sábado, 18 de mayo de 2013

Enfermedad

17 de mayo de 2013, 3 años, 8 meses

Andamos inmersos en una especie de tour con tu padre que nos lleva de un médico a otro. Aunque al final la causa es la misma, unas arterias en mal estado, que pueden afectar a diferentes partes del cuerpo.

Se ha ido haciendo diferentes pruebas y al final ha tenido ya que pasar por el quirófano, no ha habido otra.

Y en todo este jaleo, tú te haces más presente. Por un lado, recuerdas que para tí no hubo posibilidad de lucha, nada, sólo una muerte inesperada que aún no comprendes. Y sí, confieso que existe un sentimiento de coraje por realizar una serie de pasos a los que no tuviste acceso.

Ya llevamos una semana aquí en el hospital en el que estuviste un mes haciéndote pruebas. Pocos se acuerdan de ello o al menos no te lo dicen pero te aseguro que nosotros nos acordamos a diario y yo, personalmente, deseo salir de aquí con todas mis fuerzas.

A tu padre le han hecho en una clínica un cateterismo que se complicó con un infarto posterior y que llevó a un nuevo cateterismo ya en el hospital.

Dicen que no hay que decirlo pero algo de mala suerte tenemos porque algo que sólo iba a llevar un día de ingreso se ha convertido en una semana de preocupación, recuerdos y dolor.

Además, no puedo evitar pensar que ahora llega lo "normal", no que tú me dejaras tan pronto y en estos momentos ya no estés conmigo, con nosotros. ¿Quién hubiese pensado esto?,  ¡deberías estar a mi lado! Vaya desastre, la rabia me consume.

Un beso muy grande hermanito.

miércoles, 17 de abril de 2013

No soy la misma persona

17 de abril, 3 años, 7 meses

Jon, acabo de volver al sitio del que me fui cuando aprobé las oposiciones.

Hace cuatro años, poco antes de tu muerte, tome posesión como funcionaria y me desplazaron a la otra punta de Sevilla. Nuevo sitio, nueva gente, nuevo trabajo después de tanto años en la misma empresa en el mismo proyecto.

Aquello era un cambio tremendo para mí como supongo lo hubiese sido para cualquiera. Y sin siquiera acostumbrarme al nuevo entorno comenzó el principio del fin, hospitales, pruebas, muerte.

Me sentí muy sola al no tener a mi lado a quienes me habían acompañado día a día en el trabajo y que eran mis amigos y siempre deseé irme de aquel edificio que relacionaba con tu muerte pero nunca supe cuánto hasta que volví a entrar por el pasillo central de éste.

Estaba feliz y aún así pensé que aquella que se fue triste por dejar a los amigos pero alegre por un nuevo comienzo no era la misma que volvía. Ahora era alguien conviviendo con la pérdida de su hermano y con muchos problemas alrededor.

Todos me dicen que tengo suerte de haber dejado la empresa y ser funcionaria pero aunque no lo digo en silencio pienso que no la tengo y que lo daría todo por volver atrás. Como dicen de todo se aprende en la vida pero yo no quisiera haber aprendido esta lección.

Un beso muy grande hermanito.

P.D. Acuarela

domingo, 17 de marzo de 2013

Recuerdos

17 de marzo, 3 años, 6 meses

He recibido una solicitud de amistad en Facebook y al ver su nombre y apellidos pensé ¿Roger?, ¿un amigo de Jon en San Francisco? Miré un poco y viendo sus datos confirmé mis sospechas. Era él. Solicitó también ser amigo de Aitor y veo que Miren también lo es ya de él.

 Le confirmé y le dije que no se si lo sabía pero que ya no estabas en este mundo desde septiembre de 2009. Me dijo que lo sabía porque te había buscado en la red y se lo había encontrado.

Al final de aquel caluroso verano del 92 partiste a la aventura americana y yo te visité dos veces, al año siguiente y después en septiembre del 94 junto a Miren.

