miércoles, 24 de marzo de 2010

San José

Dice la gente que ha pasado por esto que el primer año es el peor. Según ellos, hay que pasar un año con todas sus fiestas y celebraciones para cerrar un ciclo. Eso espero.

El viernes pasado fue San José, el santo de tu madre y el mío. Siempre fue un día de gran fiesta en casa en el que preparamos un almuerzo especial y esperamos vuestros regalos. De día del padre, nada de nada, es nuestro santo y punto.

Además, todos los años, tu madre y yo hacemos un montón de pestiños para celebrar nuestra onomástica que llevamos a nuestros amigos.

El años pasado hicimos un asado con muchas patatas, que os encantan a Aitor y a ti, una tarta de galletas (hacía tiempo que no la hacíamos) y el fin de semana anterior pestiños en cantidad.

Ese día vino a comer con nosotros tu tía Miren y nos trajiste de regalo unos bolsos, a tu madre, dos por falta de uno. Hablaste por los codos, “discutiste” con la tía, Aitor y tú peleasteis por las patatas y pasamos un buen día.

Este año, ya el domingo anterior dijo tu madre que de celebraciones nada, sobre los pestiños ni hablamos, ni ella me los nombró ni yo a ella. No estamos para hacer pestiños. Le dije a tu madre que no podíamos quedarnos en casa pensando y que saldríamos a comer. Total, que me pedí el día aunque sólo fuese por estar acompañada. Salimos a comer y vinieron con nosotros tu tía y Sonia.

Durante todo el día nos acordamos de ti y de camino del abuelo Pepe. Como decía tu madre cuando se hacía la tarta siempre hacía una pequeña para él que le llevábamos ese día junto a su regalo.

Por la tarde como es habitual en nosotras este día, fuimos a misa tu madre y yo. Ella dice que tiene que agarrarse a la fe e intentar mantenerla. La mía está bastante perdida y me sentó fatal el ir, me paro a pensar las palabras que se dicen durante la misa y se me revuelve todo.

Dicen que el duelo tiene pasos atrás y yo he vuelto bastante atrás estos días. Me ha dolido más que en Navidad y aún ando tocada. En fin, un día y fin de semana para olvidar.
Un beso muy grande, Jhosebe.

domingo, 21 de marzo de 2010

El retorno a los orígenes




Jon hizo diferentes cosas con sus grabados de dragones. A algunos les dió un fondo de color, otros los pintó y con todos ellos en blanco hizo un libro en el que dedicó un texto a cada dragón que llamó "El retorno a los orígenes". Este es el prólogo de dicho libro:

Sin mayores pretensiones, he realizado esta serie de grabados buscando unas formas directas, que inspiren armonía en quien las contemple. Los textos del señor Hong, que son el feliz contrapunto a estos dragones míos y al momento vital en que me encuentro, surgieron a posteriori de una manera que yo considero fortuita y afortunada.

Retorno a los orígenes es una recopilación de meditaciones sobre las cuestiones fundamentales de la vida humana. Escrito por Hong Ying-ming a finales del siglo XVIII, cuyo nombre taoísta, Huanchu Daoren, significa "un caminante que retorna a los orígenes", sus textos son la expresión de una existencia llena de sabiduría y experiencia. Todas estas reflexiones son el fruto de una vida como funcionario estatal, de su formación con las enseñanzas éticas de Confucio y su retiro del mundo a los sesenta años para dedicarse al aprendizaje del Taoísmo.

Cuando de pequeño me contaban historias de dragones y caballeros, pensaba que si algún día uno de estos monstruos se cruzaba en mi camino, debería correr a esconderme a la espera de que su flamígero aliento desapareciera en el horizonte. Con el paso de los años, he comprendido que no todo es lo que parece, existen caballeros perversos y dragones buenos que reinan sobre las ocho clases de seres inferiores, seres que comenten ocho errores y que a lomos de los ocho vientos evitan, o no, los ochos infiernos fríos.

© Jon Castizo Ciluaga




miércoles, 17 de marzo de 2010

Siempre conmigo



17 de marzo, seis meses

No consigo apartarte de mi mente. Sí, tengo sueños, pero también pesadillas que hacen que me levante de mal humor.

