jueves, 12 de mayo de 2011

San Isidro Labrador
























San Isidro es patrón del labrador y tiene su hueco en este mes de mayo en Villarrasa que con tantas fiestas cuenta, la Santa Cruz de Abajo y la Santa Cruz de Arriba.

De la ermita de la Los Remedios suenan las campanas y nos recuerdan que San Isidro irá por sus calles repartiendo su Amor (con mayúsculas) a todos los villarraseros de nacimiento y adopción.

Algunos años faltamos a la fiesta y este años con mayor motivo (nos faltas tú). Siempre nos hemos rodeado de amigos, algunos de fuera, a los que tanto gusta ese compartir de comida y vivencias.

Mi compadre José Mª acaba de darme la revista de San Isidro que tantos recuerdos me trae. En el árticulo que él ha escrito incluye una fotografía en el que en un charré vamos sus padres, la madre de Pepi, Elena y una servidora que como buena villarrasera me apunté a dar una vueltecita por la romería y ¡anda que no iba contenta! Sólo hay que mirarme a la cara para verlo.

Gracias al pueblo de Villarrasa que tanto me da, incluida la niñez de mis hijos mayores.




Josebe, "la maestra del Tejar".

P.D. En la otro foto Jon sujetando el caballo en el que monta Chari durante la romería.

sábado, 7 de mayo de 2011

¡Jon! Tentación de tí



El título parece de una película, ¿verdad? Pues no, es que en la fotos en que miro, te he visto a tí con tu camiseta roja detrás de la madre de Pepi, con Chari en brazos y con la que tienes otra foto tuya con ella montada en el caballo.

Quién pudiera volver el tiempo atrás y tenerte con tus 18 años llenos de vida y juventud compartiendo esos días de campo con su candela...

Ahí está también nuestro Aitor caminando por la vida pero ¿qué es la vida mi Jon? Un soplo que pasa como las hojas del calendario, acabo de quitar abril y ya estamos en pleno mes de mayo con sus Cruces y sus fiestas. Por cierto, este sábado sale la procesión de la "Coloraita" y el domingo el romero. No sé si nos acercaremos a la esquina de la carretera a verlo, ya veremos.

Cuando veo a la madre de Rosario, a los padres de Pepi,l a los de José Mª, a ellos, ..., ¡qué felices tiempos!

Las tortugas viven 200 o 500 años (siglos) , ¿qué somos los seres humanos en el tiempo? Con suerte, unos años.


Hijo, hasta pronto. Neure bihotza.

miércoles, 4 de mayo de 2011

La cama





En Villarrasa los niños teníamos una libertad bastante amplia en aquellos años pero nosotros aún eramos más libres, si eso era posible, cuando ibamos a Los Pinos.

Cada fin de semana, mi madre preparaba comida y ropa, nos montábamos en el Mini y nos ibamos a la casa que mis abuelos tenían en Los Pinos (Valverde).

A veces paséabamos con nuestros padres por los alrededores pero otras muchas y con eso de que eramos dos, nos dejaban irnos sólos. Eso sí, tenía que ser siempre sin cruzar la carretera próxima a la casa.

Tomábamos el camino de detrás y nos adentrábamos por él entre pinos y eucaliptos, normalmente con un palo como bastón. Jugábamos, hablábamos e inventábamos historias durante esos paseos que tenían normas en cuanto a límite de tiempo y de longitud.

Un día de primavera con nubes blancas dibujadas sobre el cielo se nos ocurrió hacernos un lecho con ramas de eucaliptos. Elegimos un pequeño hueco próximo al camino y allí nos pusimos a realizarlo.

Una vez terminada la faena llegó el momento cumbre: tendernos uno junto al otro a contemplar las nubes y las formas que éstas tenían. Pasado un rato regresamos a casa.

Volvimos a aquel sitio varios fines de semanas repitiendo el ritual de tendernos y mirar hacia el cielo hasta que las ramas se secaron completamente.

Un beso muy grande compañerito.


P.D. Nosotros en Los Pinos.

martes, 26 de abril de 2011

Pintando en casa



Normalmente pinto en clase de pintura. En casa no suelo hacerlo, entre otras cosas, por los olores. Siempre te dije que no pintases en mi casa por mi alergia.

Ayer me dispuse a hacerlo. Coloque las cosas, abrí ventanas y en vez de acompañarme con radio o televisión pensé en poner música.