En la primera visita aún no estabas muy asentado y vivías en una pequeña habitación en un hotel. En la segunda ya te habías “independizado” y vivías sólo en un pequeño apartamento en California St. que tenía salón-dormitorio y cocina todo en uno. Nos dejaste la cama a Miren y a mí mientras tú dormías en casa de un amigo.

Por la ventana podíamos ver el famoso tranvía (cable car) circulando por una de las dos líneas que tiene la ciudad. Ésta en concreto llevaba al puerto.

No me cabe ninguna duda, como a nadie que te conozca, que disfrutarías bastante de Facebook, Twitter y demás. Allí, en tu apartamento, en aquella época, ya habías empezado a relacionarte con las muy recientes “redes sociales” aunque entonces no se conocía siquiera ese concepto. Te habían regalado un pequeño Mac y a través de él empezaste a comunicarte y a inventar historias (uno de tus pasatiempos favoritos) vía Internet. Disfrutabas como un enano.

Ya estabas muy relacionado aunque la mayoría de tus amigos eran al igual que tú, extranjeros allí: españoles, franceses, coreanos, amigos estadounidenses muy pocos. Fruto de todo ello era tu próxima mudanza planificada a la que se convirtió tu casa el resto de tu estancia allí.

Habíais alquilado entre cinco una preciosa y grande casa victoriana y la estabais pintando por dentro. Nos la enseñaste a Miren y a mí y tengo un recuerdo global de ella aunque lo que mejor recuerdo es que te dejaron la habitación más grande por eso de que eras pintor. Estaba en el piso primero y era idéntica al salón de la casa con un amplio mirador e incluía como una pequeña habitación adosada sin puertas en la que ibas a colocar tu cama y tu ropa. Todo un lujo comparada a tu miniapartamento.

Una casa multicultural con dos francesas, Pascale y Calou, dos españoles, Alberto y tú, y un nicaragüense, Roger. A todos ellos los conocimos allí y de todos ellos sabía menos de Roger que ahora se ha puesto en contacto con nosotros.

Un beso muy grande Jontxu.

P.D. Jon con Pascale y Sandrine en Madrid.

domingo, 17 de febrero de 2013

Frustración

17 de febrero, tres años, cinco meses

El dolor por lo que se pudo hacer y no se hizo, aunque no sea culpa nuestra, nos acompañará siempre. Siempre habrá duda sobre lo sucedido. ¿Quién puede apaciguar la sensación de que algo se te pudo escapar?

Es algo irreparable, no hay vuelta atrás, no hay posibilidad de rectificación. Todo fue tan rápido que no hubo tiempo ni para pedir un milagro.

Estos días pienso de nuevo en ello. Supongo que es lógico porque el visitar a alguien enfermo al hospital y al que realizan pruebas que ahora conozco y de las que antes de aquel verano sabía poco, me trae todo al presente.

Hemos visto la película 31, antepenúltima (junio 2009), y ahí estás con Pruden, Mila y Pepi. Realizas una tertulia bastante larga, os gusta mucho hablar, sobre los cursos de pintura y la exposición de alumnos de forma que al final la clase de pintura (una marina) se reduce a un cuarto de hora en el que pintas con ligereza.

Mientras que veo como hablas con ellos, intento ver en tu aspecto algo que me diga que estabas enfermo y no me daba cuenta, pero a excepción de parecer cansado no veo nada en ti que me lo indique. Ni siquiera tosías.

Siempre te vemos de pie frente al cuadro y normalmente tu lado izquierdo pero allí estabas sentado de forma que podía ver tu lado derecho, la cicatriz en tu brazo y tus “chanclas”. Sí, “tus chanclas”, vaya tontería fijarse en ellas, ¿por qué es eso tan importante para mí? Porque fueron aquellas chanclas de las que estabas tan satisfecho las que te acompañaron durante tu estancia hospitalaria y tu viaje a Córdoba.