Aquí sigo pensando que por qué te tocó a ti, que cómo es posible que no pueda verte más. Han pasado seis meses y quisiera "arreglarlo" pero ¿cómo?.

Siento una pérdida inmensa, es como si la mitad de lo que soy ya no lo sea, como si mi pasado no existiera. Lo que ha conformado lo que soy no se concibe sin ti: la educación, los juegos, los paseos, las travesuras, los secretos, las confesiones, los tebeos, la primera película por la noche o en el cine de verano de Villarrasa, los primeros conciertos, todo siempre fue cosa de dos.
Supongo que los hermanos mellizos o muy similares en edad sentirán esta pérdida cuando falta uno de ellos.

No se cuando voy a recuperarme pero estoy intentando tener paciencia. Quisiera tener la esperanza de una vida futura pero he perdido la fé.

Un abrazo, masajes y besos, mi querido hermano.


P.D. Jon y yo con unos amigos, hijos de otro maestro.

domingo, 14 de marzo de 2010

Tu regalo




Tu madre tuvo la idea de enviar a todos tus primos algo tuyo para que tuvieran un recuerdo. A mí me ha costado meses estar lista para prepararlos porque siento que pierdo parte de ti. Si estuvieras vivo no te haría gracia que regalasemos tu trabajo pero dice tu madre que de dónde estás, nos estarás viendo y estarás contento.

En fin, revisando lo que nos has dejado y para que el regalo sea similar para todo el mundo, hemos seleccionado un dibujo y un grabado de los dragones que tanto te gustan para cada primo.

A los que tenemos lejos se los envié por correo el lunes y al resto se lo entregaremos en mano. Bueno, los de la tía Miren han sido los primeros por eso de la cercanía. El miércoles por la mañana estaban ya en Bilbao, ¡vaya rapidez la de Correos!

Han llamado muy contentos tus primos Arantxa, Garbiñe e Iñigo y el viernes había ya en casa una carta de Rocío. Los de la tía Amalia los llevé a casa de Antonio, al que le agredezco mucho su ayuda con tus papeles, y también se puso muy contento.

En fin, tu madre tenía razón, todos te quieren y les ha gustado mucho el detalle. Nosotros se los hemos enviado con mucho cariño.

He hecho una foto de cada dibujo para tenerlas de recuerdo y las pondré en un album.

Muchos besos Jon.


miércoles, 10 de marzo de 2010

El Caminante – Instalación



Errabundo es aquel cuyo andar errante le sitúa en un camino equivocado, pero no hay error donde existe avance, ni pérdida de rumbo cuando se da un paso, pues en cada uno de esos movimientos rítmicos que conforman el andar, encuentro yo, una lucha, un valor, un caminante...

© Jon Castizo Ciluaga
P.D. Hoy es el cumpleaños de nuestro hermano. ¡Feliz Cumpleaños Aitor! Se fuerte y aprovecha lo que la vida te ofrece. Os quiero mucho a los dos.

sábado, 6 de marzo de 2010

Sueños




Por fin han vuelto a mí los sueños, o mejor dicho, a recordarlos. He soñado contigo dos noches consecutivas.

En la primera, andábamos de excursión con varios amigos, no recuerdo con quién pero sí que nos divertíamos y lo pasábamos bien. A mitad del sueño recordé que estabas muerto pero me dije ¿y qué más da?, sigamos soñando y disfrutando. Eso hice hasta que me desperté. Estuvo bastante bien el sueño.

Al día siguiente, volví a soñar contigo pero cambió la temática. Estabas en el hospital en la cama con buen aspecto (lo cierto es que nunca lo has tenido malo) y sobre todo muy sonriente. Me decías que te encontrabas mucho mejor y yo también sentí que todo iba bien y pronto estarías bueno.

También fue un buen sueño, lástima que no sea real pero me pregunto si no habrá sido este sueño una señal que me has enviado para que sepa que estás bien.

Un beso.



