lunes, 3 de mayo de 2010

La Cruz de Abajo y la tata Juanita


Cuando llegué de maestra a Villarrasa había dos Cruces, la de Arriba y la de Abajo. Por situación de la clase y la casa, vivíamos abajo, por lo que teníamos que ser de la Cruz de Abajo y así fue.

La tata Juanita (que ya forma parte de nuestra familia) crió a Josebetxu y a Jon y decía de ellos, “a Josebe hay que quererla por lo buena que es y a Jon por lo simpático y bichillo que es”.

Tenías una gracia que a todos te metías en el bolsillo y te gustaba hacer rabiar a la tata. Ella no tenía otra obsesión que preguntarte que de qué cruz eras y tú en vez de bajar el dedo para señalar que de la de Abajo, señalabas para Arriba. Ella te decía que te iba a dar una somanta de palos y tu te reías de verla con el berrenchín.

Los había retratado a los dos, los quiere como algo suyo y ahora con tu muerte, ya puedes imaginarte cómo se ha quedado y también el pueblo de Villarrasa que te vio crecer. Querían hacerte una misa allí pero estábamos destrozados con las que llevábamos (Córdoba, Aljaraque y Bellavista) y no pudimos con una más.

Hemos pensado que le daremos un cuadro para que te tenga siempre presente. Como madre tengo que estarle agradecida por tanto cariño como os has dado. Se casó y fue cuando la perdimos materialmente pero seguimos viéndonos y más ahora con lo tuyo.
Gracias Juanita.

P.D. Curiosamente en esta foto Jon está en el romero de la Cruz de Arriba. No se cómo nuestra tata Juanita lo consintió, pero ahí está junto a nuestra amiga Manoli y su hermano Juan Antonio que lleva el carro en el que van junto a otros niños de Arriba. Desgraciadamente Juan Antonio tampoco está ya entre nosotros. Ahora vivirán los dos juntos las cruces de otra manera.

martes, 27 de abril de 2010

Descreimiento

Después de lo ocurrido, además del dolor, la incredulidad y la rabia que siento por lo ocurrido, tengo una total falta de creencia en dos facetas importantes para mí.

Por un lado está la falta de fe. En aquellos momentos tan terribles tuve claro cuando te vi tan mal que había que llamar al capellán para que te diera la Extremaunción. Ya no podíamos preguntarte pero a pesar de tus desencuentros con la iglesia “oficial”, estoy segura que habría sido algo que hubieses querido. A nosotros, nos reconfortó el hacerlo.

Después de pasada la vorágine, inclusive tu cumpleaños, me encontré con rabia y falta de fe. Aunque he intentado acudir a misa alguna vez, las palabras que se dicen me enfadan y en algunos casos me son imposibles de pronunciar “¿Hágase tu voluntad?”. A ello he de añadirle las dudas sobre una vida futura, lo que me repercute en la esperanza.

Dicen que ocurrido algo así, la gente reacciona de dos maneras, aferrándose a su fe o separándose de ella, al menos temporalmente. Quisiera ser de los primeros, al menos tendría un consuelo.

Por otro lado está la pérdida de creencia en la ciencia. Yo soy de “ciencias” con todo lo que ello conlleva, me encanta leer sobre nuevas cosas, descubrimientos, historia e incluso avances médicos.

Se que hay enfermedades sin cura y pienso además que hay ramas de investigación olvidadas excepto por los que sufren dichas enfermedades y sus familias, pero lo que ha supuesto un tremendo revés para mí es que te llevaras más de un mes en un hospital del llamado Primer Mundo y no supieran detectar lo que te pasaba antes de tu muerte. Nuestro primo Iñigo lo resumió bien cuando me llamó: “Pero, ¿eso cómo puede ser?, ¿qué clase de hospital es ese? Parece que no estemos en pleno siglo XXI...”

