miércoles, 13 de julio de 2011

El nido de golondrinas



¡Jon, mi vida! No puedo estar sin tí y va a hacer dos años.

Estaba hace unos días en Sevilla con tus hermanos y siempre miro los nidos de golondrinas que están entre casa y casa. Al principio no fui capaz de ver las crías y creí que ya no tendrían golondrinas. Cual sería mi sorpresa cuando veo aparecer sus cabecitas cuando la golondrina madre se acercó. Era de lo más conmovedor, una dulzura sabia de quién sabe a quién le había dado de comer y a quién no.

Cuánto cariño y amor se pierde en el camino. Los seres humanos nos alejamos del amor y nos vamos por el camino de lo más fácil y perdemos lo esencial en los seres de la naturaleza.

Ya sabes que procuro ver documentales y en una de las escenas salía la madre mona con la cría muerta ya de tres días en la boca. ¿No es verdad que la Naturaleza nos adelanta y nos muestra el camino? Pero el ser humano es libre y ahí está la cuestión, perros y gatos abandonados durante el verano y no verano después de convivir con ellos.

¿Recuerdas Jon cuando quisiste un perrito chico y no te dejé porque al viajar tanto nos tocaría cuidarlo? Me arrepiento ahora, debí dejarte, pero es que los seres humanos somos egoistas y pensamos primero en la comodidad.

Un fuerte abrazo abrazo y tú uno muy fuerte, muy fuerte para nosotros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario