Aljaraque
2019.
jueves, 28 de marzo de 2019
Homenaje a Jon
domingo, 10 de marzo de 2019
Añorándote
Tu
madre recibió una llamada de Santi (de Cultura del ayuntamiento de
Aljaraque). Hacía tiempo que no lo habíamos visto y de por sí su
llamada fue ya una sorpresa.
Le
dijo que el día 27 de febrero, martes, a la una, fuésemos a la
alcaldía, que era para una sorpresa sobre tí que le iba a alegrar
mucho y allá fuimos las dos. Yo me pedí el día en el trabajo para
tener más tranquilidad.
Entramos
al ayuntamiento pasando por delante de tu cuadro que recibe a todo el
que entra allí. Yo lo había visto en septiembre porque fui a hacer
una gestión pero tu madre hacía tiempo que no había ido y se
detuvo más a mirarlo.
Subimos
al despacho de la alcaldesa, Yolanda, y allí nos recibió junto a la
concejala de cultura, Santi y Pruden, que primero fue tu alumno y
después profesor de pintura de los niños del municipio y sobre
todo, tu amigo.
Allí
nos contaron que a una propuesta de Pruden que le pareció estupenda
a todo el mundo, el pleno del ayuntamiento por unanimidad aprobó
poner tu nombre a la sala de usos múltiples (culturales) de
Bellavista donde diste tantas clases y pasaste tan buenos ratos.
Leyendo
el acuerdo del pleno que incluía las palabras de amor de Pruden,
lloramos todos y eso que nosotras ya nos habíamos hartado de llorar
sólo con la llamada de Santí.
Lo
cierto es que yo había hecho “trampas” y te busqué en internet
con el nombre de Aljaraque y ¡bingo!, apareció información del
pleno con la propuesta. Así que para mí la sorpresa fue menor en
aquel momento pero se lo oculté por completó a tu madre, a la que
le gustó muchísimo.
Luego
estuvimos hablando sobre el día del acto y sobre cómo hacerlo pero
eso ya lo contaré cuando sea para no quitar la sorpresa a los que
vayan ese día pero creo que quedará muy bonito y sobre todo
emotivo.
Más
tarde le contamos la sorpresa a tu padre y a tu hermano y al día
siguiente estaba la noticia en internet, así que antes que contar
nosotros nada ya me mandaban mensajes con el enlace a la noticia.
Todo
el mundo anda muy emocionado y para mí es muy muy importante saber
cuánto te quiere todo el mundo porque así me siento menos sola en
mis sentimientos por tí.
Jon
te quiero, te queremos, muchísimo y espero que nos estés viendo en
estos momentos.
A
continuación adjunto una imagen del documento que nos entregaron.
martes, 17 de abril de 2018
Huelva
Mi
hermano, he regresado a Huelva, es decir, ahora trabajo aquí. Lo he
hecho por las circunstancias familiares pero qué duro es esto.
He
cambiado mi entorno laboral y mi paisaje diario. Vuelvo a un lugar
que no existe más que en mis recuerdos y día tras día voy
recorriendo un entorno que ya no es el que nosotros recorríamos a
diario para ir al instituto.
Paso
por delante de un Damas (estación de autobuses) que ya no está y
adonde íbamos corriendo para no perder la camioneta (autobús para
los de Huelva). Ese mismo lugar en que discutiste con una “vieja”
(ahora habría que decir persona mayor pero entonces no nos andábamos
con lo políticamente correcto) porque se intentó colar para comprar
el billete con la excusa de la prisa cuando todos la teníamos
también. Allí vio tu madre como si íbamos justos de tiempo
pasábamos por delante de la camioneta de Aljaraque para que el
conductor que nos conocía parara. Lo siento ama, era una
imprudencia, cierto, pero es que si no hacíamos eso había que
esperar otra hora.