Tengo un problema con la música. Cuando estudiaba siempre tenía música de fondo ya que me daba compañía y no me impedía concentrame. Ahora ese detalle hace que a veces me vaya a otro mundo y comience a pensar. Normalmente en el coche escucho noticias o programas que no sean de música. Rara vez escucho música estando sóla.

Por ello y como tampoco ando mucho en mi casa, me dí cuenta de que podía ser la primera vez que iba a poner un disco en mi equipo desde que te fuiste. Me acerqué al equipo y vi que tenía un CD dentro aunque yo no suelo dejarlo. En ese momento me vino un flash "¿será de Jon?" Sin verlo siquiera le dí al play y era un disco de Queen. Pensé: "bueno, puede ser mío".

Comencé a pintar (por cierto, una de tus láminas para la clase) pero el disco no sonaba bien. Salte a la segunda canción y continuaba sonando mal. Lo extraje para verlo y limpiarlo y allí escrito con tu letra y como era habitual en tí en mayúsculas y con barras a los lados /QUEEN/

Lo introduje de nuevo y seguí con mi pintura acompañada por la música elegida por tí. Sigues dejándome cosas por todos lados y de vez en cuando encuentro un nuevo regalo tuyo.


Un beso Jontxu.


P.D. Junto a tu furgoneta en la fiesta de tu 40 cumpleaños en El Tejar.

viernes, 22 de abril de 2011

Los demás


Ya sé hace tiempo que formo parte un club peculiar, el de aquellos que han perdido a deshora y de forma inesperada a alguien muy cercano a él.


La pertenencia a ese extraño club te hace recibir mensajes de las personas ajenas al club que te resultan extraños por encontrarse tan lejanos a tus pensamientos y por contra te hace recibir mensajes de ideas parecidas a las tuyas de los miembros de tu club.


Los mensajes de fuera pueden hacer que te sientas incomprendido, dolido o fuera de este mundo aunque la mayoría de ellos intenten animarte y tengan buena intención. Todo ello es comprensible, hay cosas tan fuera de nuestra mente que hasta que no te ocurre no sientes todo lo que ello conlleva aunque seas una persona con bastante empatía. Incluso he llegado a recibir una pregunta que llevaba implícita una sorpresa por mi dolor. No supe qué contestar.


Gracias a Dios existen los mensajes de tus compañeros de desventuras que te reconfortan, te dan una cierta esperanza y te hacen sentir que lo que te ocurre no es nada extraño sino consecuencia de lo que te ha sucedido.


Un beso muy grande Jon.


P.D. Dibujo de nuestra madre realizado como base para el mural que hiciste con él en la facultad.

domingo, 17 de abril de 2011

La muerte


17 de abril, 19 meses

Desde bien pequeña y no sé muy bien el porqué me preocupó la muerte. No tuvimos muertes cercanas a nuestro alrededor ya que a nuestros abuelos maternos ni siquiera los conocimos y los paternos lo hicieron después. Lo más cercano que estuvimos fueron las muertes de nuestra tortuga Cleo y nuestro canario Txistu al que enterramos con una gran ceremonia dentro de una caja de zapatos junto a nuestro padre en el eucaliptal.

Nunca ha sido temor a la propia muerte sino a la de mis seres queridos. Me aterraba y me aterra dicha posibilidad. Recuerdo claramente conversaciones con nuestra madre cuando se acercaba a mi habitación a la hora de dormir en la que le pedía que no muriese nunca y ella me respondía que no me preocupara, que no iba a morirse.

A tí, como iba a decirte semejante cosa, si estabas a mi lado y eras mi igual. Eso no podía pasar por mi mente y tampoco pasaba ahora.

Ahora ese miedo afecta a todos sin excepción. Tu hermano de repente te suelta frases que evidencian el miedo a perder alguien más y yo espero cada amanecer hablar con todos para asegurarme de que están bien.

Aquel 17 de septiembre cuando entramos Aitor y yo a verte a la UCI aún me agarré a la esperanza de que los médicos se equivocasen y te pedí, a pesar de que estabas inconsciente, que lucharas y demostrases tu fuerza. No podía ser posible aquello que estaba ocurriendo.

Aún hoy me sigue pareciendo mentira que aquello pasara y no fuese un mal sueño.

Jon, aquí sigues con nosotros. Un beso muy grande.