P.D. Jon y yo, con amigos de Aljaraque y compañeros de facultad de Jon de excursión por la sierra de Huelva.

martes, 2 de marzo de 2010

Despedida de Jontxu
















Jontxu, Jontxu, siempre es difícil despedirse de alguien, pero esto.... Y encima me has pillado totalmente de sorpresa. No tenía ni idea de que te ibas, de que te has ido. Tu hermana se puso en contacto conmigo para comunicarme lo que había pasado. ¡Qué disgusto me llevé! Hacía mucho tiempo que no hablábamos, pero el cariño que siento por ti sigue siendo igual de grande. Y después de „digerirlo“, que no se puede, pero algo hay que decir, empecé a pensar en todo lo que habíamos compartido y las aventuras que vivimos en el poco tiempo que pasamos juntos . Y decidí, concentrarme en estos pensamientos, y no en la situación actual, que me pone triste.
Desde que te conocí en el 95, siempre que venías a mi mente automáticamente me arrancabas una sonrisa, y todavía lo consigues, no puedo evitarlo. Le contaba a tu hermana, que cada vez que pienso en ti o veo imágenes de San Francisco nos recuerdo recorriendo en tu moto las calles y cuestas de la ciudad, con el pañuelo de cuello al viento y gritando a pleno pulmón como habíamos visto hacer... ¿dónde? No tengo ni idea...Lo importante era hacer divertida una acción tan monótona y aburrida como ir a la lavandería. Tengo mil recuerdos, pero este es del que me acuerdo con más intensidad. Ahora que lo pienso, a pesar de que compartimos experiencias muy emocionantes, las que mejor recuerdo son las más cotidianas. Mi primer earl grey con leche lo tomé contigo en el Café Flor, ¿te acuerdas? Allí íbamos cuando queríamos ponernos al día, o antes de ir a alguna fiesta o a algún otro sitio.

Tengo mucho que agradecerte, Jontxu, y voy a aprovechar para hacerlo ahora. Mi experiencia "California" no habría sido en absoluto tan completa e inolvidable si no hubiésemos coincidido aquella noche, 7 de marzo-me acordaré simpre porque era el día de mi cumpleaños-. Sin conocerme, ni pedir nada a cambio, me hiciste un hueco en tu vida, y no uno pequeñito, sino uno bien grande. Y a partir de entonces, y sabiendo que estabas ahí para lo que fuera, que podía contar contigo, mi situación cambió por completo. Gracias. Gracias por tu ayuda, por ofrecerme tu casa, por presentarme a tus amigos, por mostrarme la ciudad, y gracias por todas aquellas charlas que mantuvimos sentados a la mesa de tu minicocina. De estas me acuerdo también muchas veces.
Gracias, Jontxu, por haber sido tan buen amigo.
He encontrado dos fotos, una la hice delante de tu casa, con tu tan preciada moto, y era justo antes de ir a la lavandería. Como me gustan las lavanderías desde entonces...La otra está sacada en el Golden Gate Park. Solíamos ir allí a leer en voz alta y hacer un poco de teatro. Aquí estamos leyendo Paty Difusa, de Almodóvar.

Y también me acuerdo de una vez que hablamos después de que volvieras a Huelva. Estabas en clase, con tus mujeres-me dijiste-. Y fue una conversación de lo más divertida, muy "Jon". Mientras hablabas conmigo, le echabas la bronca a una, le decías un piripo a otra, volvías a contarme algo, intentabas reconciliarte con la primera....Así eras tú, tenías para todos.

Estés donde estés, Jon, no tengo duda de que estarás bien. Y quiero que sepas que te echo de menos, y que te recuerdo muchas veces, e intento hacerlo con una sonrisa, incluso cuando suelto alguna lagrimilla. Y también quiero que sepas que has enriquecido mi vida.

Mosu handi handi bat, Jontxu.
Ainhoa

domingo, 28 de febrero de 2010

La muerte no es nada


Entro de vez en cuando en un foro para personas que han perdido un ser querido. En él han colgado este texto atribuido a San Agustín y escrito cuando murió su madre. Es similar al que nos dio Dori pero más completo. En definitiva, el autor no está claro pero como es un trozo más largo aquí lo pongo. Ya lo tengo puesto también en la pared al lado de mi mesa en el trabajo.