A causa de esto mi falta de confianza en la medicina es total pero la cosa ha ido a más allá y ahora, por ejemplo, acumulo revistas del Muy Interesante sin abrir. Internamente pienso que para qué saber más.

Supongo que hará falta tiempo para recuperarse pero todo ha cambiado para mí.

Un beso grande Jon.

jueves, 22 de abril de 2010

El regreso



Por fin hemos vuelto al lugar en que dejamos tus cenizas. Por una cosa u otra, incluido un invierno muy lluvioso y que teníamos que estar preparados, no lo habíamos hecho hasta ahora.

Llevamos unos días fatal y he aprovechado el día de feria de abril para coger un par de días más y tener unas pequeñas vacaciones para hacer lo que nos apeteciera.

Tu madre y yo habíamos decidido no esperar más e ir a la sierra uno de estos días y se lo dijimos a tu padre y a tu hermano por si querían venir, sin presión, cada uno que haga lo que pueda y le pida el cuerpo. No vamos todos al mismo ritmo en este duro camino.

Hoy amaneció lloviendo de nuevo pero paró y al final nos hemos decidido a ir y así, como quien no quiere la cosa, lo hemos hecho los cuatro.

Hemos paseado hasta el lugar en que te dejamos y de repente allí estábamos, los cinco juntos, apenas sin hablar, cada uno con sus sentimientos e ideas. En realidad habrá que creer que siempre estás con nosotros pero al menos en "cuerpo" y alma es la primera vez que lo hemos estado desde ese día de Córdoba.

Allí te hemos dejado, sólo, pero rodeado de ese paraje maravilloso con una primavera en todo su esplendor.

Un beso muy fuerte de tu hermana.


sábado, 17 de abril de 2010

El móvil


17 de abril, 7 meses

Ayer llamé para dar de baja tu móvil. Por fin habían pasado los 18 meses de permanencia en la compañía que hay que cumplir incluso después de muerto porque si no te cobran dinero. Para qué voy a decir la compañía y aunque se que todas las compañias son parecidas no pienso apuntarme nunca a ésta.

Cuando llamé a atención al cliente les dije para qué llamaba y me pidieron la clave tuya como usuario y como no la sabía me dijo que no podía hacer lo que le pedía y le contesté ¿has oido que mi hermano ha fallecido? ¿cómo piensas que te va a llamar? Están hartos de recibir llamadas y del "pequeño" detalle no se había enterado. Me pidió disculpas y me dijo lo que había que hacer. Curiosamente me dijo que a partir de 24 horas ya estaría dado de baja, o sea, hoy. A continuación les envié por fax lo que me pidieron (básicamente el certificado de d.) y sufrí una pequeña crisis. Sabes Jon, curiosamente tengo junto a mí una compañera que ha perdido su hermana, hablamos algunas veces de ello y ayer al verme llorar, ella también lo hizo.

Ha sido muy duro para mí, poco a poco vas perdiendo todo el contacto con este mundo en el que vivimos. Esta semana cerraremos tus cuentas y ya no te quedará nada.

Se que en el fondo no es cierto, nuestro amor (el tuyo y el nuestro) permanece y nos has dejado tantas cosas que son innumerables, pero la mente no se controla y parece que te dejemos sin nada.

Un beso muy grande, Jontxu.

P.D. Jon en la facultad junto a la escultura en bronce que hizo. Le encantaba y se hizo esta foto junto a ella.



lunes, 12 de abril de 2010

El dormitorio

No se si mi dolor esta cambiando pero lo cierto es que aunque siempre estás en mi mente y me acuesto y me despierto contigo, consigo “controlar” alguna de mis ideas obsesivas e intento dejar de pensar en ellas. Si me pongo a pensar, todo se me viene encima de nuevo y me sigue pareciendo increíble lo que ha pasado. ¿Cómo es posible que hayas muerto así y tan joven? Por mi mente jamás había pasado esa idea.