Enfrente,
ya no queda restos de lo que fue la estación de Zafra, dónde
aparque el coche de tu padre con mi carnet recién sacado y dónde
fuiste un atrevido intentando cambiar el coche de sitio cuando te
quedaste sólo y le diste un golpe por detrás. Siempre dijiste que
aquello lo hizo otro coche marcha atrás y tu padre siempre pensó
que me encubríais pero más de veinte años después, un día, en
Punta, nos contaste a tu madre y a mi la verdad. Al terminar tu
relato, me dijiste, ¿por qué crees que tardé tanto en sacarme el
carnet? Desde luego fuiste todo un actorazo y a tu madre y a mí nos
la pegaste bien. Nunca pusimos en duda tu versión.
Ya
no está la tienda discos por excelencia de Huelva, “Radilux”,
dónde comprábamos los pocos discos que nos podíamos permitir para
cumpleaños y santos. Tampoco queda rastro de los bazares en los que
compramos nuestros walkmans.
Subo
por la cuesta a la plaza San Pedro y veo el Cristo al que todo
estudiante reza para que todo vaya bien. Lo hacía tu madre y lo
hacías tú camino a lo que para ella fue la escuela de magisterio y
para nosotros el instituto, “El Rábida”.
Entro
en lo que fue Simago (el de “estás más amarillo que los pollos de
idem”) que ahora es otro supermercado pero que conserva en su
interior una escalera de peldaños de mármol y un pasamanos de
madera desgastados por el que deslizo mi mano evocando aquellos
tiempos.
Salgo
a una Plaza de las Monjas cuyo entorno ahora es peatonal casi al
completo pero dónde, eso sí, aún te podrías comer una hamburguesa
al bajar del instituto antes por cien pesetas y ahora por un euro.
Jon,
te sigo echando tanto de menos que si lo digo con más frecuencia la
gente diría que estoy loca. Te quiero, te queremos muchísimo.
P.D.
Este dibujo del pueblo de nuestra madre y nuestros antepasados,
Elantxobe, lo hiciste mientras estábamos en el instituto.
lunes, 6 de noviembre de 2017
Y de nuevo 4 de noviembre
Me
gusta bastante más este día que el 17 de septiembre, prefiero
celebrar tu vida y no tu muerte con una misa.
Este
años hemos tenido suerte, tu cumpleaños ha caído en sábado y yo a
comienzos de semana, sin detallar nada sobre ese día, sugerí un
viaje a la sierra que tanto amamos. Una visita junto a un día por la
sierra compartido sí que es era una forma de celebrar ese cumpleaños
que nos hace tener los mismos años durante mes y medio.
Después
de tanto tiempo sin lluvia el día se presentaba con alerta amarilla
pero a pesar de ello decidimos ir aunque tuviésemos que volver si la
cosa empeoraba.
Tuvimos
suerte, el día se presentó nublado con algunas gotas pero nada que
nos impidiese visitarte.
Como
siempre hicimos nuestro recorrido, pasamos mirando hacia el Rincón
de Juan y dónde estaba la casa de Los Pinos dejando volar nuestros
recuerdos, compramos productos ibéricos, un buen pan serrano y unas
rosas con miel de las que tanto te gustaban. Y entre medias, un paseo
por un campo otoñal lleno de colores marrones hasta llegar al sitio
entre alcornoques en el que dejamos tus cenizas.
Y
tu dirás que en parte es una tontería porque estuviste con nosotros
de principio a fin del viaje, pero para nosotros es acercanos a tí
un poco más. No sé si llegado mi momento eso será posible porque
yo no estaré aquí para hacerlo pero a mí me gustaría también
descansar allí junto a tí.
¡Feliz
Cumpleaños Jon!
P.D.
Y ahí estamos nosotros, tu madre, José María y Pepi en Los Pinos.
Felicidades también a tu amigo Paco que ha cumplido también años
estos días.
martes, 15 de noviembre de 2016
El pueblo de Jon y mío, nuestro pueblo
Villarrasa,
12 de noviembre de 2016
Cuando
Manoli Barranca me dijo que habría una comida de nuestro curso pensé
¿por qué no? Me apetecía compartir un rato con personas a las que
hacía tanto tiempo que no veía aunque por detrás estaba la no
presencia de mi hermano.