"No llores por mi…la muerte no es nada.

Yo sólo estoy al otro lado. Yo soy yo. Tú eres tú.

Lo que nosotros éramos el uno para el otro lo somos siempre.

Dame el nombre que siempre me has dado.

Háblame como siempre lo has hecho.

No uses un tono diferente.

No tomes un aire solemne o triste.

Continúa riendo de lo que nos hacía reír juntos.

Reza, sonríe, piensa en mí, reza conmigo.

Que mi nombre sea pronunciado en casa como siempre lo ha sido, sin ningún énfasis, sin sombra.

La vida significa lo que siempre ha significado, es lo que siempre ha sido: el hilo no se ha roto.
¿Por qué tendría que estar fuera de tu pensamiento?

¿Sólo por qué estoy fuera de tus ojos?

No estoy lejos, estoy exactamente al otro lado del camino.

¿Ves? Todo está bien.

Volverás a encontrar mi corazón, volverás a encontrar en él las ternuras purificadas.

Seca tus lágrimas y no llores… si me amas"


En fin Jon, es muy complicado ponerlo en práctica, pero lo leeré de vez en cuando. Un beso grande.


P.D Jon paseando a Aitor en el carrillo en el campo. Como dice la gente en el foro, un hermano con el que te llevas tanta diferencia se convierte en alguien a quien adoras, cuidas y proteges sobre todas las cosas.

miércoles, 24 de febrero de 2010

La respuesta

Justo el martes 16, un día antes de cumplirse el quinto mes desde tu falta, recibí la carta con la respuesta de la reclamación al hospital Reina Sofía.

Me enfadé al leerla porque aunque responden muy amablemente e incluso pidiendo disculpas por si pudieron hacer algo mal, en el fondo no me responden a las cosas que les planteé sino que me responden diciéndome cosas que yo ya decía en la reclamación.

Traté de calmarme porque ya tenía bastante con acordarme de tí pero al dolor que siento por tu pérdida se unió una respuesta que ha tardado cuatro meses en llegar y encima con ese contenido. Me ha dejado fatal todos estos días recordando de nuevo esos momentos tan dolorosos para tí y para nosotros, sobre todo la noche de sufrimiento antes de tu ingreso en la UCI en que no se dieron cuenta de la gravedad de tu estado y no llamaron al médico hasta que yo se lo dije. ¡Cuánto desearía haber sabido medicina y darme cuenta de lo que te ocurría!

En fin, que he escrito una respuesta y les he pedido que no me respondan a la carta porque no quiero más dolor. No sabía si enviarla porque para qué, pero ama me ha dicho que lo haga, que así me quedaré tranquila. Eso haré, la enviaré mañana. No me hará olvidar esos recuerdos pero al menos creo que me sentiré mejor.

Jon, si sigues por ahí échame una mano. Un beso grande.

sábado, 20 de febrero de 2010

ARCO, la única oportunidad




En el coche, camino al trabajo, he escuchado que se inauguraba la edición nº 29 de la feria de Arte Contemporáneo “Arco” y esto me ha hecho recordar la primera vez que fuiste a ella.

Estabas por primero de carrera cuando llegaste el fin de semana a casa diciendo que había en Madrid una feria sobre arte y que se iba a organizar un viaje con un grupo de la facultad.

Tu madre te dijo que no era posible porque no había dinero para eso. Ya se hacía la cuadratura del circulo en casa para que los dos estuviésemos haciendo la carrera.

Tú insististe e insististe como sólo tú sabes hacerlo y además argumentaste sin parar que si iban todos tus compañeros, que si conocerías diferentes artistas y obras, que era muy importante para tu carrera y como colofón que era una oportunidad única en la vida.

Total que convenciste a tu madre (no sabíamos que Arco era una feria anual) y fuiste aquel año, el siguiente, el otro, ... y todas las veces que te ha apetecido después. Y nosotros cada vez que vemos Arco en la tele siempre nos acordamos con una sonrisa de que sólo ibas a tener esa oportunidad aquel año y de vez en cuando nos metemos contigo recordándotelo.