Este fin de semana hemos estado en Punta pintando el dormitorio principal. Hace unos tres años lo reformaste, pintaste las puertas de los armarios de colores, las paredes de un naranja fuerte, hiciste una especie de cama japonesa (un poco incómoda por la altura) con la ayuda de Aitor y lo decoraste acorde a ello.

La última vez que usaste la cama fue antes de tu viaje a Ávila porque a la vuelta, la semana que estuviste en casa tomando antibióticos, preferiste dormir en una cama alta ya que te costaba trabajo levantarte de la tuya. ¡Quién nos iba a decir que esa sería tu última semana en casa!

Hemos quitado la cama precisamente por la incomodidad. Si tus padres quieren dormir allí necesitan una cama más alta. También hemos colocado las lámparas que trajiste para el cuarto y por último hemos colocado un paisaje tuyo alargado como cabecero.

No queríamos cambiarte el color y tu madre y yo nos resistíamos a ello, pero el naranja se come todo de la nueva decoración y sobre todo el paisaje tuyo tan fantástico que pusimos, así que no nos ha quedado más remedio que pintar las paredes.

Me he sentido como si perdiera algo más de ti. Probablemente es una tontería y es posible que la gente no lo entienda pero me ha sentado mal hacerlo. Eso sí, siguen tus fantásticas puertas que nos encantan.

¡Desearía tanto recibir una llamada tuya! A lo mejor me aliviabas un poco este dolor. Un beso muy grande.

miércoles, 7 de abril de 2010

El Club de los Cinco




Desde bien pequeños, nuestros padres nos acostumbraron a leer, ya fuera tebeos o libros infantiles. Nos íbamos a la cama en cuanto sonaba aquello de “Vamos a la cama que hay que descansar...” y jamás veíamos la tele por la noche pero eso sí, ese era nuestro rato para la lectura. Daba igual lo que fuera, todo lo que caía en nuestras manos era devorado y entre T.B.O.s, Zipi y Zape, Mujercitas, Platero y yo, El Capitán Trueno o Mortadelo y Filemón, leíamos con mucha ilusión los libros de “Los Cinco” de Enid Blyton. Algunos eran nuestros pero otros eran prestados por las primas.

Cuando podíamos jugábamos a “los Cinco” y necesitábamos, además de ser cinco, el “club” y el sitio ideal para ello era la leñera de los Pinos.

En la leñera que estaba separada de la casa había dos antiguos hornos en desuso donde en tiempos hacían pan nuestras bisabuela y abuela. Además como en la casa no había agua corriente ni aseo, con el tiempo se transformó y se incluyó en ella un váter, una palangana para limpiarse y una ducha que consistía en una especie de regadera que colgaba de techo y de la que se tiraba con una cuerda para que te cayera el agua. Además, y por eso lo de leñera, guardábamos en ella la leña para la chimenea y aún quedaba hueco para nuestros juegos.

Cuando nos visitaban los primos, el club era formado por Miren, Begoña, Sonia, Jon y yo (Crisanto era pequeño) pero en una visita de nuestros primos Iñigo y Aitor, que vivían en Bilbao, los mayores no tuvimos reparos en quitar a Sonia del club e incluir a Iñigo. Aún recuerdo lo mucho que rabiaron tanto Sonia como Aitor y cómo llamaban a la puerta de la leñera.

Y allí en aquel pequeño mundo que formaba los Pinos, vivimos mil y una aventuras del Club de los Cinco.

Muchos besos a todos y en especial a ti Jon, el primer miembro en dejarlo definitivamente. Te quiero.
P.D. El club, que era compartido con el vecino y de ahí lo de las dos puertas, y los Cinco, Miren, Begoña, Sonia, Jon y yo con nuestra madre.

jueves, 1 de abril de 2010

La txalita (ternero) y la cigüeña




Jon era el encargado de ir por la leche todos los días a la esquina de nuestra calle (Villarrasa), donde tenía la mujer dos o tres vacas.