Más
tarde me dijo que eran dos años, el nuestro y el siguiente, y ahora
sí me eché para atrás, ¡¿la clase de Jon también?!
Cada
persona es un mundo y en éste, nuestro pueblo, nosotros siempre
íbamos juntos a casi todas partes con la excepción de las horas
escolares. En estas fechas los dos tendríamos la misma edad porque
ni un año nos llevamos.
Aquí
fuimos inmensamente felices, en un pueblo cálido que aún no tenía
calles asfaltadas, en el que disfrutamos de correrías, cruces,
fiestas, matanzas e incluso de una catequesis a la que D. Manuel nos
llamaba con música de los payasos a través de un altavoz en el
campanario. Íbamos de excursión al campo pasando por medio de
trigales con las hermanas de Blanca como responsables y veíamos el
toro de fuego que teníamos prohibido escondidos tras la persiana de
una ventana.
Recuerdo
a Manoli enferma en casa y a mi madre, su maestra, llevándole
deberes para que no perdiera el ritmo del resto de la clase,
recogernos unos a otros para ir al colegio de “arriba”, aquellos
piñonates que hacíamos junto a la maestra en las ventanas de los
colegios de “abajo”.
Ahí
estaban Jon y sus amigos cazando libélulas con pistolas creadas por
ellos mismos detrás de la tapia junto a la iglesia, jugando a las
canicas que aún andan por casa o al “burro” que no debería
tener ese nombre por la figura sino por lo burros que eran tirándose
unos encima de otros.
Seguimos
siendo de una Cruz que no nombraré por no ofender al resto, nos
gusta mucho San Vicente y me encanta un atardecer en El Tejar. Por
todo esto y mucho más, aunque parezca mentira, hoy me siento feliz
pero incompleta.
Hoy
quiero acordarme de los que nos ven desde ese otro lado, de Gregoria
y de Jon, y que espero estén velando por nosotros.
Gracias
por aquella felicidad inolvidable.
P.D. Jon y yo delante de las ventanas del colegio de "abajo" el día de su Comunión.
miércoles, 21 de septiembre de 2016
Gracias
Séptimo aniversario
Gracias
a todos los que estáis hoy aquí acompañándonos y recordando a
Jon.
Gracias
a nuestros amigos compartidos de infancia y juventud que como Manoli
me llama o escribe de vez en cuando para ver como seguimos o como
Loli, que tan contenta me recordó el año pasado que el día 4 de
noviembre compartíais vuestro cumpleaños.
Gracias
a tus amigas y compañeras de clase que de vez en cuando le cuentan a
tu madre en clase de bolillos anécdotas en la que recuerdan lo
echado para delante que eras.
Gracias
a tus amigos, a Paco, que con motivo de este aniversario ha colgado
una fotografía tuya con Luisa de cuando os conocisteis allá por los
años ochenta. A aquellos que te escriben un artículo en su revista
para homenajearte y recordarte.
Gracias
a mis amigos, a Silvia, que simplemente me escribió un mensaje el
sábado 17 en el que me contó lo que estaban haciendo ellos y me
preguntó que qué hacíamos nosotros. Le respondí y no hicieron
falta más palabras, yo sabía que se había acordado de nosotros y
se lo agradecí en el alma.
Gracias
a amigos compartidos con tu madre, como Tomi, que llama para
preguntar cuando será tu misa.
Gracias
a tu madre, a nuestra amatxu, por educarnos de esta forma, por ser
siempre nuestro apoyo, por estar ahí con nosotros.
Gracias
Jon por existir. Cuando estaba yendo a la psicóloga me hizo una
pregunta que me dejó perpleja: “¿hubieses preferido que Jon no
existiera para no sufrir este dolor?” “Claro que no”, respondí
como un resorte. “¿Cómo iba a preferir eso? Mi vida no sería mi
vida sin mi hermano, no tendría sentido.”
Gracias.