Las tiré con rabia de madrugada al día siguiente de tu entierro junto algunas cosas de las que llevaste a Córdoba. Fui con mi hermano a Córdoba a hacer una prueba y ¿con qué regrese?

Te quiero muchísimo.

P.D. Esta acuarela me acompañó bajo un forro en la carpeta del instituto y de la universidad. Ahora está colgada en mi salón. Tenías 16 años al hacerla.

jueves, 17 de enero de 2013

Vuelta a la normalidad

17 de enero, tres años, cuatro meses

Por fin terminamos con los días de fiesta y hemos vuelto a la rutina, si es que se puede decir que en nuestras vidas hay algo rutinario.

Despedimos las fiestas con un breve paseo para ver la cabalgata del pueblo y a las niñas de Begoña en ella. Esperamos un rato el comienzo del recorrido mientras ellas disfrutaban su momento haciendo de pajes de los Reyes con muchas fotos inmortalizando el momento y los demás contentos viéndolas a ellas.

La casualidad quiso que el año pasado viéramos parada la cabalgata antes de comenzar y comprobamos que de nuevo era la que hiciste. Este año era la primera vez que la íbamos a ver en movimiento desde lo tuyo y pudimos comprobar cómo se habían reutilizado algunos elementos de la tuya, una bola por allí, unos cuernos por allá,…

Mientras pasaba y veíamos el jaleo de niños (y no tan niños) alrededor cogiendo caramelos, me di cuenta que yo no estaba sonriendo como hubiese sido lo habitual en mí sino que estaba seria. Me giré, observé a tu madre y ella estaba cansada y triste.

Al día siguiente recibimos nuestros regalos y por fin esto se acabó.

Hay quien te recomienda seguir con tu vida como si tal cosa pero resulta complejo y casi imposible controlar la mente, ¿cómo se hace eso?

Un beso muy grande hermanito y cuida de nosotros.

P.D. Monotipo dragón y acuarela.

miércoles, 2 de enero de 2013

Pasando días como se puede

Cuartas Navidades sin tí, tres años y tres meses desde que te fuiste.

Este es un periodo convulso en nuestras vidas, intentamos hacer lo normal y a veces lo logramos pero entre día y día festivo hay altibajos continuos.

Como siempre comenzó con mi ahora extraño cumpleaños. ¿Puedo cumplir años sin tenerte parejo? Paraste tu vida y la mía continúa y no sólo yo tengo problemas con ello, tu madre también, me relaciona contigo y aunque no me lo diga veo que no lo lleva nada bien. Este día se ha convertido en algo que hay que pasar de alguna forma y en nuestro caso ahora salimos a comer. Este año, además, he tenido la suerte de caer enferma y al final nos quedamos sin salida.

A partir de ahí, unos días de estrés emocional bastante fuertes hasta llegar a la Nochebuena que ha sido lo más agradable de estos días. Estuvimos con la tía y los primos en su casa y además de comer estupendamente, estuvimos relajados charlando. También estuviste con nosotros a tu manera y yo que estaba sentada frente a tus cuadros pensaba: “bueno, aquí estás con nosotros”.

Luego hemos seguido con nuestros días regulares hasta llegar a Nochevieja que se nos ha dado bastante peor. Ahora nos queda esperar la última gran fiesta, los Reyes, que tanto han significado para nosotros con cabalgatas realizadas por ti algún año que otro y con regalos buscados con mucho ahínco. Ahora me cuesta mucho pensar en ellos y de hecho voy retrasada este año.

Antes de comenzar el periodo ya lo pensé: ¡ojalá pudiera una quedarse dormida y despertar el día 7!

Un beso muy grande Jontxu.

P.D. Acrílico sobre lienzo, 1987

lunes, 17 de diciembre de 2012

La vida


17 de diciembre, tres años, tres meses

Aquello que fuimos
Aquello que tuvimos
Todo lo que compartimos
Todo lo que vivimos
¿Acaso fue un sueño?