Siempre iba saltando con la lechera en mano (que aún está en el campo). Era un cascabel de alegría. Entre los dos hermanos no había rencillas porque para Josebe, que era más tranquila, era una liberación.

Sigamos con mi “trasto” que no se ni cómo no tiraba la leche con los brincos que daba pero cuando llegaba allí, le gustaba ver a la mujer ordeñando las vacas.

Una de las vacas estaba en estado y como es natural el tiempo no pasó en balde y nació la txalita. ¡Oh, maravilla! Se encontró con ella mamando con su madre y le preguntó a la mujer: “¿esto de dónde ha salido?” y la señora le dijo que la trajo la cigüeña.

Jon se le queda mirando y le dice: “no, esta ha nacido de la mamá que la tenía en la barriga y ya no la tiene”.

La lechera reconoció su error y le dijo que sí. Acto seguido nos contó la historia a nosotros y a todo el pueblo, parecía que la txalita era algo suyo y en parte llevaba razón ¿Quién la había visto crecer día a día y ahora la veía junto a su madre como un ser más? Hasta se permitía acariciarla. ¿Se puede tener más suerte?

Y ese era mi Jon, seguro que ahora estarás en el cielo sonriendo.
¡Amor mío! No te digo adiós porque estás conmigo. Ama.

P.D. En una foto ama y yo subida en una txalita y en la otra yo junto a Jon que estaba en el capazo. Las fotos están hechas en el campo de la "parienta" de la abuela María donde ibamos con ella a pasar el día y se cogían gurumelos con un pincho que aún está en nuestra casa de campo. Jon, además de contarnos la historia a mí me llevó acto seguido a ver la txalita.

martes, 30 de marzo de 2010

Los programas de televisión


Tu madre y yo hemos visto algunos de tus programas que nos pasaron. A nosotras nos reconforta pero tenemos que hacerlo cuando estamos a solas ya que a tu padre y a tu hermano les hace daño verlos. No todas las personas somos iguales y tu prima Sonia también es de la opinión de ellos y dice que cómo somos capaces de verte y yo le digo que para nosotras es como estar contigo, te vemos, te escuchamos y nos reímos alguna vez con tus cosas. Yo, en particular, estoy intentando quedarme con tus explicaciones.

Tu madre dice que esto es un privilegio que nosotros tenemos y que no todo el mundo puede tener este regalo tan especial que nos has dejado. También tenemos los videos familiares y las grabaciones de tu exposiciones. En fin, todo un tesoro.

Además junto a su historia, tenemos los frutos palpables de esos programas, los cuadros que pintaste y curiosamente ayer comprobando que estaban todos los vídeos bien, miré un poco el último programa y descubrí el significado de uno de los lienzos que recogimos en la televisión.

En ese lienzo hay manchas de tonos azules, rosas y morados y yo creí al verlo que eran unas pruebas que habías hecho para enseñar algo en una de tus clases, pero no, era el comienzo de un nuevo cuadro. En tu última clase empezaste a explicar como pintar con espátula y habías elegido un paisaje hawaiano para ello. Hiciste con lápiz el boceto y comenzaste a dar el fondo. Ahora valoro más los “manchurrones”.

¡Cuántos recuerdos nos has dejado! Un beso muy grande.

P.D. Jon, Philippe, Isa, Aitor y yo durante nuestro viaje por el canal du Midi. Bonjour Philippe, espero que todo te vaya estupendamente. Aunque creo que nosotros no fuimos todo lo buenos compañeros que debimos porque nos habíamos encontrado en una situación muy complicada justo antes del viaje, tengo muy buenos recuerdos de aquella semana de navegación. Un beso.

miércoles, 24 de marzo de 2010

San José

Dice la gente que ha pasado por esto que el primer año es el peor. Según ellos, hay que pasar un año con todas sus fiestas y celebraciones para cerrar un ciclo. Eso espero.

