos peor que el año pasado en el que no teníamos ni idea de lo que nos esperaba. Tanto ahora como entonces estamos cansadas pero el cansancio es distinto. El del año pasado era fruto de los días de hospital y de noches mal dormidas. El de este año es difícil de explicar: ¿cómo se puede estar tan cansado sin hacer esfuerzo físico?. Estos días han sido ya el colmo. Yo diría que nos hemos arrastrado por la vida. A mí me han acompañado también dolores de cabeza toda la semana que incluso me han tenido alguna noche sin dormir.

Dentro de unas horas estaremos en tu misa. "Tu misa", lo digo y me sigue pareciendo increíble. Aunque siempre estás con nosotros, espero que este sea un momento de encuentro con amigos y familia.

Un beso muy grande Jon de tu hermana.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Un viaje de tres días

Tal día como hoy nos fuimos a las tres y media de la tarde hacia Córdoba tú, tu madre y yo, para realizar una biopsia que por fin diera una respuesta y, por tanto, comenzar un tratamiento.

Debía ser un viaje de 3 días para el que llevamos ropa cómoda y que te permitiría regresar por fin a casa a esperar una respuesta. El primero para ingresar, el segundo la operación y a las 24 o 48 horas salir con los pulmones limpios al menos temporalmente. La única preocupación tuya era el miedo a la anestesia general.

En vez de eso, el viaje se convirtió en uno de cinco días y en el que de repente, de forma totalmente imprevista, al cuarto día, ocurrió lo que ni siquiera había pasado por nuestra mente y en vez de regresar los tres, al día siguiente regresamos cuatro más uno que ya existía en otra forma.

Siempre estás con nosotros y estos días revivo momento a momento lo ocurrido, risas y llantos. Te quiero mucho Jontxu, tu hermana.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Dolor, tristeza y rabia

¡Vaya tela! Ojalá pudiese dormir y despertar el 19 porque el 18 también fue y será muy doloroso para mí.

Todo se está removiendo, me siento impotente, con mucho dolor y con mucha rabia. ¿Cómo volver atrás y arreglar ésto?

sábado, 4 de septiembre de 2010

Acortaron tu vida

Ya llevamos unos días simplemente a la espera. La última prueba (endoscopia del esófago y el estómago) salió también negativa.

A la vuelta de las vacaciones te cambiaron a tu última doctora y empezó a aligerar papeles para mandarte a Córdoba. Ya tenemos fecha para el traslado, el 13, y para la toracoscopia, el 14. La vida ya tiene decidido tu destino y viene directo a por tí.

El malestar después del primer tac con contraste lo achacaron a un cólico nefrítico. Con el segundo realizado dos semanas después ya se te encharcaron casi completamente los pulmones. Como no hay cirujano torácico no pueden a continuación hacerte la biopsia y de camino aliviarte los pulmones del encharcamiento que han provocado.

Te iban a mandar a casa a esperar el traslado a Córdoba pero ahora no se puede hacer. En vez de eso, hay que intentar aliviar los pulmones con diuréticos y otros medicamentos.

Esperamos las dos semanas y te dieron la puntilla con la biopsia en unos pulmones que ya debían estar muy mal aunque tú parecieses estar bien.

¿Cuánto hubieses vivido sin todo eso? Nadie puede saberlo pero lo que si sabemos ahora es que tu destino ya estaba sellado y que con toda seguridad lo hubieses pasado mal. Doy gracias por el resultado de la biopsia porque si hubiese sido otra cosa me hubiese vuelto loca.

Aún así recuerdo con una sonrisa los quince días hasta tu traslado. Fueron en parte aburridos como en cualquier hospital pero también dieron para hablar, compartir, recibir amigos con sus consabidas tertulias y darte todo lo que quisiste (masajes, comidas y demás) para aliviar un poco la desesperación de tantos días. Bueno, todo no, no conseguiste convencerme para comprar una caravana...
¡Qué inocentes estábamos!
Un masajito de tu hermana.

lunes, 30 de agosto de 2010

Agosto

No estoy preparada para la muerte, lo que ocurre es que no te queda más remedio que seguir porque no hay nada más definitivo que ella.

No sé los años que me quedarán por vivir ¿quién sabe eso?, pero tú ya te has ido en lo que hoy en día sería la mitad de la vida, con tantas cosas por hacer, tan ilusionado como estabas ahora.

Pensándolo bien, mejor irse en una buena etapa que en una mala. ¡ Qué mal sabor de boca te habrías llevado!

Me dijeron que no se puede vivir en el pasado pero es que para mí, para nosotros, sólo hay pasado y presente. El futuro es difícil de percibir cuando estás así.

¿Cómo hablar de futuro cuando la vida se ha tornado tan frágil y sin control? Ahí tenemos también a Jon Andoni que estaba en la primera etapa de su vida, en ese momento de contradicciones que es la juventud y se ha ido de repente.

Ahora mismo las cosas materiales han pasado a un segundo plano. A mí me preocupa tu legado ¿qué pasará con ello cuando no estemos? Nadie puede saberlo. Aquello que tiene la gente, irá de padres a hijos hasta que a lo mejor a alguien no le guste o se estropee.