P.D. Jon y Luisa, los dos nos esperan ya desde el otro lado.
sábado, 17 de septiembre de 2016
De vuelta
17 de septiembre, 7 años
Jon,
tu madre quiere que escriba hace tiempo pero ahora estoy en una etapa
en el que el hecho de escribir se me hace cuesta arriba. Creo que por
hacerlo el dolor será más evidente.
En
nuestra familia, te nombramos todos los días por un tema u otro.
Básicamente porque vienes a nuestra memoria por cualquier detalle,
ya sea por un cartón de huevos de más que no compramos para tí o
porque al desayunar recordamos que querías un tostador más grande
como el que hay en casa, que no te era suficiente con el que tenías
en Punta. En realidad, son cosas insignificantes pero que hacen que
vengas a nuestra memoria y a nuestra conversación varias veces al
día.
Eso,
además de las veces que te recordamos interiormente y no compartimos
con nadie. Aún la incredulidad está en nosotros y seguimos sin
creer que no volveremos a verte.
Estos
son días de recuerdos de aquellos últimos días, risas, charlas,
discusiones e incluso de imágenes que permanecen en el cerebro, como
fotos fijas de aquel momento en que todo cambió.
Es
curioso que cosas triviales en otras situaciones puedas recordarlas
vívidamente, un paseo contigo por el hospital, una mirada cómplice
por la noche, hacerte un cartel que dijera “prefiero la charla a la
siesta, despertadme”, esas pocas patatas de luxe que comiste ávido
y contento al día siguiente de la intervención en que te hicieron
la prueba pulmonar, tu sonrisa que acompañaste con un saludo al
entrar en la UCI.
Mi
hermano, te fuiste y aquí quedamos el resto. Sigues con nosotros.
lunes, 29 de agosto de 2016
Carta de una madre
Acaba
de llamar mi amiga Isabel. Como dice ella, se acerca la fecha de Jon
(17 de septiembre) y como siempre le diremos la misa, siete años ya.
Me dijo también que Isa, su amiga e hija de Isabel, todos los días dice recordarlo. Igual nos pasa a nosotros.
Yo
sí entiendo a la madre que dice: “Nadie puede sentir lo que yo
siento si no ha perdido a un hijo. Dí que lo recuerdas pero no que
está en un lugar mejor, no está aquí conmigo. Que no está
sufriendo, ¿por qué tenía que sufrir?”
Me
dicen, “¿ya te sientes mejor? El tiempo lo cura todo." No es verdad.
También
que lo tuve muchos años, ¿qué año escogerías para que se muera
tu hijo?
No
me digas que soy fuerte, que Dios nunca nos envía más de lo que
podemos aguantar. Sólo dí que lo sientes.
Muchas
personas no sabemos que decir en los pésames. Yo siempre decía “lo
siento”. Sin embargo, ahora me callo y la miro, creo que así nos comprendemos
mejor.
Gracias
a todos los alumnos y amigos que tantas alegrías me habéis dado
porque cuando hablamos de él, él está presente.
Isabel
me dijo una frase significativa: “ tu Jon era el sostén de tu casa"
y yo no lo sabía. Es cierto, si quitas una pata a la silla cae,
todas las patas son necesarias.
¡Jon
te necesitamos!
Ama
jueves, 5 de mayo de 2016
El bautizo de Marta
Ahora
que se acerca el día de la comunión de nuestra sobrina Marta,
estoy recordando aquel día de hace 10 años en que fue su bautizo.
Parece que fue ayer pero el tiempo ha pasado en un suspiro y mucho de
ese tiempo no has estado junto a nosotros.
Aitor
y Sonia fueron los padrinos de esa nueva niña que vino al mundo
pequeñita y con muchas ganas de vivir. Ella misma me recordó alegre
que el 29 de abril de 2006 fue su bautizo.
Creo
que esa fue nuestra última celebración familiar en la que estábamos
todos nosotros, tus padres, tu hermano, tu y yo. Fue un día
fantástico en la que Aitor disfruto de su faceta de padrino y todos
nosotros de que él fuera su padrino.
Tengo
que pedirle a nuestra prima Begoña fotos de aquel día en la que tú
precisamente ejerciste de fotógrafo oficial.