El viernes pasado fue San José, el santo de tu madre y el mío. Siempre fue un día de gran fiesta en casa en el que preparamos un almuerzo especial y esperamos vuestros regalos. De día del padre, nada de nada, es nuestro santo y punto.

Además, todos los años, tu madre y yo hacemos un montón de pestiños para celebrar nuestra onomástica que llevamos a nuestros amigos.

El años pasado hicimos un asado con muchas patatas, que os encantan a Aitor y a ti, una tarta de galletas (hacía tiempo que no la hacíamos) y el fin de semana anterior pestiños en cantidad.

Ese día vino a comer con nosotros tu tía Miren y nos trajiste de regalo unos bolsos, a tu madre, dos por falta de uno. Hablaste por los codos, “discutiste” con la tía, Aitor y tú peleasteis por las patatas y pasamos un buen día.

Este año, ya el domingo anterior dijo tu madre que de celebraciones nada, sobre los pestiños ni hablamos, ni ella me los nombró ni yo a ella. No estamos para hacer pestiños. Le dije a tu madre que no podíamos quedarnos en casa pensando y que saldríamos a comer. Total, que me pedí el día aunque sólo fuese por estar acompañada. Salimos a comer y vinieron con nosotros tu tía y Sonia.

Durante todo el día nos acordamos de ti y de camino del abuelo Pepe. Como decía tu madre cuando se hacía la tarta siempre hacía una pequeña para él que le llevábamos ese día junto a su regalo.

Por la tarde como es habitual en nosotras este día, fuimos a misa tu madre y yo. Ella dice que tiene que agarrarse a la fe e intentar mantenerla. La mía está bastante perdida y me sentó fatal el ir, me paro a pensar las palabras que se dicen durante la misa y se me revuelve todo.

Dicen que el duelo tiene pasos atrás y yo he vuelto bastante atrás estos días. Me ha dolido más que en Navidad y aún ando tocada. En fin, un día y fin de semana para olvidar.
Un beso muy grande, Jhosebe.

domingo, 21 de marzo de 2010

El retorno a los orígenes




Jon hizo diferentes cosas con sus grabados de dragones. A algunos les dió un fondo de color, otros los pintó y con todos ellos en blanco hizo un libro en el que dedicó un texto a cada dragón que llamó "El retorno a los orígenes". Este es el prólogo de dicho libro:

Sin mayores pretensiones, he realizado esta serie de grabados buscando unas formas directas, que inspiren armonía en quien las contemple. Los textos del señor Hong, que son el feliz contrapunto a estos dragones míos y al momento vital en que me encuentro, surgieron a posteriori de una manera que yo considero fortuita y afortunada.

Retorno a los orígenes es una recopilación de meditaciones sobre las cuestiones fundamentales de la vida humana. Escrito por Hong Ying-ming a finales del siglo XVIII, cuyo nombre taoísta, Huanchu Daoren, significa "un caminante que retorna a los orígenes", sus textos son la expresión de una existencia llena de sabiduría y experiencia. Todas estas reflexiones son el fruto de una vida como funcionario estatal, de su formación con las enseñanzas éticas de Confucio y su retiro del mundo a los sesenta años para dedicarse al aprendizaje del Taoísmo.

Cuando de pequeño me contaban historias de dragones y caballeros, pensaba que si algún día uno de estos monstruos se cruzaba en mi camino, debería correr a esconderme a la espera de que su flamígero aliento desapareciera en el horizonte. Con el paso de los años, he comprendido que no todo es lo que parece, existen caballeros perversos y dragones buenos que reinan sobre las ocho clases de seres inferiores, seres que comenten ocho errores y que a lomos de los ocho vientos evitan, o no, los ochos infiernos fríos.

© Jon Castizo Ciluaga




miércoles, 17 de marzo de 2010

Siempre conmigo



17 de marzo, seis meses

No consigo apartarte de mi mente. Sí, tengo sueños, pero también pesadillas que hacen que me levante de mal humor.

