jueves, 17 de febrero de 2011

Regreso al Hospital


17 de febrero, diecisiete meses

Ayer volví al hospital de Huelva. Desde el día, un mes más tarde de tu muerte, en que fuimos a hablar con tu doctora sobre los resultados de la biopsia no lo había hecho y tampoco el resto de la familia.

La tía, tu madrina, se ha caido y está ingresada. Seguro que todo queda en un susto pero allí está y esperemos que sean pocos días.

Desde que lo supe, el estómago se me encogió y el pecho me dolía sólo de pensar en ir para allá porque aunque no tengo recuerdos especialmente malos de esos días, mas bien son buenos, lo cierto es que aquellos fueron tus últimos días. De todas formas y como la tía es muy importante para nosotros había que ir.

Tus padres fueron ya el martes y pasaron la tarde allí. Tu madre me dijo que si hubiese sido en Córdoba no habría sido capaz de ir y, para tranquilizarme, que además estaba en la 2ª planta y no en la 1ª como tú.

Ayer al llegar de Sevilla acerqué a tu madre al hospital para quedarse con la tía y yo fuí algo más tarde.

Aparqué mi coche en ese parking en el que tantas veces aparqué, pasé por delante de rayos donde te hicieron radiografías (pude vernos a ambos esperando delante de la sala) y fui hacía el patio de los potos por el que paseamos tan a menudo. Mi corazón iba acelerado.

Había dado unos pasos por el pasillo que rodea el patio cuando vi acercarse a una de las auxiliares de tu planta llevando a un enfermo. Me reconoció y me saludó enseguida con una amplia sonrisa y yo le devolví una tímida sonrisa. Pensé, sí, soy la hermana del "muchacho de buen aspecto y con los pulmones malos que murió en Córdoba de forma inesperada".

Continué y descubrí que la tía no estaba en traumatología porque no había camas sino que estaba justo arriba de tu zona. La escalera para subir está muy cerca de la entrada de tu pasillo, me asomé pero no me atreví a entrar y tomé las escaleras. Subí y llegué a la habitación, tres más allá de la tuya, con la misma vista por la ventana pero algo más alta.

Al menos, la visita tuvo algo bueno, tu tía estaba contenta y se le veía bastante bien para el porrazo que se ha dado.

Un beso y masajitos, Jon.

1 comentario:

  1. Paso con el coche y lo recuerdo por el tejar,
    corro por la dehesa y de reojo tengo que mirar, llego a casa abro el ordenador porque se que estas, quiero pero no debo porque siempre termino mal, aunque lo primero que hago como casi siempre es mirar.
    Recuerdo Jon desde Villarrasa.

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