Intento pasar de estas ideas pero creo que sólo me engaño por pura supervivencia y por estar bien para nuestra familia. Como dijo la prima, los fastidiados somos los que nos hemos quedado.

Un beso muy grande Jon.
P.D. Una vista de Elantxobe pintado por tí en el 86, en uno de tus viajes al pueblo de nuestros ancestros.

sábado, 28 de agosto de 2010

Sigo viviendo en el 2009


Parece que el mundo haya parado de girar con tu muerte de tal forma que estamos en agosto de 2010 y a mí el subconsciente me engaña y creo que estamos en el 2009.

El otro día viendo en una planificación de trabajo en la que una de sus fases acababa en noviembre de 2010 pensé “¿pero qué dicen éstos? ¿necesitan otro año más para acabar?” Menos mal que tanto me chocó la cosa que antes de decir nada me paré a pensar y me dije, “estamos en el 2010, no en el 2009, te estás confundiendo”.

Y luego está mi edad que con eso de tener como referencia la tuya se ha quedado estancada. Me cuesta pensar en los años que tengo porque no me sale con naturalidad.

La vida continúa pero parece estar en un compás de esfera. ¡Cuánto desearía estar segura de que estás ahí!

Un beso muy grande, Jhosebe.


P.D. Tal día como ayer viernes te hicieron tu segundo tac con contraste y tuviste una reacción muy mala de tal forma que estuviste fatal en la noche del sábado al domingo. Encima no sirvió para nada porque también el resultado fue negativo. No dejo de recordar lo que ocurrió el año pasado...

miércoles, 25 de agosto de 2010

Médicos, hospitales, ambulatorios y demás

Este es un mes maldito. Nos acordamos continuamente de lo que hacíamos el año pasado en esta fecha.

Ya llevas catorce días en el hospital haciéndote pruebas y sin resultado. También hacía mucho calor como ahora, de tal forma que como en tu habitación también hacía calor a pesar del aire acondicionado te había llevado un ventilador que nos acompañó en tu estancia en el hospital.

El ventilador también fue de viaje a Córdoba en el maletero de mi coche junto al resto de cosas, las tuyas, una bolsa de agua caliente para el dolor que tenías en la espalda, un cojín para dormir en el sillón y alguna banqueta que nos llevamos para tener más sitio en que sentarnos.

¡Qué difícil es tragarse lo que te pasó! Más de un mes en un hospital y morirte sin saber de qué después de hacerte una biopsia con toracoscopia de escasa mortalidad. A nosotros nos cuesta y al resto de gente que te vio en el hospital también y no dejan de decirlo de vez en cuando. ¿Cómo alguien tan fuerte pudo morirse así? La gente te recuerda paseando con tu camiseta de mangas cortas...

Y encima empezaste a ir al ambulatorio en febrero, ¿cómo nadie te hizo una simple radiografía? ¿podrías haber tenido alguna oportunidad?

Siempre que me asaltan esas ideas, las desecho y me digo, estaba enfermo y no tenía salvación, mejor así porque vivió con naturalidad todo el tiempo. Cuando tu madre me habla de Córdoba obsesionada, le razono y le digo que no se puede volver al pasado, que hicimos lo que mejor creímos con la información que teníamos y que ese era tu destino.

Tu caso nos ha dejado tan tocados que en nuestro entorno nos resistimos a los médicos y a los hospitales por si las moscas.

Lo cierto es que todo aquello parece no ser tan lejano. ¡Cuánto te queremos y deseamos tenerte con nosotros!
Un beso muy grande, Jhosebe.

domingo, 22 de agosto de 2010

La acuarela


Seguimos arreglando cosas tuyas, en concreto, tus cuadros. Hemos llevado a enmarcar algo de lo que irá a la exposición y también algo para nosotros incluidos tus autorretratos, el retrato de nuestra madre, el dibujo de Elantxobe y la acuarela que hiciste en el hospital.

Ya hemos colgado en casa alguno de ellos. Al ser familia de pintor mucho sitio no tenemos pero hemos buscado algún hueco que otro. Ya están tus autorretratos y el dibujo de Elantxobe colgados en el salón.

Yo me voy a llevar la acuarela del hospital a mi casa. La hiciste el día anterior de tu partida a Córdoba. Estabas ya aburrido de los abalorios y me dijiste que te trajera de tu furgoneta tu caja y tu bloc.

Durante la mañana, cogiste dos vasos de plástico para mojar y enjuagar y te sentaste en la cama a pintar.

Cuando pasó a verte tu doctora para darte los últimos detalles del viaje y desearte suerte, ya la tenías terminada. Se la enseñaste y sé que si te hubiese dicho cualquier cosa se la hubieses dado pero no hizo ningún comentario.

Con la perspectiva de lo que sabemos ahora, pienso que su seriedad podía deberse a su preocupación pero a nosotros, que no sabíamos nada, nos pareció un poco seca.

Pintaste un paisaje relajado con palmeras. Supongo que deseabas paz y tranquilidad y que todo hubiese ya pasado.

Es curioso como en la mente se pueden grabar a fuego ciertas cosas. Te estoy viendo allí sentado en la cama pintando mientras yo leía como si hubiese sido ayer. Desde luego, este si es un buen recuerdo para no olvidar.

Un masajito Jon de tu hermana.