miércoles, 17 de octubre de 2012

Gracias, gracias, gracias


17 de octubre, tres años, un mes

En este nuevo año que comienza me he encontrado por casualidad con un regalo inesperado.

Entro en facebook y veo que entre las cosas que comenta uno de tus amigos hay una página “amigos de Jon Castizo”. Mi corazón se acelera e inmediatamente entro a ver qué es aquello.

Descubro un perfil denominado “Jon Castizo” y dentro de él veo parte de tu obra catalogada y el apartado de fotos de “Amigos de Jon Castizo”. Las veo y descubro fotos que no había visto y otras que sí junto a comentarios de tus amigos, nombres tan familiares y que tanto significan para mí. Todo un tesoro en el que vienen nombres, fechas y recuerdos.

Deduzco por el contenido que aquello lo ha montado Jacinto justo en el tercer aniversario de tu partida y que pronto se ha agregado el resto a hablar.

Todo un regalazo para mí porque han hecho que no me sintiera tan sola, con estos sentimientos que aún me desbordan, al ver cómo hablan de ti y te recuerdan. Se que todo es obra tuya, ganado con tu cariño, pero para mí es mucho ese amor hacia ti que transmiten sus palabras.

Por todo ello no puedo decir mas que muchas gracias. Estoy segura de que tú también tendrás una amplia sonrisa en tu rostro.

P.D. Quiero hoy también hacer llegar todo nuestro cariño a Paco que tanto lo necesita en estos días.
En la foto Jon y Jacinto en Italia el 15 de noviembre de 2003

sábado, 6 de octubre de 2012

La fé


Han pasado tres años en un suspiro. Para muchos, una sorpresa, ¿ya tres años? Para nosotros no, soy consciente cada día de que no estás aquí aunque siga pareciéndome mentira, algo que no puede haber sucedido.

Qué difícil es mantener la fé, nuestra fé, aquella que nos inculcaron desde pequeños en nuestra casa, en las catequesis a las que íbamos cuando desde el campanario de la iglesia de Villarrasa nos llamaban a ella al sonido de los payasos de la tele y en la que de vez en cuando terminábamos la mañana del sábado en la sacristía con una película de aventuras que nos ponía nuestro vecino, el cura, Don Manuel.

Nuestra madre catequista de comunión y confirmación, nuestros padres llevando un grupo cristiano con reuniones celebradas a veces en nuestro patio en las noches de verano y que tú escuchabas a escondidas desde el alféizar de la ventana de tu cuarto. Colegios católicos: salesianos, carmelitas, teresianas.

¿Fue el azar? No lo sé pero lo cierto es que justo antes de entrar en el hospital hiciste aquel viaje por tierras abulenses y visitaste a Santa Teresa. Era palpable que aquel ambiente te llegó adentro, un baño de fé renovada.

A nosotros en las horas previas al final nos consoló que recibieras la unción de los enfermos como yo creo que tu hubieses querido pero que ya no pudiste decirme en aquella última visita junto a tu hermano Aitor.

Pero llegó el momento y ante la pérdida inexplicable e inesperada, todo aquello que tan arraigado estaba dentro de mí, saltó por los aires. ¿Por qué Jesús aunque se lo pedí no te salvó al igual que hizo con Lázaro?

Hoy estamos aquí por ti, sí, pero también por nosotros, por mí. Necesito creer y tener fé y pido a Dios que me la de cuando las dudas me asaltan.

Cuida mucho de todos nosotros Jon, seguimos echándote mucho de menos.

Te quiere mucho, tu hermana.
17 de septiembre de 2012

domingo, 30 de septiembre de 2012

Alumna



¡¡Hola Jon!!

Solamente unas palabras en esta tarde de recuerdo. Procuraré no extenderme demasiado ya que tengo entendido que hay intención de dedicarte unas cuantas palabras más que las mías, de tanta gente que te quiere.

Hace ya tres años que te has ido de nuestro lado, ¡cómo pasa el tiempo!, debe ser que no nos percatamos de la frontera invisible que nos separa a tus alumnos de tu presencia, porque el recuerdo de los que estamos aquí abajo no se altera con el tiempo.