Juegos, charlas, disputas,
Compartir, reir, llorar,
Amor, defensa, protección
Confidencias, contar siempre con otro,
¿Dónde queda eso?

Llorar, gritar, patalear,
Culpabilidad, odio, venganza
Responsabilidad sobre tu obra,
Negación, desear lo imposible,
Envidiar a quien tiene a su hermano,
Días, meses, años.
¿El presente es real?

Sentir miedo a diario, soledad,
No envejecerás junto a mí,
No estarás en lo que habrá de venir.
¿Es posible la vida sin ti?

P.D. Jon pintando en Cortelazor muy preparado para el calor.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Vídeos

Habitualmente solemos grabar con cámara de video recuerdos. Yo me encargo de pasarlos de la cinta digital al dvd cuando acumulo lo suficiente para ocupar uno pero con la excepción del video de tu exposición, tenía el resto sin pasar desde final de 2008. Ya ni me acordaba de ello.

Pero la semana pasada me quedé sin dvd grabador y me preocupé por lo que estaba o no grabado así que esta semana he empezado a revisar las cintas, ordenarlas y a grabar dvds en mi casa.

Comienzo por un viaje a Cazorla de donde tu madre trajo una jarra de cobre que usaste en uno de tus programas de pinturas, otro con el grupo de bolillos, un día de excursión por la Sierra Norte de Sevilla, teatros y entre ellos algunas muy especiales con sorpresa incluida.

Estoy copiando la ceremonia del Día de la Cultura en Aljaraque (nov. 2008) en la que a tu padre le dieron uno de los carnets de cultura y al final del acto, primero te escucho y luego te veo y ¡me pongo a aplaudir sola en casa!, tanta alegría me produjo verte. Parece tonto porque te veo en los programas de televisión pero verte en el entorno familiar junto a nosotros me hizo muchísima ilusión.

Luego para rematar grabé las imágenes de tu última Cabalgata de Reyes el día 5 y no se te ve pero sé se te escucha hablando con Aitor sobre cómo se ven las carrozas fuera del almacén y entonces no sé porqué pero aquello me hizo sentir mal y pensé en lo que habíamos perdido todos.

Un beso muy grande Jon.

P.D. Cometa sin viento. Óleo sobre lienzo.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Verdades y tonterías




17 de noviembre, 3 años, 2 meses

Vi una serie en la que alguien le decía a un chico que había perdido a un amigo, que él seguía teniendo una parte del que se iba y que a veces hacía cosas en nombre del que se fue como si el otro siguiera allí.

Se me encendió una lucecita y pensé, es cierto, a veces me satisface hacer cosas que tú hubieses hecho o que tú hiciste. Es un sentimiento que de alguna forma te reconforta y te satisface.

Comemos algo que te gusta, vemos alguna película que seguro hubieses visto, hacemos algún viaje dónde tú has estado o queremos ir a dónde fuiste, hablamos cuando algo nos recuerda a tí o conducimos tu furgoneta. Esto último en particular me une muchísimo a ti. Pienso, aquí estoy, sentada dónde Jon, escuchando música suya, rodeada de cosas suyas,…

Para otros no es así, creo que muchas veces por inexperiencia, parecen decirte en pocas palabras que hay que hacer borrón y cuenta nueva. Quitar cosas de en medio e incluso como le dijeron a tu madre dejar de hablar de ti, que eso es lo que habían hecho en casa de alguien que había fallecido recientemente. A la pobre la han dejado hecha polvo con esos comentarios.

¿Por dejar de hablar de aquel que falta, dejarás de pensar en él?, ¿es posible cerrar tu mente a ciertos pensamientos?, ¿no sufrirás gracias a ello? ¡Valiente estupidez!

Un beso muy grande Jontxu.

P.D. Membrillos  (72 x 22). Pastel

miércoles, 7 de noviembre de 2012

4 de noviembre



Estos días han sido extraños para mí. Me ha ocurrido algo que no me ocurrió en los años anteriores, de repente he relacionado: día 1 Todos los Santos, día 2 Día de los Difuntos, día 4 cumpleaños tuyo. ¡Qué próximos estos días al tuyo!