P.D. Esta foto está tomada cuando fuimos tres de ángeles delante de los que hacían la comunión aquel año. Yo estoy a la derecha y como siempre tu ibas junto a mí y apareces a la izquierda.

martes, 12 de abril de 2011

Las bicicletas




Antes que las bicicletas llegaron los triciclos. Dos triciclos exactamente iguales que amanecieron en la mesa la madrugada de Reyes. Esta imagen que está en mi memoria no sé si es real o que de tanto contarla nuestra madre ya me lo parece. Seguramente tu dirías que te acuerdas perfectamente.

Más tarde llegaron las bicicletas, una azul para tí y una roja para mí. Nos levantamos también en Reyes corriendo y buscamos nuestros regalos por nuestro pequeño reino que incluían las dos clases y el patio anexos a nuestra casa. Allí, en la clase de nuestro madre aparecieron ante nuestros ojos y las estrenamos por el patio de la escuela.

Ya no lo recordaba pero ahora en que la nostalgia lo abarca todo leí, además de los vuestros, mi libro de Primera Comunión y entre mis promesas "No pelearme con mi hermano" y entre las cosas que daba de los regalos recibidos "Dar la mitad del dinero a mi hermano para las bicicletas". Y no sé cómo nos lo vendieron nuestros padres porque a pesar de ello aún creíamos en Reyes Magos.

Fuimos unos privilegiados porque en el pueblo no había muchos niños con bicicleta. Paseábamos por el pueblo, a veces con nuestros amigos detrás, por el campo, por el patio,...

Se mudaron con nosotros a Aljaraque y además de todos nuestros paseos por el pinar, la usaste para llevar a Aitor a la guardería sentado en la cesta.

Un día llegaste a casa andando y entonces te diste cuenta que tu bicicleta no estaba allí. La habías dejado en la puerta de la Casa de la Cultura pero cuando volviste no estaba. En realidad te la habían robado antes pero al salir como no la viste y estabas cerca de casa ni te diste cuenta. Supiste quienes habían sido pero como la familia no tenía muy buena fama en el pueblo lo dejaste correr.

Así que unos ocho años después sólo quedó una, la mía que aún tenemos en el campo porque me ha dado pena siempre tirarla y ahora, claro, mucho más.



Besos y masajitos Jon.

martes, 5 de abril de 2011

De regreso otra vez


Aunque lo intentamos, tu madre y yo de vez en cuando regresamos a Córdoba. Comienza con sólo unas palabras y a continuación pueden ocurrir dos cosas, que corte la conversación o que enlacemos una cosa con otra sin parar.

Le dije a una amiga mía que olvidase los últimos días pasados con su padre en el hospital, que ese periodo había sido algo muy puntual en lo que había supuesto su vida junto a su padre. Y es verdad, claro que lo es pero ¿quién controla totalmente la mente?

Es cierto que el tiempo ha empezado a suavizar ciertas "imágenes" y no vienen tan nítidas a mi memoria aunque si me lo propongo puedo conseguir traerlas de nuevo. Están ahí, sólo que un poco apartadas.

Mi hermano, tan fuerte, luchaste como un jabato esos días pero el destino ya tenía previsto otro camino para tí.

Jon, lo que sigo teniendo claro es que no volveré a aquella ciudad a no ser por causa mayor.

Un beso muy grande.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Tu voz



A veces entre hermanos o hermanas, entre padre e hijo o madre e hija hay un tono muy similar de voz. Es una de las cosas que también se heredan.


Eso ocurre entre Aitor y tú, sobre todo por teléfono que distorsiona algo la voz. De siempre, alguna vez que otra me ha ocurrido que os he confundido con vuestra voz escuchada de lejos o por teléfono cuando sólo había escuchado una palabra aunque tu voz suena algo más grave que la de él.


Ayer recibí una llamada en el móvil por la mañana. Contesté y al otro lado del hilo empecé a escuchar palabras sin comprender lo que significaban, porque te prometo que durante instantes que parecieron horas creí que eras tú y mientras se me aceleraba el corazón volvia a mi la razón y pensé "no puede ser" y dije: "¿Aitor?, ¿estás resfriado?" y me dijo que no, pero que tenía algo la nariz tapada. Ese pequeño detalle cambió algo su voz.


Ha sido una experiencia muy extraña, que me dejó descolocada un buen rato.


Un beso Jontxu.

P.D. Aquí estamos delante del viejo Fiesta en la carretera de "El Tejar". Por aquel entonces pasaban pocos coches por allí y podíamos hacerla con tranquilidad.

jueves, 24 de marzo de 2011

Recomponiéndose

Ya pasó una “celebración” más y aunque queramos recuperar la normalidad, estábamos deseando que pasara. Salimos afuera para cambiar de alguna forma el día pero creo que aunque lo pasamos medianamente bien fue peor que si lo hubiésemos hecho como siempre.