Aquí sigo pensando que por qué te tocó a ti, que cómo es posible que no pueda verte más. Han pasado seis meses y quisiera "arreglarlo" pero ¿cómo?.

Siento una pérdida inmensa, es como si la mitad de lo que soy ya no lo sea, como si mi pasado no existiera. Lo que ha conformado lo que soy no se concibe sin ti: la educación, los juegos, los paseos, las travesuras, los secretos, las confesiones, los tebeos, la primera película por la noche o en el cine de verano de Villarrasa, los primeros conciertos, todo siempre fue cosa de dos.
Supongo que los hermanos mellizos o muy similares en edad sentirán esta pérdida cuando falta uno de ellos.

No se cuando voy a recuperarme pero estoy intentando tener paciencia. Quisiera tener la esperanza de una vida futura pero he perdido la fé.

Un abrazo, masajes y besos, mi querido hermano.


P.D. Jon y yo con unos amigos, hijos de otro maestro.

domingo, 14 de marzo de 2010

Tu regalo




Tu madre tuvo la idea de enviar a todos tus primos algo tuyo para que tuvieran un recuerdo. A mí me ha costado meses estar lista para prepararlos porque siento que pierdo parte de ti. Si estuvieras vivo no te haría gracia que regalasemos tu trabajo pero dice tu madre que de dónde estás, nos estarás viendo y estarás contento.

En fin, revisando lo que nos has dejado y para que el regalo sea similar para todo el mundo, hemos seleccionado un dibujo y un grabado de los dragones que tanto te gustan para cada primo.

A los que tenemos lejos se los envié por correo el lunes y al resto se lo entregaremos en mano. Bueno, los de la tía Miren han sido los primeros por eso de la cercanía. El miércoles por la mañana estaban ya en Bilbao, ¡vaya rapidez la de Correos!

Han llamado muy contentos tus primos Arantxa, Garbiñe e Iñigo y el viernes había ya en casa una carta de Rocío. Los de la tía Amalia los llevé a casa de Antonio, al que le agredezco mucho su ayuda con tus papeles, y también se puso muy contento.

En fin, tu madre tenía razón, todos te quieren y les ha gustado mucho el detalle. Nosotros se los hemos enviado con mucho cariño.

He hecho una foto de cada dibujo para tenerlas de recuerdo y las pondré en un album.

Muchos besos Jon.


miércoles, 10 de marzo de 2010

El Caminante – Instalación



Errabundo es aquel cuyo andar errante le sitúa en un camino equivocado, pero no hay error donde existe avance, ni pérdida de rumbo cuando se da un paso, pues en cada uno de esos movimientos rítmicos que conforman el andar, encuentro yo, una lucha, un valor, un caminante...

© Jon Castizo Ciluaga
P.D. Hoy es el cumpleaños de nuestro hermano. ¡Feliz Cumpleaños Aitor! Se fuerte y aprovecha lo que la vida te ofrece. Os quiero mucho a los dos.

sábado, 6 de marzo de 2010

Sueños




Por fin han vuelto a mí los sueños, o mejor dicho, a recordarlos. He soñado contigo dos noches consecutivas.

En la primera, andábamos de excursión con varios amigos, no recuerdo con quién pero sí que nos divertíamos y lo pasábamos bien. A mitad del sueño recordé que estabas muerto pero me dije ¿y qué más da?, sigamos soñando y disfrutando. Eso hice hasta que me desperté. Estuvo bastante bien el sueño.

Al día siguiente, volví a soñar contigo pero cambió la temática. Estabas en el hospital en la cama con buen aspecto (lo cierto es que nunca lo has tenido malo) y sobre todo muy sonriente. Me decías que te encontrabas mucho mejor y yo también sentí que todo iba bien y pronto estarías bueno.

También fue un buen sueño, lástima que no sea real pero me pregunto si no habrá sido este sueño una señal que me has enviado para que sepa que estás bien.