Este año no ha sido diferente, ha vuelto a mí una sonrisa y tú lo verás desde dónde quiera que estés y visitarás a tus amigos Paco y Luis en espíritu.

Un beso muy grande Jon.

P.D. Jon en Madrid aquel año durante Arco con sus compañeros de clase mirando un comic. Además la tarjeta de Arco de aquel año que tenías guardada con diferentes catálogos de la feria y que hemos encontrado con tus cosas.

miércoles, 17 de febrero de 2010

No quiero aceptar lo ocurrido


17 de febrero, 5 meses.

Creo que tengo un gran problema. Hace 5 meses desde que te fuiste mi querido hermano y no quiero aceptarlo. La vida no me parece real. Siento que debo despertar en cualquier momento y descubrir que no te has ido. ¿Te volveré a ver? Y si lo hago ¿cuánto tengo que esperar para hacerlo? Quisiera tener la certeza de que esto ocurrirá pero nadie puede dármela.

Mi subconsciente me sigue engañando y muchas veces me vienen ideas en las que sigues vivo hasta que me paro a pensar que ya no lo estás. ¿Cuánto tiempo necesito para dejar de tener este dolor tan grande?

Ayer comprando en el hipermercado junto a tu hermano, pasé al lado de un muñequito para caramelos pez con la cabeza de C3PO y pensé “voy a comprarlo para Jon” y luego me dije “¿estás loca? ¿a dónde se lo vas a llevar?” y pasé de largo pero cinco pasos más para delante, con lagrimas en los ojos, pensé “lo compro, para mí y para mi hermano”. Cuando éramos pequeños tuvimos un Donald y un Pluto y los caramelos siempre nos lo repartíamos, uno para ti, otro para mí. Cuando llegué a casa comimos caramelos pez como en nuestra infancia tu madre, tu hermano y yo y espero que nos vieras.

Esta anécdota me recordó el retrato y el texto que pusiste en la exposición de la familia.

Mi hermana

Me he de llevar conmigo piñonates inmensos, trenes de lata oliendo a sardinas, botijos pequeños con agua de anís.

Me he de llevar conmigo nuestras primeras linternas, el armario crujiente que llenaba solito noches de terror.

Me he de llevar conmigo el Club de los Cinco, la casa del reloj, a Flipper.

Me he de llevar conmigo coquitos para merendar, tu Nancy, mi Mercedes.

Me he de llevar conmigo la escuela inundada y a Cleo que como toda tortuga murió sola.

Me he de llevar conmigo el rincón de Juan, el tiro pichón, el algodón de azúcar y a Manolito que te pretendía. Sobre todo hermana, aunque me he de llevar conmigo todos esos recuerdos más los caramelos pez, llevo conmigo tu cariño, tu amor, tu belleza de ángel prendida de inocencia y el saberte compañera de tantos pio-pio a las cinco de la tarde.

Te quiero

© Jon Castizo Ciluaga


Y yo a ti Jon. Todos esos recuerdos, vistos con la mirada de un niño, ahora sólo permanecen en mí.

sábado, 13 de febrero de 2010

La educación


Se dice que cada uno es de su padre y de su madre, y es verdad, cada hermano tiene su forma de ser pero en lo referente a la moral y la educación recibida, lo básico es asumido y grabado a fuego según te lo inculcan tus padres.

Mientras que estuviste en el hospital fuiste siempre educado, te preocupabas por los demás y procuraste no dar mucho la lata. Aguantaste las pruebas sin muchas quejas incluso con las gasometrías que duelen bastante. Una vez estuvieron hasta cuatro personas intentando hacértela hasta que llegó tu salvadora como luego tú la llamabas. Cada vez que la veías le decías “a mí no me toca nadie más que tú”.

En los momentos de más dolor después de hacerte la biopsia llegaste a pedirle disculpas al enfermero por llamarlo tantas veces pero te encontrabas tan mal...