En
la foto que acompaña a esta entrada estáis nuestros padres, Aitor y
tú. Yo me puedo incluir porque estoy al otro lado del objetivo. Refleja
un instante que ya no existe, no sólo porque sólo tres años más
tarde nos dejaste, sino por el estado actual de tu padre, porque tu
madre en vez de ese rojo vestirá en blanco y negro y porque nuestras
sonrisas no serán las mismas.
Habrá
fotos y no serán las tuyas pero intentaremos disfrutar de este nuevo
feliz día para Marta y nuestra familia. Tú y el tío Crisanto
seguro que nos acompañaréis.
Un
beso muy grande mi hermano, mi mitad perdida.
sábado, 17 de octubre de 2015
Te recordamos Jon
17 de octubre, 6 años y un mes
Este texto lo escribió y leyó dedicado a ti, Loli Macías en el sexto aniversario.
Te
recordamos Jon
Aunque
han pasado seis años
siempre
voy a recordar
aquel
guapo profesor
que
me enseñó a pintar.
Tus
pinceles ya no tienen
la
caricia de tus manos
pero
están en ese arte
que
representan tus cuadros.
Los
artistas como tú
nunca
se van para siempre
se
quedan en el recuerdo
de
su familia y sus gentes.
En
el pueblo de Aljaraque
tú
has dejado un gran legado
que
algunos de tus alumnos
ya
lo tienen demostrado
por
eso que tu recuerdo
aquí
siempre se ha quedado.
Loli
Macías
jueves, 24 de septiembre de 2015
Juanjo 13 de septiembre de 2015
Elantxobe, 20 de septiembre
Egunon denak!
En
primer lugar, quisiera pediros disculpas por no poder dirigirme a
vosotros en la lengua de mis antepasados en ésta, la iglesia de mi
familia materna y contemplando a un lado el altar de la Virgen de los
Dolores que arreglaba mi tía Begoña. Conozco algunas palabras y
entiendo bastante más, pero los primos de Huelva no hemos preservado
el Euskera.
Esta
visita no ha sido planificada sino fortuita por desgracia. De repente
nos ha dejado Juanjo y no podíamos dejar de venir, por él sí, pero
sobre todo por los que se quedan aquí, por su familia, hermanos,
sobrinos, y, sobre todo, por mi prima Arantxa y su hija Ana.
Conozco
a Juanjo desde hace ya muchos años cuando se casó con Arantxa y
pasó a ser uno más de la familia. Estuvimos presente en su boda y
en el bautizo de Jon Andoni y luego dimos también la bienvenida a
Ana a la familia.
Juanjo
era una persona muy alegre, cariñosa y amable y que siempre te daba
algún consejo. Al menos conmigo lo hacía cada vez que me veía, me
cogía aparte y siempre me reservaba unas palabras. Y se que a mi
padre también se lo dio. Ellos dos compartían un lazo invisible,
ambos habían perdido un hijo. Sólo diez meses antes de la partida
de Jon Andoni, se había ido también mi hermano Jon.
Tuvieron
charlas que les sirvieron de mutuo consuelo cuando hace unos tres
años se reencontraron en Huelva, mientras mi ama y Arantxa también
hacían lo propio.
La
muerte de un hijo es algo contra natura, se van de tu vida antes que
tú y eso rompe las reglas. Cuando vine para el funeral de Jon Andoni
por desgracia sabía que encontraría una familia en shock, unos
padres y hermana incrédulos. ¿Aquello era real?
Al
atardecer de aquel día, Juanjo y yo nos sentamos en la terraza de la
casa y yo simplemente le dejé hablar y contesté a sus preguntas. Me
dijo que nunca uno puede hacerse a la idea de lo que significaba
aquello, que cuando hablaba con mi ama intentaba consolarla pero que
no entendía entonces la profundidad de lo que nos había pasado, y
le dije que era cierto, que ciertos dolores no se pueden explicar
porque en nuestras mentes resultan inconcebibles. Cuando anocheció
los dos miramos hacia Ogoño y creo que pensamos lo mismo, ahí se ha
quedado Jon Andoni y allí también está él ahora.