Desde bien joven empezaste a disfrazarte en la noche de Halloween, normalmente con disfraces inventados que te cosía tu madre. El último, 2008, fuiste del “niño del orfanato” y tenemos una foto que a mi me da un poco de repelús con esa máscara de saco en la que se ve un solo ojo. Te compraste el babi y tu madre te cosió la máscara.

Fuimos a misa el día 1 y fue extremadamente dura para mí porque supongo que ya barruntaba tu cumpleaños. Dije al salir que de ninguna manera iría el día de los Difuntos porque no quiero relacionar esa palabra contigo. Mi hermano no puede, no debe ser “eso”. Como me dijo tu madre debo estar traumatizada por ir a pedir papeles que contenían esa palabrita.

Tus padres habían planificado viaje a la sierra para el sábado, sobre todo tu madre quería “visitarte”, pero no pudo ser porque el día amaneció con lluvia y lo pospusimos para el día siguiente, tu cumpleaños, pero de nuevo amaneció el día lluvioso. Estaba claro, no podríamos ir en ese fin de semana.

El domingo 4 comenzó como un día cualquiera, obviando lo que todos sabíamos. Tu madre y yo desayunamos y dimos una vuelta por Punta con misa incluida. Después tu madre me dijo que quería acercarse a comprar algún dulce (roscos) para ese día. Yo le dije que para qué y ella me dijo: “no tiene que ser por nada especial pero necesito que en este día tengamos algo”.

A la vuelta me preguntó por los años que tendrías. En teoría fácil de decir, los mismos que yo a partir de ese día hasta el 20 de diciembre pero le dije que tenía que pararme porque desde aquello me cuesta recordar los años que tengo. Es que se convierte en una nebulosa cumplir años si el que te acompañaba siempre ya no lo hace.

Un beso muy grande Jon, mi mellizo temporal.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Querido Maestro

Tu  alumna, y sobre todo, tu amiga Mila me ha enviado por correo el texto que escribió para tu tercer aniversario:

Permitidme comenzar con un "Querido Maestro".

Estas letras que leo a continuación son suyas, las encontré en el libreto de su última exposición:

"¡NO! Me niego a vivir de una sola manera, modo o plan; reivindico mi multiplicidad, necesito dispersarme, nada de verdades únicas y absolutas, por favor. Sencillamente disfrutad sin más; yo estoy ahí en cada rincón, si algo te gusta o te disgusta, bendito seas.

Dedico esta exposición a todos aquellos que me hacen la vida imposible. Gracias por mantener encendido mi motor, sigo buscando al maestro y sigo aquí. Afectuosamente."

Y yo te digo, Jon:

Tus alumnas te echamos de menos, tus enseñanzas, tu admiración por los clásicos e impresionistas (Velázquez, Constable, Sargent, Sorolla y tantos otros); como nos contabas tus experiencias en la universidad con la profesora de pintura que tachaba sin más lo que le enseñabais, sobre todo cuando nosotras, no sabíamos continuar y le dábamos mucha importancia a lo que teníamos hecho.

Maestros son los que dejan huella y en mí quedó; no comienzo un cuadro sin pedirte ayuda Jon, sin duda sigues en nosotros.

MiLa 
17 de septiembre de 2012

P.D. He encontrado esta foto de un cuadro tuyo en una memoria usb con fecha de abril de 2008

martes, 23 de octubre de 2012

Impotencia



Me siento impotente e incomprendida, con buenas intenciones me dicen palabras que hieren, cosas que en realidad no sólo no me ayudan sino que me hacen retroceder varios pasos. Creen que porque hable de ti no intento continuar con mi vida y, no es así, doy pasos al igual que el resto de casa pero son continuos no radicales. A decir de ellos parece que continuar sería decir borrón y cuenta nueva.