Pero lo que verdaderamente me sorprendió fue tu pudor. Creía erróneamente que para ti eso era cosa del pasado pero no, lo tenías tan arraigado como yo gracias a esa educación, errónea o no, de nuestros padres.

El día que estuviste tan mal en Huelva, tus amigas Isa y Camino, tuvieron que convencerte para asearte un poco pero sólo llegaron al pecho y los brazos, y cuando estuviste tan mal en Córdoba lo demostraste en varias ocasiones que entran en el plano de nuestra intimidad.

Supongo que querrán a muchos enfermos como tú. Fuiste muy fuerte, valiente, amable, educado y pudoroso. No sé si yo hubiese sido tan fuerte.


Un beso, Jhosebe.


P.D. El otro día al salir del cine me crucé con una chica que me resultó muy familiar. Estuve un poco pensando y caí, ¡tu salvadora!. No sé si ella me vio, creo que no, porque había bastante gente. Probablemente se acuerde de ti aunque pasan muchos enfermos por el hospital pero fue un mes de convivencia, tú fuiste un caso peculiar y desde luego también tiene los pendientes que le hiciste.

martes, 9 de febrero de 2010

La lluvia

Dice mi tía que me he olvidado de escribir. Lo cierto es que no quería. Estos días ha llovido, en realidad lleva todo el invierno lloviendo y me recordó una anécdota que, ¡como no!, Jon protagonizó hace algunos inviernos. Por lo visto los seres humanos tenemos una memoria muy cortita, o por lo menos la tenemos algo selectiva. Cierto es, que este año llueve más que el año pasado pero también es cierto que en Huelva siempre cuando ha llovido lo ha hecho a chuzos, a mares o a océanos si se quiere. Pues bien, ahora Huelva está preciosa, con infraestructuras nuevas y mejoras tanto visuales como logísticas, hace pocos años Huelva era, … eso, Huelva. Para empezar si llovía y coincidía con la marea se inundaba. La ría recordaba sus antiguos límites y calles enteras se tenían que sortear con el divertido método de la cajita del revés en el suelo. Esto lo vivían a menudo todos aquellos atrevidos que en un afán de aventuras tenían que ir a la antigua estación de Damas para trasladarse a cualquier punto de la provincia. En fin, Huelva es marinera, pero me parece que entonces era submarina.

La anécdota data de cuando mi primo terminó la EGB famosa de entonces y tuvo que ir al instituto. Por supuesto su lugar de aterrizaje para comer fue la “casa de la Tía Miren” que con gran cariño acogió a su ahijado durante estos años. Las primas encantadas por el jolgorio que se avecinaba ya que después de comer podíamos reírnos con las ocurrencias. Un día lluvioso llegó la noticia. Jon entra por la puerta mojado como un pollito y empieza a relatar en voz en grito que, estaba vivo de milagro que la muerte le había rozado vestido en ruedas de un autobús porque las calles estaban inundadas; él pisó una cajita salvadora y se partió porque la culpa la tenía la mochila que pesaba una jartá con tanto libro y tontería. Total que como el equilibrio no era lo suyo se cayó mientras veía como a lo lejos se acercaba el autobús y las ruedas venían directamente hacia él. Ante tanta tragedia se sobrepuso como pudo y saltó hacia atrás como un gato y pudo esquivar al maldito autobús acuático. Nosotras le escuchábamos partiéndonos de la risa y él decía –“no reíros, no reíros, que mira como me he puesto y encima casi he resucitado”. Por supuesto la anécdota era divertida porque él la contaba a su manera. Este año al ver llover me acordé de la aventura y volví a reírme. Es curioso que recuerde esas vivencias lejanas justamente ahora.

Miren

domingo, 7 de febrero de 2010

Tristeza

No sé Jon, no entiendo muy bien lo que me pasa. Gracias (o por culpa de internet) he buscado y leído multitud de información sobre el duelo. Algunos, definiendo las etapas por las que vas a pasar, otros, testimonios de otras personas.