Te diré que no he vuelto a clase desde que te fuiste  y me pregunto lo que todavía queda de lo que me enseñabas, pero la verdad es que guardo tus consejos y tu arte como oro en paño, conservados en mi cabeza y en mi retina, procurando trasladarlos a mis lienzos lo mejor que sé y puedo, pensando en cómo lo verían tus ojos y sintiendo nostalgia de tus críticas siempre constructivas, buscando nuestro sitio, nuestro rumbo, tratando de descifrar mis dudas pero sin tí.

Hay ocasiones en que me desanimo con sensaciones ralentizadas y el entorno no me inspira. Entonces es cuando respiro profundo, me relajo y empiezo a construir perfiles, secuestrando a la memoria, fragmentos casi olvidados de tus clases, principalmente cuando te sumergías pintando para tí. Entonces yo soltaba los pinceles y lo que tuviera entre manos para empaparme de tus pinceladas multicolores, convirtiéndome en una espectadora privilegiada de una maravillosa clase magistral.

Quiero darte las gracias por haber pasado por nuestras vidas y dejar este recuerdo imborrable que nos has regalado, con tu sentido estético y un punto excéntrico que te hacía diferente, pero con una gran humanidad, que afloraba en una sensibilidad que muy pocos conocían.

Te debo sueños y grandes momentos, encapsulados en el recuerdo de aquellas agradables tardes de pintura, musica y charlas literarias y de cine también, a las que éramos tan aficionados y hacían de nuestras clases algo único y diferente.

Sé que tus ojos y tu espíritu nos acompañan en la distancia, más allá del tiempo, con tus consejos siempre acertados, desde ese andén de estaciones dormidas.

Algo muy dentro me susurra que esta tarde te sientes muy querido, arropado y feliz.

Josebe, no estés triste, porque en aquella ocasión de hace tres años, Jon perdió la batalla de la vida pero recobró un inmenso recuerdo de gratitud y cariño de muchos. Él no quiere verte decaida. Los que le conocimos sabemos de su amor por la vida y que no le gustaba refugiarse en la melancolía. Su ternura nos abraza a todos, tenemos que abrir el corazón para recibirlo.

Josebe, abre bien los ojos y alerta el espíritu porque tu hijo te está buscando para consolarte.

Te quiere y te recuerda siempre tu alumna y amiga,

Manoly Miraz
17 de septiembre de 2012

lunes, 24 de septiembre de 2012

Querido profesor


Hay veces que cuando escribes
y expresas tus sentimientos
de una persona que aprecias
hay un desgarro por dentro.
Y eso me sucede a mí,
que aunque han pasado tres años
me acuerdo siempre de tí.

De tu forma de pintar
que a todos nos transmitía
con el pincel en tus manos
tu arte y sabiduría

Y por esos tus alumnas
siempre van a recordar
a aquel guapo profesor
que nos enseñó a pintar.

Las personas como tú
nunca se van para siempre,
se quedan en el recuerdo
de su pueblo y de su gente.

Loli Macias
17 de septiembre de 2012

martes, 18 de septiembre de 2012

Jon, nuestro Jon

17 de septiembre, tres años

Ayer por fin tuvimos tu misa y digo por fin porque ya andábamos muy nerviosos los días previos.

Fue un rato agradable para compartir con la familia, amigos y alumnos. Tu madre en particular se ha dedicado a llamar a la gente y a pedirles a algunos que colaboraran en la misa.

El esfuerzo ha valido la pena y la misa ha resultado muy bonita. El Padre Emilio nos ha arrancado una sonrisa al dedicarte unas palabras bonitas y alegres sobre tu labor como artista, profesor y sobre tu programa de televisión que ha divertido tanto a interesados en la pintura como a los que no pero a los que llamabas con tu forma de hablar y explicar las cosas con inclusión de anécdotas.