Quisiera gritarle al que me dice que hay que superarlo que lo que dice es una solemne estupidez, convives con ello pero ¿qué significa eso de superar? ¿Acaso dejarás de estar presente en muchos momentos de mi vida?

Como decirle que cuando me paro a pensar que no estás, siento que me han robado aquello que era mío y con lo que contaba y pensaba tener a mi lado hasta hacernos mayores.

Dicen que me despedí pero nunca es suficiente el tiempo para despedirse. ¿Cómo convencer a mi subconsciente para que asuma que mi hermano ha muerto a esa edad? ¿Cómo puedo seguir con mi vida si falta la mitad de mí?

Incluyo estas letras que escribió una madre:

"No me preguntes si ya pasó, nunca se me pasará.

No me digas que está en un lugar mejor, él no está aquí conmigo

No me digas que al menos no está sufriendo, todavía no entiendo por que tenía que sufrir.

No me digas que entiendes lo que siento, a menos que también hayas perdido un hijo

No me preguntes si ya me siento mejor, la desgracia no es una condición que mejore.

No me digas que al menos lo tuve por muchos años, ¿qué años escogerías para que se muera tu hijo?

Por favor, solo di que recuerdas a mi hijo, si es que lo haces.

Por favor, déjame hablar de él.

Por favor, menciona el nombre de mi hijo.

Por favor, solo déjame llorar”

miércoles, 17 de octubre de 2012

Gracias, gracias, gracias


17 de octubre, tres años, un mes

En este nuevo año que comienza me he encontrado por casualidad con un regalo inesperado.

Entro en facebook y veo que entre las cosas que comenta uno de tus amigos hay una página “amigos de Jon Castizo”. Mi corazón se acelera e inmediatamente entro a ver qué es aquello.

Descubro un perfil denominado “Jon Castizo” y dentro de él veo parte de tu obra catalogada y el apartado de fotos de “Amigos de Jon Castizo”. Las veo y descubro fotos que no había visto y otras que sí junto a comentarios de tus amigos, nombres tan familiares y que tanto significan para mí. Todo un tesoro en el que vienen nombres, fechas y recuerdos.

Deduzco por el contenido que aquello lo ha montado Jacinto justo en el tercer aniversario de tu partida y que pronto se ha agregado el resto a hablar.

Todo un regalazo para mí porque han hecho que no me sintiera tan sola, con estos sentimientos que aún me desbordan, al ver cómo hablan de ti y te recuerdan. Se que todo es obra tuya, ganado con tu cariño, pero para mí es mucho ese amor hacia ti que transmiten sus palabras.

Por todo ello no puedo decir mas que muchas gracias. Estoy segura de que tú también tendrás una amplia sonrisa en tu rostro.

P.D. Quiero hoy también hacer llegar todo nuestro cariño a Paco que tanto lo necesita en estos días.
En la foto Jon y Jacinto en Italia el 15 de noviembre de 2003

sábado, 6 de octubre de 2012

La fé


Han pasado tres años en un suspiro. Para muchos, una sorpresa, ¿ya tres años? Para nosotros no, soy consciente cada día de que no estás aquí aunque siga pareciéndome mentira, algo que no puede haber sucedido.

Qué difícil es mantener la fé, nuestra fé, aquella que nos inculcaron desde pequeños en nuestra casa, en las catequesis a las que íbamos cuando desde el campanario de la iglesia de Villarrasa nos llamaban a ella al sonido de los payasos de la tele y en la que de vez en cuando terminábamos la mañana del sábado en la sacristía con una película de aventuras que nos ponía nuestro vecino, el cura, Don Manuel.

Nuestra madre catequista de comunión y confirmación, nuestros padres llevando un grupo cristiano con reuniones celebradas a veces en nuestro patio en las noches de verano y que tú escuchabas a escondidas desde el alféizar de la ventana de tu cuarto. Colegios católicos: salesianos, carmelitas, teresianas.