Un beso.



P.D. Jon y yo, con amigos de Aljaraque y compañeros de facultad de Jon de excursión por la sierra de Huelva.

martes, 2 de marzo de 2010

Despedida de Jontxu
















Jontxu, Jontxu, siempre es difícil despedirse de alguien, pero esto.... Y encima me has pillado totalmente de sorpresa. No tenía ni idea de que te ibas, de que te has ido. Tu hermana se puso en contacto conmigo para comunicarme lo que había pasado. ¡Qué disgusto me llevé! Hacía mucho tiempo que no hablábamos, pero el cariño que siento por ti sigue siendo igual de grande. Y después de „digerirlo“, que no se puede, pero algo hay que decir, empecé a pensar en todo lo que habíamos compartido y las aventuras que vivimos en el poco tiempo que pasamos juntos . Y decidí, concentrarme en estos pensamientos, y no en la situación actual, que me pone triste.
Desde que te conocí en el 95, siempre que venías a mi mente automáticamente me arrancabas una sonrisa, y todavía lo consigues, no puedo evitarlo. Le contaba a tu hermana, que cada vez que pienso en ti o veo imágenes de San Francisco nos recuerdo recorriendo en tu moto las calles y cuestas de la ciudad, con el pañuelo de cuello al viento y gritando a pleno pulmón como habíamos visto hacer... ¿dónde? No tengo ni idea...Lo importante era hacer divertida una acción tan monótona y aburrida como ir a la lavandería. Tengo mil recuerdos, pero este es del que me acuerdo con más intensidad. Ahora que lo pienso, a pesar de que compartimos experiencias muy emocionantes, las que mejor recuerdo son las más cotidianas. Mi primer earl grey con leche lo tomé contigo en el Café Flor, ¿te acuerdas? Allí íbamos cuando queríamos ponernos al día, o antes de ir a alguna fiesta o a algún otro sitio.

Tengo mucho que agradecerte, Jontxu, y voy a aprovechar para hacerlo ahora. Mi experiencia "California" no habría sido en absoluto tan completa e inolvidable si no hubiésemos coincidido aquella noche, 7 de marzo-me acordaré simpre porque era el día de mi cumpleaños-. Sin conocerme, ni pedir nada a cambio, me hiciste un hueco en tu vida, y no uno pequeñito, sino uno bien grande. Y a partir de entonces, y sabiendo que estabas ahí para lo que fuera, que podía contar contigo, mi situación cambió por completo. Gracias. Gracias por tu ayuda, por ofrecerme tu casa, por presentarme a tus amigos, por mostrarme la ciudad, y gracias por todas aquellas charlas que mantuvimos sentados a la mesa de tu minicocina. De estas me acuerdo también muchas veces.
Gracias, Jontxu, por haber sido tan buen amigo.
He encontrado dos fotos, una la hice delante de tu casa, con tu tan preciada moto, y era justo antes de ir a la lavandería. Como me gustan las lavanderías desde entonces...La otra está sacada en el Golden Gate Park. Solíamos ir allí a leer en voz alta y hacer un poco de teatro. Aquí estamos leyendo Paty Difusa, de Almodóvar.

Y también me acuerdo de una vez que hablamos después de que volvieras a Huelva. Estabas en clase, con tus mujeres-me dijiste-. Y fue una conversación de lo más divertida, muy "Jon". Mientras hablabas conmigo, le echabas la bronca a una, le decías un piripo a otra, volvías a contarme algo, intentabas reconciliarte con la primera....Así eras tú, tenías para todos.

Estés donde estés, Jon, no tengo duda de que estarás bien. Y quiero que sepas que te echo de menos, y que te recuerdo muchas veces, e intento hacerlo con una sonrisa, incluso cuando suelto alguna lagrimilla. Y también quiero que sepas que has enriquecido mi vida.

Mosu handi handi bat, Jontxu.
Ainhoa