Además leo y participo de vez en cuando en un foro de personas que han tenido alguna pérdida. Suelo leer y participar sólo en entradas de gente que ha perdido un hermano. No estoy preparada para leer sobre otras pérdidas. No quiero imaginármelo siquiera.

En el fondo todo el mundo reacciona de forma muy parecida y los sentimientos son similares y cuando lees algo te reconoces bastante en lo que dicen. Es bastante común sentir que los demás se van olvidando aunque no sea así (normalmente es que no te preguntan o te hablan de la persona perdida para no molestarte) o que te dicen que tienes que seguir para delante lo que simplemente hace que no hables del tema con esa persona cuando a lo mejor te viene bien para desahogarte.

¿Estoy en la etapa de la tristeza profunda? No lo sé, sólo sé que me cuesta ir al trabajo, subir escalones supone un gran esfuerzo tirando de mi cuerpo, estar con la gente me produce a veces agobio y sus charlas, dolor de cabeza e incluso migrañas (prefiero el silencio) y tengo la espalda y el cuello fatal por lo que he vuelto a marearme de vez en cuando.

Sólo quisiera meterme en un rincón sin hacer nada y, en realidad, sin pensar siquiera, sólo sintiéndome mal (ahora mismo no tengo ánimos ni para buscar explicaciones a lo que te ocurrió), pero hay que continuar, sigue la vida con sus horas y días y tengo a mi familia junto a mí.
Un beso muy grande Jon.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Jon y Salma




Hará cuatro años este verano que Salma, léase Selma, llegó a nuestras vidas. No sé cómo se te ocurrió o quién te lo dijo pero decidiste colaborar trayendo a un niño saharaui en el verano.

Tu madre cometió el “grave” error de decirte que si lo habías pensado bien porque era una responsabilidad muy grande y para ti, eso fue algo tan terrible que no lo olvidaste ni permitiste que lo olvidara (cuando quieres puedes ponerte bastante dramático).

Al final llegó en verano del 2006 un niño de siete años brutote pero de buen corazón y buen carácter. Era capaz de sorprenderse por cualquier cosa habitual para nosotros: el mar, la piscina, agua sin fin en casa, el baño, la comida (¡cuánto le gusta la fruta!), su propia tele (tienen una pero comunitaria que puede ver de vez en cuando) o la Play.

Tú, Jon, le diste todo tu cariño y también lo malcriaste un poco pero tu madre cuando lo traías a casa, cosa que ocurría con bastante frecuencia, trataba de enderezarlo. Gracias a eso comía comidas caseras de vez en cuando y se comportaba algo mejor.

Yo compartí con él fines de semanas, momentos de juego en la Play, cosa que tú odias, y paseos como el que dimos en el espigón junto a tu madre y que supuso para él otro nuevo mundo por descubrir que incluía pequeños cangrejos andando entre marismas.

Sabes Jon, lo trajiste y se quedó en nuestro corazón. Aunque no te lo decíamos nos hace mucho daño recordarle y lo echamos de menos. El primer verano que no estuvo contigo, fui a visitarlo un par de veces y, más tarde, compartimos con él, tu madre, Aitor y yo, un partido amistoso del Athletic con Lepe ya que curiosamente la familia que lo acogió era del Athletic.

Su foto sigue puesta en la nevera de Punta como la dejaste pero al final supongo que tendremos que quitarla porque a tu madre le hace daño verla.

Cada vez que salen imágenes del Sahara lo buscamos y el otro día, tu padre y Aitor dicen que lo vieron. En concreto, tu hermano dice que iba con la camiseta serigrafiada con su foto que le hiciste. Es posible, pero puede que sólo sea fruto de nuestro anhelo.

¿Qué será de él? ¿Estará bien? Como dice tu hermano, ni siquiera sabrá que has muerto...

Un beso muy fuerte Jontxu.


P.D. Me gusta mucho esta foto que me ha enviado Rocío de vosotros en la playa y la he colocado en mi mesa. Nunca había tenido ninguna pero ahora tengo una de mis dos hermanos sacada de tu móvil en un paseo por el río Piedras, una de uno de nuestros retratos juntos y la tuya con Salma.