¿Fue el azar? No lo sé pero lo cierto es que justo antes de entrar en el hospital hiciste aquel viaje por tierras abulenses y visitaste a Santa Teresa. Era palpable que aquel ambiente te llegó adentro, un baño de fé renovada.

A nosotros en las horas previas al final nos consoló que recibieras la unción de los enfermos como yo creo que tu hubieses querido pero que ya no pudiste decirme en aquella última visita junto a tu hermano Aitor.

Pero llegó el momento y ante la pérdida inexplicable e inesperada, todo aquello que tan arraigado estaba dentro de mí, saltó por los aires. ¿Por qué Jesús aunque se lo pedí no te salvó al igual que hizo con Lázaro?

Hoy estamos aquí por ti, sí, pero también por nosotros, por mí. Necesito creer y tener fé y pido a Dios que me la de cuando las dudas me asaltan.

Cuida mucho de todos nosotros Jon, seguimos echándote mucho de menos.

Te quiere mucho, tu hermana.
17 de septiembre de 2012

domingo, 30 de septiembre de 2012

Alumna



¡¡Hola Jon!!

Solamente unas palabras en esta tarde de recuerdo. Procuraré no extenderme demasiado ya que tengo entendido que hay intención de dedicarte unas cuantas palabras más que las mías, de tanta gente que te quiere.

Hace ya tres años que te has ido de nuestro lado, ¡cómo pasa el tiempo!, debe ser que no nos percatamos de la frontera invisible que nos separa a tus alumnos de tu presencia, porque el recuerdo de los que estamos aquí abajo no se altera con el tiempo.

Te diré que no he vuelto a clase desde que te fuiste  y me pregunto lo que todavía queda de lo que me enseñabas, pero la verdad es que guardo tus consejos y tu arte como oro en paño, conservados en mi cabeza y en mi retina, procurando trasladarlos a mis lienzos lo mejor que sé y puedo, pensando en cómo lo verían tus ojos y sintiendo nostalgia de tus críticas siempre constructivas, buscando nuestro sitio, nuestro rumbo, tratando de descifrar mis dudas pero sin tí.

Hay ocasiones en que me desanimo con sensaciones ralentizadas y el entorno no me inspira. Entonces es cuando respiro profundo, me relajo y empiezo a construir perfiles, secuestrando a la memoria, fragmentos casi olvidados de tus clases, principalmente cuando te sumergías pintando para tí. Entonces yo soltaba los pinceles y lo que tuviera entre manos para empaparme de tus pinceladas multicolores, convirtiéndome en una espectadora privilegiada de una maravillosa clase magistral.

Quiero darte las gracias por haber pasado por nuestras vidas y dejar este recuerdo imborrable que nos has regalado, con tu sentido estético y un punto excéntrico que te hacía diferente, pero con una gran humanidad, que afloraba en una sensibilidad que muy pocos conocían.

Te debo sueños y grandes momentos, encapsulados en el recuerdo de aquellas agradables tardes de pintura, musica y charlas literarias y de cine también, a las que éramos tan aficionados y hacían de nuestras clases algo único y diferente.

Sé que tus ojos y tu espíritu nos acompañan en la distancia, más allá del tiempo, con tus consejos siempre acertados, desde ese andén de estaciones dormidas.

Algo muy dentro me susurra que esta tarde te sientes muy querido, arropado y feliz.

Josebe, no estés triste, porque en aquella ocasión de hace tres años, Jon perdió la batalla de la vida pero recobró un inmenso recuerdo de gratitud y cariño de muchos. Él no quiere verte decaida. Los que le conocimos sabemos de su amor por la vida y que no le gustaba refugiarse en la melancolía. Su ternura nos abraza a todos, tenemos que abrir el corazón para recibirlo.

Josebe, abre bien los ojos y alerta el espíritu porque tu hijo te está buscando para consolarte.

Te quiere y te recuerda siempre tu alumna y amiga,

Manoly Miraz
17 de septiembre de 2012