La misa ha sido compartida y con la lectura de textos escritos para la ocasión de algunas de tus alumnas (Loli, Manoli y Mila), de tu madre y de mí. En esta parte ha habido momentos muy emotivos con alguna que otra lágrima.

La primera en leer algo ha sido tu madre, cuyo texto incluyo a continuación:

Empiezo así porque hoy te quiero compartir con todos, tus alumnos, tus compañeros, tus amigos. Sentirte entre nosotros. Sentir viva nuestra clase estando todos alrededor de Dios Padre.

Se que no somos nada como personas, pero mucho como Hijos de Dios y es El quien me ha llevado a esto. Tú has querido que estemos juntos en este día en el que te llevaste a Jon aunque todavía podríamos haber estado en la clase con él: con su sonrisa de pillo, su comprensión, su mal humor,…

Estamos todos juntos como amigos y quisiera que esa unión que siempre tuvimos sea nuestro lazo porque cada vez que veo a uno de vosotros veo mi clase, mis compañeros, mi Jon.

Que él nos ayude a todos a ser felices ahora que está en ese mundo futuro. Besos de tus alumnos, Jon.


lunes, 10 de septiembre de 2012

Destino, el cielo

Mi querida Paqui, no éramos amigas de estar juntas todos los días pero teníamos un lazo especial que estaba ahí cuando hacía falta.


Compañeras de Cáritas (fundadoras en Aljaraque), compañeras del teatro “La Piña”, colaboradora para todo lo que fuera necesario.

Siempre sabía adónde acudir, nunca te negabas a nada. Te decía: “Paqui que nos haces falta para presentar la obra” y rápidamente acudías bien arreglada.

A veces pienso que no es justo que a personas que tanta falta hacéis en este mundo, Dios os llame tan pronto.

A nuestra Virgen de los Remedios que no puede negarte nada después del pregón que le hiciste y a cuyo lado te encuentras ahora, pídele por todas las familias rotas por la pérdida de un ser querido y en especial por tu madre y todas las madres que han perdido un hijo.

Un beso muy fuerte querida amiga para ti y tu familia y otro para mi Jon cuando lo veas.

P.D. Aquí está nuestra madre rodeada de las compañeras de Cáritas con Paqui vestida de rojo. Ella nos dejó el 31 de agosto.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

La alberca

Este periodo veraniego se convertía también para nosotros en cambio de rutina y dejábamos Villarrasa para trasladarnos algunas semanas a los Pinos.

Cuando se es niño tienes un sentido diferente del calor, lo hace sí, pero a tí no te impide hacer nada de nada, ni mucho menos jugar en el exterior. Hacía en Los Pinos algunos grados menos que en Villarrasa pero la verdad es que importaba poco.

Llenos de trastos hasta arriba, nos subíamos en el Mini y recorríamos la carretera de la sierra hasta llegar a Valverde y de allí a Los Pinos. Por el camino, había una parada habitual en el mismo kilómetro, en la misma curva, aquella en que yo decía: “Papá para, que estoy mareada”. Todos tomaban un poco el aire y listo.

Por fin, pasado Valverde y tomando un camino de tierra, llegábamos a nuestro destino deseado, bajábamos los trastos y para nosotros llegaba el momento de disfrutar.

Además de la libertad de la que disponíamos teníamos también la posibilidad de bañarnos de vez en cuando en la alberca que ponía a nuestra disposición un primo de nuestro padre en su carpintería en Valverde.

Era aquella una alberca como todas las albercas que incluía un agua no muy clara, con verdín en el fondo que hacía que tuvieses de vez en cuando un resbalón inoportuno y con algún que otro acompañante no invitado (dígase culebrilla de agua) pero que incluía un montón de diversión hasta que nos sacaban con los dedos arrugados de ella.

E incluso entre las cosas traídas en el Mini estaban flotadores y un par de gafas de buceo y de aletas (negras y azules) para nadar y bucear en las “profundidades” de la alberca.

Si ahora tuviese que bañarme en aquella agua creo que no lo haría ni loca.

Recuerdos, recuerdos, recuerdos, eso es lo que me queda de tí.

Un beso Jon.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Agosto

Transcurre este mes día a día plagado de recuerdos grabados en mi mente a fuego. Una vez comenzado el periodo maldito, vas reviviendo de forma inconsciente lo ocurrido.


Este es el tercer verano después de aquel y estamos de nuevo en bucle que a pesar de todo es algo más liviano porque al menos yo puedo intentar desconectar mi mente de aquello y a veces lo consigo. Cambio recuerdos malos por recuerdos buenos, risas y confidencias en aquellos días en que compartimos tantas horas diarias.

Otro cantar son los sueños que no puedes controlar, a veces buenos y otras no tanto, algunas veces los recuerdo y otras no, pero sé que he soñado porque me despierto a primera hora con ansiedad y agobio, me falta el aire.

Muchas veces estoy decaída, me “arrastro” por el día y de vez en cuando asoman las lágrimas por el dolor y la impotencia. Te fuiste y todavía, aunque el ser racional que hay en mí intenta no pensarlo, me asaltan dudas sobre lo ocurrido. A ello también contribuyen los que te visitaron entonces y aún te transmiten que tienen miedo de ir al hospital en agosto para que no les vaya a ocurrir lo mismo.

Me preguntan que qué me ocurre, si ha pasado algo. ¿Necesito acaso algo más? ¿No basta con haber perdido a mi hermano? Una amiga que ha sufrido una gran pérdida me preguntó a principios de mes “¿cómo va la cosa estos días?” y yo le dije “bastante mal” y con eso nos lo dijimos todo.

Un beso y masajitos, Jon.

P.D. Simbología primitiva, óleo, carbón y resina sobre tela de arpillera, 1984

viernes, 17 de agosto de 2012

A vueltas con el famoso vespino

17 de agosto, 2 años y 11 meses

En el periodo estival llegan los impuestos de IBI y de circulación y entre ellos llega la única carta que aún recibes, el del circulación del vespino.

En cierto modo cuando veo tu nombre impreso, me alegro pero también me recuerda que aún tengo ese tema por zanjar.

El ya famoso vespino, como dice tu primo Antonio, sigue en casa de Paco donde lo dejaste para dárselo y que lo usaran sus hijos.

En su momento, le llevé los papeles para que le pasara la ITV y hacer el cambio de propietario pero a día de hoy aún no se ha hecho.

Total, que he hecho acopio de fuerza y le he llamado. Sólo escuchar la voz de un amigo tuyo después de tanto tiempo ha supuesto un choque para mí y me ha dejado tocada.

Me ha dicho que los hijos mayores ya no lo van a coger y que no merece la pena repasarlo para pasar la ITV, así que en septiembre lo daré de baja en Tráfico. Otra vez a mover papeles que traen dolor y que tendrá que firma tu padre como “heredero” (ahí es nada, heredero de su hijo, mi hermano).

Sólo me queda el consuelo de que me ha dicho que no es necesario llevarlo al desguace y por ahora se quedará en su casa. Yo, procuraré no verlo.

Otra cosita más en este periodo de tantos recuerdos en el que de nuevo repetimos ciclo.

Un beso muy grande Jontxu.

P.D. Ahora que se celebra el 20 aniversario de la Expo en Sevilla, me ha parecido bien mostrar una de las caricaturas que hiciste durante ella para un congreso de médicos que hubo en la capital aprovechando la Expo. A cada uno lo acompañabas del motivo por ellos elegido, en este caso un karateka pero podía ser un pescador, un ciclista, un astronauta, ... Las fotos que conservabas de ellas no eran muy buenas pero se puede ver tu firma y el año (92).

miércoles, 1 de agosto de 2012

San Ignacio

El 31 de julio es San Ignacio, día de tu hermano, y tal día como éste hace tres años andabas por Ávila. Por ello te esperamos para celebrarlo.