Después de pasado el día llega el agotamiento, siempre es igual. Se la causa pero no se cómo evitarlo porque tu subconsciente trabaja aunque tu no quieras.

Ahora nos llega un periodo de cierta tranquilidad porque en unos meses no hay nada a la vista (menos mal) y tenemos propósito de realizar distintas actividades.

Yo al menos uniré a la clase de pintura un curso de idiomas e intentaré seguir relacionándome. Lo hago ya aunque a veces me cuesta bastante porque te ves a un ritmo diferente y fuera de lugar y muchas veces incomprendida.

Jon, ¿cómo explicar a quien no le ha pasado que has perdido a aquel que siempre estuvo ahí formando parte de ti? De vez en cuando, en tus disertaciones, decías que acabaríamos viviendo juntos de viejos. ¿Dónde ha quedado eso ahora?

Un beso muy grande hermano

jueves, 17 de marzo de 2011

¿La vida sigue?


17 de marzo, año y medio

Eso es lo que intentamos, seguir la vida, aunque tiene que ser de otra manera puesto que tenemos que adaptarnos a que nos acompañas siempre de otra forma.

Este diecisiete se encuentra en medio de dos celebraciones familiares (10 y 19). Por un lado, hemos celebrado el cumpleaños de tu hermano recuperando el comedor para hacer nuestras comidas familiares excepcionales. Dejamos de hacerlo con tu pérdida pero hemos intentado por todos regularizar un poco nuestras vidas.

Un sitio menos en la mesa pero con un sitio preferente para ti porque además de tenerte presente, tenemos tu autorretrato acompañándonos allí desde que finalizó la exposición. Tan cerca estás, que podemos “tocarte” mientras comemos.

Por otro lado, pasado mañana será San José, el santo de nuestra madre y el mío. Este domingo anduvimos de nuevo con presagio de "nubarrones grises" para ese día pero ahora parece que se ha "despejado" un poco el panorama e intentaremos pasarlo lo mejor posible.

Tu madre, sobreponiéndose a su pena, me ha hecho un "regalo" de gran valor sentimental para ambas que te incluye a tí. (Ezkerrik asko amatxu, sé cuánto te ha costado hacerlo)

Ya veremos como sale la cosa. Qué extraño es pensar en que ésto es definitivo, sin vuelta atrás y convivir con ello.

Un beso muy grande Jon y gracias por este precioso regalo enviado a través de nuestra madre.

P.D. De este autorretrato sólo tenemos la foto. ¿Dónde está el original Jon?

domingo, 13 de marzo de 2011

Mi hermano


Texto de Aitor en el catálogo:

Me han dicho que escriba unas palabras sobre mi hermano y yo me pregunto cómo se puede describir a alguien con unas palabras: su forma de mirar, su forma de hablar, su forma de vivir o sentir.

He sido tu ayudante, tu transportista, tu mano de obra barata. Aún recuerdo nuestras idas y venidas con Justine para hacerle fotos por las marismas del Odiel. ¡No sé cómo no nos paró nadie porque parecía que lleváramos un cuerpo!

Tú has sido mi hermano mayor, el que me ha protegido y cuidado, mi soporte y mi amigo. Ya no estás y no te puedo hablar ni mirar pero sí tengo esa extraña sensación de que estás cerca. Yo te digo, hasta pronto.

Aitor

jueves, 10 de marzo de 2011

Aitor



Aunque nuestros padres siempre quisieron tener más hijos, éstos no llegaban pero de repente un día (sobre los 9 años) nos llamaron para decirnos algo: "pronto tendréis un hermanito o hermanita". Para nosotros fue igual que para ellos, una enorme pero agradable sorpresa.

Nuestra infancia había transcurrido sin celos ni rivalidades al llevarnos tan poca diferencia. Hubo disputas y riñas, claro, pero nunca hubo sensación de ser ni la mayor ni el pequeño, eramos iguales en todo y andábamos parejos. Ahora por la edad que teníamos ya no veíamos ningún rival en ese futuro bebé sino que sentíamos mucha alegría y estábamos dispuestos a ser sus hermanos mayores protegiéndolo y cuidándolo tal y cual nos dijeron nuestros padres.