Para
Juanjo, para Arantxa, para Ana, aquello fue un golpe muy duro del que
nunca te recuperas y que además llega a afectarte físicamente, no
duele sólo el alma sino que el cuerpo también se resiente y, de
repente, los años te caen encima.
Juanjo
fue un marido atento que ha estado cuidando a Arantxa en su
enfermedad y un padrazo con sus hijos, a los que intentaba inculcar
el amor y el respeto por los demás. Las palabras “hija” e “hijo”
en su boca sonaban distintas.
Cierto,
él ha partido, pero ya está con su hijo, pero aquí quedan los que
ahora nos tienen que preocupar, su familia. Arantxa tienes que
cuidarte mucho, ahora no puedes dejarte venir y Ana quédate con todo
lo que era tu aita, cualquier recuerdo es precioso, cuida mucho de tu
ama y de tí misma.
Juanjo,
Jon Andoni, iseko Begoña, Jon, cuidad de nosotros desde el otro lado
hasta que nosotros también lo crucemos. Otoi bat eta gero arte.
P.D. Juanjo nos dejó el pasado lunes 13 de septiembre y este pasado domingo tuvimos su misa de salida en Elantxobe, el pueblo de nuestra familia.
jueves, 17 de septiembre de 2015
Con nosotros
17
de septiembre de 2015, 6 años
Jon,
cuando se cumple el sexto aniversario de tu partida, estamos todos
juntos reunidos para compartir este rato contigo. Parece mucho pero
los recuerdos de aquel día están grabados en nuestro interior como
si fuera ayer.
No
puedo hablar por el resto pero, en mi caso, no hay día ni noche en
que no piense en tí y desde luego tampoco hay ninguno en que por una
cosa u otra no te nombremos en casa. La mayoría de las veces
recordamos alguna anécdota (ya sea algo bueno tuyo o alguna de tus
ocurrencias) pero siempre con una sonrisa porque amamos todo tu ser.
En otras ocasiones seguimos lamentando tu pérdida porque seguimos
necesitándote a nuestro lado.
Estás
pero no estás.
Junto
a nosotros pero no te vemos.
En
nuestra charlas pero no podemos hablar contigo.
En
nuestro corazón aunque nuestra realidad te niegue.
Es
difícil vivir así.
Siento
un desasosiego que no puedo controlar y yo sólo quiero recobrar la
paz pérdida.
Lo
intento, quiero recuperar mi fe porque me cuesta mucho creer y me
falta ese consuelo. Le pido a Dios que me ayude a lograrlo.
jueves, 3 de septiembre de 2015
Sueños
Como
todo el mundo, muchas veces sueño y no recuerdo, pero otras tengo
sueños tan vívidos y agradables en el duermevela que los disfruto y
no quiero que acaben nunca. Me agarro a las sabanas y deseo no
despertarme.
Normalmente
esos sueños están relacionados contigo, estamos de viaje o en casa,
solos o en grupo, pero yo me lo paso muy bien porque en ese espacio
podemos estar juntos y eso es lo principal. Algunas veces soy
consciente en el sueño de que estás muerto y de que estoy viviendo
un sueño, un anhelo, pero me digo a mi misma, está muerto pero en
el aquí y ahora, no importa, está conmigo.
Uno
de los últimos sueños fue especial, de repente nos vimos y tú te
alegraste mucho de verme, estábamos juntos realmente y me di cuenta
de que eso era posible porque yo también había muerto. Sentí una
felicidad inmensa porque ese encuentro fuera posible. Estaba al otro
lado y, a pesar de mis dudas sobre la otra vida, podía estar allí
contigo. No sentí temor, sólo alegría.
En
ese momento, me vino una idea a la cabeza, ¿cómo se habrán quedado
en casa con esta nueva muerte? Tú lo arreglaste rápidamente y con
voz muy alegre dejaste un breve mensaje en el contestador de casa:
“Ya
está aquí conmigo”
Así
podían saber que todo estaba bien y que no había que preocuparse
por nosotros, estábamos juntos de nuevo.