Varios días más tarde al regresar te pusieron un tratamiento de antibióticos para una semana, el viernes fui a verte y como no pude aparcar porque no había sitio en el parking, bajaste hasta el coche y nos fuimos a tomar unas tapas y aquel rato fue la última vez que fuiste a un bar a tomar algo. Ese sábado cogimos los bártulos y nos fuimos a tu casa para que no tuvieras que moverte y poder celebrar el Santo de Aitor, y aquella fue también tu última celebración familiar.

Dirán que seguimos acordándonos pero este periodo estival es un recuerdo continuo de tí por una u otra causa.

Vivimos aquel periodo, con pequeñas excepciones, de forma tranquila e inocente. Por aquel entonces confiábamos en la medicina y te veíamos bien. ¿Cómo saber que mes y medio después nos habrías dejado?

En este 2012 “celebramos” por tercer año el Santo de Aitor sin tí y al menos para mí no ha sido tan doloroso como el día de San Juan ya que no es tu Santo pero sí extraño. No estás y eso se nota mucho en todos y el ambiente es tenso.

Me dijeron que en toda esta historia el que más había perdido habías sido tú y yo no estoy tan segura de eso. Es más, hay muchos momentos en que siento justo lo contrario. No voy a negarlo, siento envidia de tí porque no has tenido que sufrir ninguna pérdida de este tipo ni todo lo que ha ocurrido después.
 
Muxu handi bat Jontxu y felicidades para nuestro Aitor.
 
P.D. Mujer sentada, óleo sobre cartón

martes, 17 de julio de 2012

Programa número 30

17 de julio, 2 años y 10 meses


Normalmente ver tus programas suele ser didáctico, divertido y emotivo.

Didáctico porque ahora los veo con ganas de aprender y empaparme de tus consejos para luego aplicarlo en mi forma de pintar.

Divertido porque normalmente cuentas alguna que otra tontería o anécdota o haces un poco el tonto con el cámara.

Emotivo porque casi no hay programa en que no tengas algún recuerdo nuestro para amenizar el programa.

Es muy probable que ese recuerdo pase desapercibido para el resto pero que hables de un sitio en Fuenteheridos con muchas clases de árboles (Villaonuba) supone recordar nuestras estancias allí o viajes por la sierra de Huelva o que hables sobre las flores que pintas diciendo que te recuerdan a las que dábamos de comer a nuestro canario en Villarrasa me hace regresar a aquellos días.

Y no sólo lo que dices, sino lo que vemos. Como le dije a tu madre riéndome, “el trapo que usa para limpiar los pinceles es una sábana vieja de Punta”.

Este programa es de comienzos de junio de 2009 y hablas también de la próxima exposición de tus alumnos el día 16. Su inauguración fue el último evento de pintura al que fuimos contigo.

Estás especialmente guapo y algo más delgado. Me comenta tu madre lo que yo ya había pensado, que la camiseta que llevas es nueva. Le dije que seguramente la habías comprado para lucir tu nuevo tipo logrado a base de “hambre y ejercicio”.

Después ocurrió algo que no pude evitar, te veía con tan buen aspecto estando tan próximo el desenlace que volví a preguntarme cómo era posible que ya estuvieras enfermo y me hundí.

Un beso y masajes Jontxu y recuerdos también para Jon Andoni que ayer cumplió dos años desde su partida.

P.D. Paisaje que pintabas en el programa, óleo sobre lienzo.

viernes, 13 de julio de 2012

Involución

Estamos viviendo un periodo convulso, de retroceso en derechos sociales a pasos agigantados. Paso el día en medio de opiniones de todos los gustos sobre el monotema que al no ser nada trivial incluye cierta alteración al hablar sobre ello.

La soledad de mi casa me devuelve a mi monotema principal, tú. En este caso pienso, ¡cuánto ha cambiado todo desde septiembre del 2009!. Poco a poco van transformando nuestra sociedad sin que nos demos cuenta, y si de repente volvieses después de casi tres años te quedarías estupefacto. Me gustaría hablar contigo aunque ya sé cuál sería tu opinión.