Durante los meses siguientes esperamos a ese pequeño ser elucubrando sobre el sexo, tú decías: "quiero que sea un niño" y yo "pues yo quiero una niña pero será un niño" (más que nada por si diciéndolo ocurría lo que contrario). Y tal día como hoy, 10 de marzo Aitor llegó a este mundo. Fue nuestra mayor alegría.

Empezamos a ejercer de hermanos mayores con él, le dimos de comer, lo paseamos, jugábamos con él, nos quedábamos con él hasta que se durmiese contándole cuentos, lo llevaste a la guardería en la bici gemela a la mía, ... Y así ha seguido siendo hasta ahora porque un hermano mayor lo es para siempre.

Ahora tú debes cuidarnos a ambos desde donde estés y yo lo haré desde aquí. Ambos te echamos mucho de menos.

Feliz cumpleaños Aitor.

P.D Jon con Aitor en el bautizo de éste en la puerta de la iglesia de Villarrasa.

domingo, 6 de marzo de 2011

Tu legado


Mi escrito en el catálogo de la exposición:

Organizar esta exposición ha supuesto trabajo, una gran labor de investigación y búsqueda entre tus múltiples cosas, revisión de toda tu obra, alguna restauración, preparación del catálogo, y todo ello intentando que tú te sientas orgulloso de lo que al final hayamos conseguido y te veas reflejado en las diferentes etapas de tu obra.

Pero tu herencia no es sólo artística para mí sino también de la persona que es mi hermano. Soy la depositaria de todo lo que conformó lo que somos y de todo aquello que compartimos y que incluyó travesuras sólo nuestras, viajes instantáneos a cualquier lugar del planeta simplemente tirándonos a una en el sofá de casa, siestas no dormidas devorando tebeos, contemplar las nubes del cielo desde una cama hecha con ramas de eucaliptos, paseos en bicicleta por el campo que incluían correrías por los trigales, un desván lleno de tesoros como un cine de cartón con películas en papel de seda, sopas de leche con colacao para desayunar,...

Ahora, después de un año de tu partida, sé que nunca dejarás de estar conmigo y tendré siempre tu mirada pícara y cariñosa, tus charlas interminables, tus bromas, todas las anécdotas que contabas encandilando a tu público, tu sonrisa, tu amabilidad, tu preocupación por el prójimo, pero también tu mirada y tu boca de disgusto, tus ratos silenciosos, tu semblante de cansancio, de preocupación, tus enfados.

No dudo que llegado el momento de mi partida, estarás conmigo y luego, luego ya se verá.

Mi amigo, mi compañero, mi hermano, te quiere muchísimo Jhosebe.

miércoles, 2 de marzo de 2011

La búsqueda de una respuesta imposible


Una vez ocurrido un hecho tan trascendental en tu vida como ha sido tu muerte hay múltiples sentimientos que se te vienen encima. Algunos son racionales y otros no tanto.

Hoy en día, gracias a Internet (o por desgracia) puedes empezar a buscar descripciones del duelo, unirte a foros de personas que han perdido a alguien, libros sobre lo que nos espera después.

Aunque cada persona es un mundo, los hermanos, y sobre todo si somos de edad similar al que nos ha dejado, sentimos una pérdida de nosotros mismos, como si ya no fuéramos lo que éramos y nos hubiesen arrancado una parte de nosotros mismos. Además nos acompaña una estupefacción por lo que ha ocurrido ya que aunque hemos pensado que llegado el momento nos tocará perder a nuestros padres, jamás te has planteado perder a tu hermano. No es “ley de vida”.

Luego esta el replanteamiento que te haces sobre como es ahora esa vida contigo y si hay algo después, un momento de reencuentro. Llega el momento de leer libros y buscar opiniones que a nuestra menta analítica le cuesta aceptar.

Hay quien se aparta de la religión con rabia y quien se vuelca en ella con esperanza. Yo misma pasé por lo primero durante meses pero luego he intentado recobrar algo de fe aunque suponga un posible “autoengaño”.

Este fin de semana he ido a ver la última de Clint Eastwood “Más allá de la vida” con tu madre. La película narra experiencias de personas con la muerte y muestra un posible futuro. Me sentí identificada con el niño y me emocionó su búsqueda pero, en general, a nosotras nos aportó poco porque ya habíamos leído sobre el tema.¿Qué esperábamos sacar de allí?

Mi hermanito, aunque sé que ahora somos dos en uno, ¿te volveré a ver una vez cruzado el umbral?

P.D. Aquí estamos en el recodo de arriba de la casa de los abuelos en Elantxobe.