Un
beso muy grande hermanito.
P.D. Sin título. Óleo sobre cartón. 65 x 50
viernes, 3 de julio de 2015
La visita de Roger
Tu
amigo nicaragüense Roger, con el que conviviste en San Francisco
durante tres años junto a dos francesas y un catalán, ha venido a
Andalucía.
Hace
aproximadamente a través de facebook me envió un mensaje: “voy
para allá. No se cómo ni cuando pero me gustaría verte a tí y a
tu familia”.
Me
contó que había sido seleccionado en un casting para un programa de
Canal Sur “Los Descendientes”. La condición: ser descendiente de
andaluces y no haber estado nunca por aquí. El envió un video y había
sido uno de los ocho escogidos, uno por provincia. Su bisabuela era
oriunda de Cantillana y él ha venido como representante de Sevilla.
Él
ya me habló en su momento que si alguna venía para acá quería al
Rocío a ver la Virgen junto a nosotros, en recuerdo tuyo por
inculcarle el amor a la Virgen.
Después
del mensaje recibí una llamada de Canal Sur, Roger en su video de
presentación hablaba de sus deseos a cumplir en la tierra de sus
antepasados: conocer a su familia, ir a Chipiona y desde luego no
dejar de hacer una visita a la Virgen. Y allí te nombraba a ti, con
mucho cariño, y a mí como hermana tuya.
En
resumen, quería que le diese una sorpresa a Roger en el Rocío, que
le recibiera allí y entrase con él a la ermita y lo que es peor,
que fuese vestida de flamenca para la ocasión. ¿Y ahora que hacía
yo si desde los treces años no lo había hecho?
Tuve
que pensármelo más por lo del traje que por lo de salir en la tele
pero al final me decidí por ti y por él.
Me
prestó un traje mi amiga Charo y junto a tu madre nos presentamos en
la ermita para recibir a Roger.
Salí
de la ermita para recibir a Roger que estaba en la puerta con la
presentadora Toñi Moreno y otro compañero del programa (José
Luis, de Nueva York). Se quedó en shock porque no se lo esperaba y
luego lloramos abrazados. Fue un momento muy emotivo para él y para
nosotras porque significaba tener una parte tuya allí.
Fue
gracioso porque Roger, que desde luego tiene muy buena memoria, al
ver el anillo que llevaba tu madre, le dijo: “ese anillo lo hicimos
en San Francisco” y efectivamente así era. También recordó que
él mezcló la música del teatro que preparaste para que hiciera tu
madre con los niños del colegio. Aquel teatro, “Flor de Agua”,
tuvo mucho éxito en el Gran Teatro de Huelva. La mezcla de música,
diapositivas, baile y demás, fue algo que no se había visto antes
en el teatro infantil.
Después
fuimos a visitarlo a la casa en la que los ocho residían en Sevilla
y pasamos una buena tarde hablando con él en la que de vez en cuando
nos interrumpía la llegada de uno de los “descendientes” que nos
presentaba y con los que teníamos unas palabras. La verdad es que
esa convivencia que tenían me resultó muy especial.
Hablamos
de su familia, de la nuestra, de ti, contamos anécdotas tuyas y hubo
un momento en que explicándole algo me interrumpió sonriendo: “
parece que esté viendo y oyendo a Jon porque haces gestos
parecidos”. Y en ese momento, no se cómo explicarlo, pero me
sentí muy orgullosa porque viera algo de ti en mí.
Total
que en el segundo programa de “Los Descendientes” le tocó a
Huelva, y en el Rocío junto a Roger, representándote a tí, estaban
tu madre y tu hermana. Lo normal hubiese sido que tu estuvieses allí
pero la vida nos ha deparado otra cosa.
Un
beso muy grande de tu representante aquí en la tierra, tu hermana.
P.D.
Nosotras con Roger en la ermita. La foto nos la hizo José Luis, el
otro descendiente.
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