De repente me paro y me doy cuenta que mis sentimientos siguen siendo de no aceptación. En mi subconsciente sigues estando ahí y cuando me paro a pensar me niego a creer que no exista alguna posibilidad de vuelta atrás, de arreglo. ¿Estás por ahí aunque no lo sepamos como he soñado alguna vez que otra? No puede ser posible que no estés conmigo el resto de mi vida. No debería ser así, no es justo.

Veo noticias sobre personas salvadas o de reencuentros y pienso ¿por qué a mí se me niega eso?

Un beso muy grande hermanito.

P.D. Al centro de tí mismo, óleo sobre cartón.

domingo, 24 de junio de 2012

Días revueltos

24 de junio, tercer San Juan sin ti.


Este día me aterraba. No he caído en ello hasta el día anterior pero lo he estado barruntando desde que me dí cuenta que el domingo sería San Juan.

No podemos hacernos los locos porque también es el santo de tu padre pero yo hubiese preferido obviarlo.

¿Es la fecha?, ¿es que se aproxima el verano con un nuevo ciclo?, ¿será la ansiedad sufrida estos días con tu madre?

Ha llegado algo de normalidad después de dos meses y con ella una nueva recaída fuerte.

La falta sigue estando ahí, la no aceptación de no poder verte más ¿es que eso es posible?, el dolor, los recuerdos de esos últimos días que parecen fueron ayer.

Me sigue sorprendiendo que a la gente le extrañe que te acuerdes con nitidez de ello, ¿es que acaso puede olvidarse? Me sigo sintiendo incompleta.

Al despertar me acordé de ti y te felicité y al acostarme mi último pensamiento como casi cada día fue para ti pero justo momentos antes tuvimos una ¿señal? tuya como diciendonos que allí estabas.

Muchas felicidades hermanito, a tu padre y también como no a Juanjo y a Jon Andoni que andará por ahí contigo.

domingo, 17 de junio de 2012

El Niño Jesús de la mesilla


17 de junio, 2 años, 9 meses

Hola Jon. Estoy mirando el Niño Jesús de la mesilla y Él me une a ti.

El Niño Jesús fue un regalo de mis alumnas y como era tan pequeñito con su dedito en la boca lo coloqué en una caja transparente de chocolatinas y la verdad es que el arreglo salió bastante bien o al menos, a mí me gustó.

Lo cierto es que hubo otro al que no tanto y cada vez que venía a Sevilla metía la cajita en el cajón de la peinadora y ¡tan fresco!.

Venía yo más tarde y el Niño otra vez a su sitio.

Josebe no se enteraba de nada, esos eran los trapicheos de nosotros dos y ahora cuando miro la cajita se me hace un nudo en la garganta, la acaricio con los dedos y con eso sabe lo que quiero decirle. Tú has sabido más que yo, cuídamelo y acaricia sus manos de mi parte que también son las mías. Tú así lo quisiste.

Jontxu, Jontxu.

sábado, 9 de junio de 2012

El collar de caracolas



Jon he abierto el cajón de nuestro cuarto en Sevilla y como siempre me encuentro con el collar que me trajiste de Mazagón.

Fue al primer sitio al que fuiste sólo. Un campamento al que ibas loco de contento y como todos tus compañeros dinero tenías poco, sólo para algunas chuches, pero a ti te faltó tiempo para comprarlo. Es que eras un cielo y por aquel entonces tendrías unos 8 años más o menos.

Una vez, cuando ya tendrías un par de añitos más, me viniste con el collar en mano a preguntarme: “mamá, ¿por qué nunca te pones el collar que te traje de la playa?” Y te echaste a reír, yo te miré y nos reímos los dos y te abracé.

Ahora que lo tengo delante, le pregunto a tu hermana si le importaría que lo pusiera en el cabecero y como ella es tan matemática, me dijo que lo podía poner que a ella no le decía nada porque no se acordaba de aquello.

Lo pongo y al rato soy yo quien lo quita con el recuerdo de aquel niño de pantalones tan pequeñitos y aquella cara de ángel. A mí si me decía mucho y no podía tenerlo allí. Ya veremos más adelante.

Agur, lastana, agur.